Sara Marin Berbell, doctora: "¿La alimentación influye en la salud vaginal? Sí"
Pequeños hábitos cotidianos pueden influir más de lo que parece en el equilibrio de la zona íntima. Una doctora explica qué gestos conviene revisar para evitar molestias frecuentes
La doctora Sara Marín Berbell habla sobre la salud vaginal. (Instagram / @uncafecontudoctora)
Molestias como irritaciones, infecciones leves o sensación de incomodidad en la zona íntima son más frecuentes de lo que suele comentarse abiertamente. Aunque a menudo se atribuyen a causas puntuales, muchos especialistas señalan que los hábitos diarios influyen de forma directa en el equilibrio vulvovaginal. Pequeños gestos relacionados con la higiene, la ropa o la alimentación pueden marcar la diferencia.
En un vídeo compartido en Instagram, la doctora Sara Marín Berbell explica que algunos comportamientos habituales pueden alterar ese equilibrio. Entre ellos menciona la depilación completa de la vulva. Según señala, el vello cumple una función protectora al reducir la fricción y actuar como barrera frente a irritaciones externas. También advierte que el uso prolongado de ropa interior muy ajustada, como ciertos tipos de tanga, puede aumentar el roce y la humedad en mujeres sensibles, favoreciendo molestias.
La especialista insiste en la importancia de respetar la microbiota vaginal, un ecosistema de bacterias beneficiosas que mantiene el pH ácido y actúa como defensa natural frente a infecciones. Por este motivo desaconseja las duchas vaginales y el uso de jabones fuertes en la zona interna. Recomienda una higiene externa suave, priorizar ropa interior de algodón y permitir que la zona respire durante la noche siempre que resulte cómodo.
Otro aspecto que aborda es la influencia de la alimentación en la salud íntima. Marín Berbell señala que una dieta que incluya probióticos —como yogur natural o kéfir— puede contribuir al equilibrio general de la microbiota. A ello suma la importancia de la fibra, que favorece la salud intestinal, y una hidratación adecuada para el sistema urinario. También menciona el papel de frutas y verduras ricas en antioxidantes dentro de una alimentación variada.
La alimentación juega un papel importante. (Freepik)
La doctora recuerda que ciertos cambios temporales en el pH, como los que se producen durante la menstruación o tras las relaciones sexuales, forman parte de la fisiología normal. Sin embargo, subraya que síntomas persistentes como picor, dolor o alteraciones del olor deben consultarse con un profesional sanitario. Cada cuerpo responde de forma distinta y la evaluación médica es esencial ante cualquier molestia prolongada.
Más allá de recomendaciones concretas, su mensaje apunta a una idea central: la salud íntima no depende de rutinas complejas ni de productos excesivos, sino de comprender cómo funciona el cuerpo y adoptar hábitos cotidianos que respeten su equilibrio natural.
Molestias como irritaciones, infecciones leves o sensación de incomodidad en la zona íntima son más frecuentes de lo que suele comentarse abiertamente. Aunque a menudo se atribuyen a causas puntuales, muchos especialistas señalan que los hábitos diarios influyen de forma directa en el equilibrio vulvovaginal. Pequeños gestos relacionados con la higiene, la ropa o la alimentación pueden marcar la diferencia.