Rania de Jordania da una lección de estilo con un dos piezas blanco y una blusa azul con encaje: su look, al detalle
La esposa de Abdalá II ha puesto rumbo a Ciudad de México para participar en la Conferencia México Siglo XXI. Allí, ha hablado sobre la "necesidad de repensar lo que define el progreso humano"
Rania de Jordania en la Conferencia México Siglo XXI. (Gtres)
Cuando aún no se ha cumplido una semana desde que celebró, junto a los suyos, su 55 cumpleaños, Rania de Jordania ha puesto rumbo a Ciudad de México para participar en la Conferencia México Siglo XXI. Allí, la esposa del príncipe Abdalá II ha hablado de la "necesidad de repensar lo que verdaderamente define el progreso humano". No es inusual que la madre del príncipe Hussein alce la voz sobre ese tipo de asuntos sociales. También lo ha hecho, durante los últimos años, para defender el empoderamiento femenino, la importancia de la educación infantil y la necesidad de respetar las distintas culturas.
Una vez más, Rania de Jordania ha dado una lección magistral de cómo reinterpretar la elegancia clásica en clave contemporánea. El traje sastre blanco, de líneas depuradas y caída impecable, transmite sofisticación y autoridad sin perder un ápice de su feminidad. Además, el blanco total en sastrería siempre ha sido símbolo de pureza y poder y, en esta ocasión, la madre del príncipe Hussein lo utiliza de manera estratégica para proyectar presencia en el escenario. Eso sí, tiene un detalle diferenciador con la blusa azul con encaje y cuello alto. Se trata de una elección que rompe con la monocromía. También lleva unos stilettos de tacón alto en blanco.
Rania de Jordania, sonriente, antes de participar en la conferencia. (Gtres)
Por otra parte, el peinado juega un papel esencial para completar la narrativa del look. Rania de Jordania aparece con melena suelta, con ondas suaves y perfectamente trabajadas, que añaden movimiento y naturalidad al conjunto evitando, de este modo, que el traje parezca demasiado protocolario. Es un peinado pensado para resaltar las facciones con un aire juvenil y fresco. Además, la elección de un peinado de este tipo resulta clave porque consigue equilibrar la fuerza del blanco y el dramatismo del encaje azul, dotando al estilismo de una ligereza visual que conecta con la elegancia contemporánea.
En definitiva, con este estilismo la esposa de Abdalá II logra un balance muy calculado entre poder y delicadeza. Mientras que el traje blanco actúa como símbolo de liderazgo y modernidad, la blusa azul con encaje incorpora un guiño más femenino y sofisticado. Así, Rania de Jordania consiguió proyectar autoridad sin perder sensibilidad y dejó claro que la moda puede ser también un vehículo de discurso. Algo que hace en cada una de sus apariciones públicas. Señalar que está considerada una de las royals mejor valoradas en lo que a estilismos se refiere.
Rania de Jordania. (Gtres)
Además de ser consciente de su proyección pública y utilizarla para dar voz a aquellos que no pueden, Rania de Jordania vive uno de sus mejores momentos personales. Desde la llegada de sus dos nietas -las princesas Iman y Amina-, siempre que puede, disfruta de ellas. Las pequeñas se han convertido en el motor de su vida. Tan solo hay que ver la sonrisa que tiene en el rostro siempre que habla de ellas. También las palabras que emplea para referirse a las recién nacidas. "El tiempo vuela cuando estoy con ella", confesó las pasadas navidades, tras la llegada de la primogénita del príncipe Hussein.
Cuando aún no se ha cumplido una semana desde que celebró, junto a los suyos, su 55 cumpleaños, Rania de Jordania ha puesto rumbo a Ciudad de México para participar en la Conferencia México Siglo XXI. Allí, la esposa del príncipe Abdalá II ha hablado de la "necesidad de repensar lo que verdaderamente define el progreso humano". No es inusual que la madre del príncipe Hussein alce la voz sobre ese tipo de asuntos sociales. También lo ha hecho, durante los últimos años, para defender el empoderamiento femenino, la importancia de la educación infantil y la necesidad de respetar las distintas culturas.