El secreto que escondía el anuncio de Rania de Jordania: la princesa Iman está embarazada de gemelos
La princesa Iman y su marido, Jameel Alexander Thermiotis, aumentarán por partida doble el "club de los nietos" con la llegada de dos bebés
Hay anuncios reales que, bajo una capa de normalidad, esconden un auténtico bombazo palaciego. Cuando hace unos días la reina Rania de Jordania recurría a sus redes sociales para felicitar a su hija, la princesa Iman, y a su yerno, Jameel Alexander Thermiotis, por su próxima paternidad, el mundo entero dio por hecho que la pequeña Amina tendría pronto un hermano menor. Sin embargo, la cuidada ambigüedad del mensaje de la reina ("Nueva alegría en camino...", "el club de los nietos está creciendo") jugaba al despiste.
Según ha podido confirmar Vanitatis en primicia por fuentes de total solvencia, la felicidad en Ammán se multiplica: Iman está embarazada de gemelos. La noticia no solo explica por qué la gestación de la princesa se encontraba tan avanzada en el sutil posado a contraluz difundido por la Casa Real, sino que cobra todo el sentido al sumergirse en los árboles genealógicos de los futuros padres.
Por parte de la futura madre, los antecedentes de gemelos en la familia real de Jordania vienen de lejos y tocan muy de cerca a la propia Iman. Nacidas del segundo matrimonio del difunto rey Hussein I con la princesa Muna, las princesas Aisha y Zein, hermanas del monarca, son las mellizas más famosas de la corte y abrieron el camino a los partos múltiples en la familia del rey Abdalá.
El príncipe Faisal, hermano del monarca y tío de Iman, también es padre de dos gemelas, Sara y Aysha bin Faisal, nacidas en 1997 de su primer matrimonio con Alia Tabbaa.
La rama paterna no se queda atrás en esta particular coincidencia biológica. El empresario de origen venezolano Jameel Alexander Thermiotis también convive muy de cerca con esta realidad en su núcleo familiar más estricto. Jameel es tío directo de unos mellizos. Su hermana, Alexandra Thermiotis, dio a luz en octubre de 2024 a una pareja de niño y niña, Athina y Alexandros, fruto de su matrimonio con el fotógrafo Alejandro de la Rosa.
Es importante recordar que, en el plano institucional, el nacimiento de estos bebés no alterará en absoluto la línea de sucesión de la Corona hachemita. La monarquía jordana se rige estrictamente por la ley sálica, lo que significa que el derecho al trono se transmite única y exclusivamente por vía paterna a través de los descendientes varones.
Al no poseer la princesa Iman derechos sucesorios propios por el hecho de ser mujer, sus descendientes, tanto su primogénita Amina como los gemelos que están en camino, quedan totalmente excluidos de la carrera por el trono, el cual está reservado para sus tío, el príncipe heredero Hussein. Como este tampoco tiene varones, solo una niña llamada Iman, el siguiente en la línea es su hermano pequeño, Hashem.
La incógnita de los nombres se resolverá antes de que termine el verano, momento en el que se espera el nacimiento de los bebés. Con esta primicia, se entiende perfectamente por qué la barriguita de la princesa Iman lucía tan avanzada en el posado oficial y por qué los reyes Abdalá y Rania se preparan para dar la bienvenida a dos nuevos miembros de golpe.
Hay anuncios reales que, bajo una capa de normalidad, esconden un auténtico bombazo palaciego. Cuando hace unos días la reina Rania de Jordania recurría a sus redes sociales para felicitar a su hija, la princesa Iman, y a su yerno, Jameel Alexander Thermiotis, por su próxima paternidad, el mundo entero dio por hecho que la pequeña Amina tendría pronto un hermano menor. Sin embargo, la cuidada ambigüedad del mensaje de la reina ("Nueva alegría en camino...", "el club de los nietos está creciendo") jugaba al despiste.