El rey de Tailandia mantiene viva la tradición y celebra el cumpleaños de la reina Sirikit a pesar de su muerte
El fallecimiento de la reina Sirikit, el pasado octubre, no ha supuesto el fin de una de las tradiciones más ligadas a la madre del monarca: la celebración de su cumpleaños, el 12 de agosto, y del Día Nacional de la Madre
Los reyes de Tailandia, conmemorando el cumpleaños de la reina Sirikit. (Royal Thai Office)
El rey de Tailandia ha mantenido viva una tradición profundamente arraigada en el país a pesar de la muerte de su madre, la reina Sirikit. Este 12 de agosto, cuando habría cumplido 94 años, Maha Vajiralongkorn presidía la ceremonia por su cumpleaños. Y aunque la fecha ha cambiado de significado, ya que ahora sirve para recordarla y no para trasladarle sus buenos deseos, sigue muy marcada en el calendario tailandés, ya que desde hace 50 años coincide también con el Día Nacional de la Madre.
La ceremonia tuvo lugar en el Salón del Trono Amarin Winichai del Gran Palacio de Bangkok, donde Vajiralongkorn estuvo acompañado por la reina Suthida y otros miembros de la familia. Treinta monjes participaron en un acto budista destinado a hacer méritos en memoria de Sirikit, durante el cual el monarca realizó diferentes ofrendas.
Era una imagen diferente a la de otros años, ya que Sirikit murió el 24 de octubre de 2025 a los 93 años, después de llevar mucho tiempo con una salud especialmente delicada. Su cumpleaños, sin embargo, había continuado celebrándose incluso durante los años en los que permaneció prácticamente retirada de la vida pública. Lo mismo había pasado con la hija mayor del monarca, para quien se habilitó un apartado en la web oficial por su último cumpleaños, a pesar de llevar más de dos años en coma.
Los reyes de Tailandia, celebrando la ofrenda en memoria de la reina Sirikit. (Royal Thai Office)
En esta ceremonia celebrada para recordar a Sirikit, el rey Maha Vajiralongkorn encendió incienso y velas y participó junto a Suthida en los diferentes rituales religiosos. Entre los miembros de la familia que acompañaron a los reyes se encontraban la princesa Sirivannavari y el príncipe Dipangkorn, los únicos dos de los hijos del monarca que tienen presencia pública.
Fue en junio cuando se anunció que se seguiría celebrando esta jornada a pesar del fallecimiento de Sirikit, conservando así una tradición que existe desde 1976, cuando el Día de la Madre de Tailandia pasó a conmemorarse coincidiendo con el cumpleaños de la entonces reina. Desde ese momento, ambas fechas quedaron unidas.
Con los años surgieron también diferentes costumbres alrededor de la jornada. El jazmín blanco se convirtió en uno de sus símbolos y es habitual que los hijos regalen a sus madres guirnaldas elaboradas con esta flor. También el azul quedó estrechamente asociado a Sirikit porque la reina nació un viernes y, según la tradición tailandesa que asigna un color a cada día de la semana, este corresponde a esa jornada.
El rey de Tailandia, realizando una ofrenda en el templo. (Royal Thai Office)
La conmemoración se extendió este año además más allá del Gran Palacio. Por la mañana, el primer ministro, Anutin Charnvirakul, encabezó en Sanam Luang una ceremonia budista en la que se realizaron ofrendas a 193 monjes. El acto estuvo dedicado tanto al aniversario del nacimiento de Sirikit como al Día de la Madre.
La fecha conserva un significado especial por el papel que Sirikit desempeñó durante décadas. Esposa de Bhumibol Adulyadej, Rama IX, acompañó al monarca durante buena parte de sus 70 años de reinado y desarrolló numerosas iniciativas vinculadas al desarrollo rural y a la preservación de la artesanía y los textiles tradicionales. Tras la muerte de su marido y la llegada al trono de Vajiralongkorn, recibió oficialmente la consideración de reina madre.
Por eso, su fallecimiento no ha supuesto el final de una celebración que hace tiempo dejó de pertenecer únicamente a Sirikit. Lo que hasta el año pasado era su cumpleaños se ha transformado ahora también en una jornada de recuerdo y su hijo, Rama X, ha presidido la primera ceremonia tras la muerte de su madre, conservando así una tradición que nació hace ya 50 años.
El rey de Tailandia ha mantenido viva una tradición profundamente arraigada en el país a pesar de la muerte de su madre, la reina Sirikit. Este 12 de agosto, cuando habría cumplido 94 años, Maha Vajiralongkorn presidía la ceremonia por su cumpleaños. Y aunque la fecha ha cambiado de significado, ya que ahora sirve para recordarla y no para trasladarle sus buenos deseos, sigue muy marcada en el calendario tailandés, ya que desde hace 50 años coincide también con el Día Nacional de la Madre.