Mette-Marit explica por fin su relación con Epstein y también lo acusa: "Me hizo sentir tan insegura que llamé a Haakon"
La princesa se ha explicado por fin sobre su relación con Epstein, mes y medio después de que saliera a la luz el estrecho vínculo con el delincuente sexual
Han tenido que pasar siete semanas y muchas críticas para que Mette-Marit haya desvelado por fin los secretos de su relación con Epstein. Lo hacía este jueves desde Skaugum, su residencia oficial, en una entrevista concedida al medio 'NRK'. Una conversación de 20 minutos en la que la princesa también acusa al empresario, sin entrar en detalles, de no portarse muy bien con ella misma: "Me puso en una situación que me hizo sentir tan insegura que llamé a Haakon", revela.
El propio heredero también se sentaba con ella ante las cámaras, aunque sin apenas intervenir. Era el momento de que su mujer se explicara, tal y como había prometido en aquel comunicado en el que pedía perdón a los reyes Harald y Sonia y aseguraba que contaría todo cuando se sintiera preparada. Y llegaba el momento este jueves, coincidiendo con el último día de juicio a su hijo Marius, algo que solo aborda por encima y forma un tanto eufemística: "Soy madre de un joven que ha estado en una situación muy difícil".
"Debo asumir la responsabilidad de no haber investigado mejor su pasado", afirma, ya refiriéndose a Epstein y entrando en materia. "Es sumamente importante para mí asumir la responsabilidad de no haber investigado mejor sus antecedentes", dice Mette-Marit. La relación de amistad duró entre 2011 y 2013 y él ya había sido condenado por delitos sexuales a menores en 2008, pero era algo que ella, asegura, ignoraba.
"Es importante para mí decir que, si he hecho algo para legitimar su comportamiento, lo lamento profundamente. Desearía, por supuesto, no haberle conocido nunca", dice tajante, antes de que su marido intervenga, en una de las pocas ocasiones que lo hace, para desvelar que él sabía que se conocían y que incluso Epstein estuvo en Oslo: "Mi esposa dio un paseo con él por el parque Frogner".
Ambos aseguran que, aunque ya había sido condenado, no comprendieron el alcance de lo que Epstein representaba: "Eso es algo que hoy, con la información que tenemos, vemos de una manera completamente distinta. Es una evaluación que claramente no fue lo suficientemente buena por nuestra parte".
Una relación a través de terceros
Mette-Marit desvela durante una entrevista, aunque sin dar nombres, que se conocieron a través de amigos en común: "Epstein era muy amigo de un buen amigo mío. Así que me lo presentaron a través de conocidos en común; de hecho, a través de varios. Todos ellos trabajaban en el ámbito de la salud global y la organización. Eran personas en las que confiaba y cuyo criterio me inspiraba confianza", unas palabras con las que se sitúa como otra víctima, a su manera, ya que asegura haberse sentido "manipulada y engañada".
La princesa niega de forma tajante que su relación fuese de otra naturaleza distinta a la amistosa, a pesar de que los tonos en los correos indicaban un grado de confianza alto, con intercambios de caritas sonrientes e incluso algunas frases que se podrían considerar coqueteos, incluso cuando, en uno de los correos, la esposa de Haakon le confiesa que había buscado sobre él en Google y que no tenía buena pinta: "Si hubiera encontrado información que me hubiera hecho darme cuenta de que era un maltratador y un delincuente sexual, no habría escrito una carita sonriente detrás".
Haakon y Mette-Marit, en la entrega del Nobel de la Paz. (Reuters)
El entrevistador también quiso saber por qué Mette-Marit fue a la casa de Epstein en 2013, algo que se sabe gracias a las fotos que ahora han salido a la luz. Y ella asegura que un amigo suyo tomó prestada la casa, de ahí que ella pasara allí unos días de vacaciones. Aunque se defiende antes de las posibles acusaciones asegurando que nunca vio nada sospechoso: "Todas las personas con las que me he reunido con Epstein eran adultas. Nunca he visto nada ilegal".
Fue durante esas vacaciones cuando tuvo lugar ese episodio que mencionábamos al principio: "Epstein se comportó conmigo de una manera que no me gustó. No puedo ocultarlo. Cuando llegó el último día de nuestra estancia en Palm Beach, me puso en una situación que me hizo sentir tan insegura que llamé a Haakon". Unas palabras que también provocan que su marido intervenga en la conversación: "Fue una situación en la que se vio envuelta que la hizo sentir insegura y ya no quería estar allí".
Eso sí, eso no supuso el fin inmediato de la relación de la princesa Mette-Marit y Jeffrey Epstein. Aún hubo un tiempo más de intercambio de correos después: "Mantuve el contacto con él durante un tiempo después de eso. Creo que probablemente fue porque era tan manipulador que se aprovechó de que teníamos un amigo en común. Que soy ingenua. Me gusta creer lo mejor de la gente. Pero también decidí cortar el contacto con él, y fue por episodios como ese".
Mette-Marit y Haakon, en la última aparición pública de la princesa. (Gtres)
El fin de la relación llegó cuando Mette-Marit se dio cuenta de que Epstein utilizaba su vínculo con ella para llegar a otras personas: "Me sentí muy manipulada. Y cuando te manipulan, no te das cuenta al principio. Es información que te llega en distintos momentos. Creo que hoy en día me doy cuenta mejor de lo manipulada que fui. Claro que lleva tiempo asimilarlo. También oí más rumores de que no era buena persona. Nunca que fuera un maltratador, sino que no era buena persona. Todo eso me hizo querer cortar el contacto", cuenta ante las cámaras.
La boda de Guillermo y Stèphanie de Luxemburgo
Curiosamente, una de las cosas que más han dolido a Mette-Marit, según sus propias palabras, es que saliera a la luz el correo donde hablaba a Epstein de una "boda aburrida, en la que sabes que los protagonistas no van a durar mucho". No daba nombres, pero la fecha dejaba claro que se trataba de la de Guillermo y Stèphanie de Luxemburgo, hoy grandes duques.
"Porque no quiero que las personas a las que respeto y quiero se sientan heridas de ninguna manera. Pero, por supuesto, ya lo he comentado con ellas después", asegura, dejando entrever que ha habido una disculpa a la que entonces era su homóloga y a la que no tardará en ver en persona, puesto que está previsto que la agenda internacional de los grandes duques los lleve en unas semanas a Noruega.
Escudándose de nuevo en sus problemas de salud, fueron 20 minutos exactos los que Mette-Marit concedió al medio, para dar unas explicaciones algo incompletas y que dejan muchas preguntas por responder.
Han tenido que pasar siete semanas y muchas críticas para que Mette-Marit haya desvelado por fin los secretos de su relación con Epstein. Lo hacía este jueves desde Skaugum, su residencia oficial, en una entrevista concedida al medio 'NRK'. Una conversación de 20 minutos en la que la princesa también acusa al empresario, sin entrar en detalles, de no portarse muy bien con ella misma: "Me puso en una situación que me hizo sentir tan insegura que llamé a Haakon", revela.