Sara Marin Berbell, doctora: "¿De verdad sabes lo qué comes o crees que nos engañan con marketing saludable?"
¿Es saludable lo que comemos o simplemente lo parece? Esta doctora analiza algunos de los productos más habituales en la dieta y alerta sobre el marketing que puede confundirnos
Sara Marin Berbell alerta sobre determinados productos. (Instagram/ @uncafecontudoctora)
En una era en la que la preocupación por la alimentación va en aumento, muchos consumidores buscan productos etiquetados como saludables sin tener claro qué hay realmente detrás de esos mensajes. El marketing, los envases llamativos o los ingredientes disfrazados bajo nombres técnicos pueden desorientar incluso a quienes tratan de comer bien.
La doctora Sara Marín Berbell, conocida por divulgar contenido de salud en redes sociales, ha compartido una reflexión directa en uno de sus últimos vídeos: ¿sabemos realmente lo que estamos comiendo? A través de ejemplos cotidianos, Marin pone en evidencia cómo algunos productos muy habituales en la dieta diaria pueden no ser tan saludables como aparentan.
“Tú piensas que estás comiendo patatas, pero en realidad estás comiendo aceites de muy baja calidad y grasa inflamatoria”, explica. También menciona el pan, que a menudo se elabora con harinas refinadas que alteran la respuesta de la insulina. Y respecto a los yogures infantiles, advierte: “Crees que le estás dando a tu hijo yogur de fruta, pero en realidad está tomando un postre azucarado, colorante y dibujitos”.
La doctora continúa con ejemplos como el jamón cocido o la pechuga de pavo —que en muchas ocasiones contienen agua, colorantes, almidones y aditivos— y las populares tortitas “fit”, que describe como “aire con almidón que sube tu glucosa rápidamente y te da hambre a los 30 minutos”.
La experta habla sobre determinados productos. (Freepik)
Su objetivo no es generar alarma, sino fomentar una actitud crítica frente a los alimentos ultraprocesados. “Sí, a lo mejor te fastidia el día, no te preocupes, que a mí también me gustan mucho estos alimentos”, dice con honestidad.
“No es que no nos los podamos comer, lo que te quiero decir es que no lo uses como base de tu dieta y que lo importante es el equilibrio”. Un recordatorio de que saber lo que comemos es el primer paso para cuidarnos mejor. Y si se quieren hacer cambios en la alimentación, lo más recomendable es acudir a un profesional sanitario que pueda orientar de forma personalizada según las necesidades de cada persona.
En una era en la que la preocupación por la alimentación va en aumento, muchos consumidores buscan productos etiquetados como saludables sin tener claro qué hay realmente detrás de esos mensajes. El marketing, los envases llamativos o los ingredientes disfrazados bajo nombres técnicos pueden desorientar incluso a quienes tratan de comer bien.