Una nueva etapa dorada para Pamela Anderson, que parece disfrutar de una fabulosa felicidad profesional y personal. Todo ello desde su casa en Canadá, donde se mudó definitivamente en 2020. Se trata de una propiedad ubicada en la localidad de Ladysmith, en la isla de Vancouver.
Se trata una finca familiar, que perteneció a su abuela durante más 30 años, y a la que denomina Arcadia, en referencia al famoso mito griego de un paraíso natural para cantar, bailar y relajarse. Una propiedad de casi 3 hectáreas, rodeadas de bosque y con acceso directo a una playa de piedras, que cuenta con las tres viviendas originales: The Roadhouse, la cabaña y The Boathouse.
Todas ellas se rehabilitaron, actualizando su decoración, gracias a la diseñadora de interiores Francesca Albertazzi, de Studio Albertazzi. Una reforma con un enfoque que Pamela definió como 'funky grandma’s' (abuela funky), con una estética vintage y tierna que remite a sus recuerdos de infancia en la casa y tienda familiar, pero también toques más personales de la actriz.
Así, en la casa principal tiene 600 m², con cuatro dormitorios y cuatro baños. Además, el salón (que antiguamente fue una tienda) tiene una barra de madera artesanal que evoca el mostrador donde se compraban golosinas. Un espacio donde también hay un llamativo papel pintado de colibríes sobre zócalos de madera reciclada y sillas vintage, que buscan dar un aspecto a la vivienda de casa de campo francesa.
Respecto a la cocina, es un espacio amplio y luminoso, presidido por una estufa Wolfe instalada en la isla central. Una zona donde predomina la madera y la piedra blanca, evocando una cocina tradicional italiana. No falta una gran mesa de comedor antigua, donde se ha mantenido el aspecto envejecido de la madera.
Además, se transformó el antiguo sótano en otra sala de estar llena de nostalgia. Una mezcla de maletas antiguas, un tocadiscos vintage y muebles que evocan otras épocas. Una estancia que, según la diseñadora de interiores Francesca Albertazzi es el rincón que buscaba la actriz para relajarse planchando mientras escucha sus vinilos y bebe vino rosado.
Aunque si hay una zona de esta gran finca que tiene un significado especial para Pamela Anderson es su gran jardín, con su comedor exterior, una rosaleda donde cultiva sus propias flores y una gran huerta. Así, la intérprete de la nueva versión de 'Agárrame como puedas' ha encontrado en Arcadia una conexión con sus raíces familiares, pero también su propio oasis lejos de Hollywood.