El verano según Coco Chanel: la leyenda de 'La Pausa', su casa más personal en la Riviera Francesa
Esta histórica villa de Cannes donde la diseñadora pasaba sus veranos ha reabierto sus puertas a huéspedes selectos. La casa escocesa a la que iba con el duque de Westminster ha estado en ruinas, sin embargo
Cannes, el refugio chic del sur de Francia, esconde un tesoro de la historia de la moda que ahora puede ser disfrutado por los más sibaritas. Se trata de la residencia de verano donde Coco Chanel pasaba largas temporadas desde los años 20, una propiedad discreta pero majestuosa que ha sido cuidadosamente restaurada por la firma para ofrecer estancias exclusivas en un entorno que rezuma glamour e historia. Las suites, inspiradas en el gusto exquisito de la diseñadora, están disponibles para alquilar bajo estricta reserva.
Situada en las colinas que dominan la bahía de Cannes, la villa —conocida como 'La Pausa'— fue escenario de reuniones con artistas, aristócratas y editores de moda. La propia Gabrielle Chanel rediseñó cada rincón del inmueble, aportando su minimalismo característico, el amor por el blanco, el negro y los toques dorados, y una sobriedad elegante que se mantiene hasta hoy. Dormir en sus habitaciones es revivir el espíritu de una mujer que revolucionó la silueta femenina.
'La Pausa' fue el segundo hogar de Gabrielle. Allí disfrutó de algunos de sus momentos más felices jugando al tenis, bailando, relajándose y recibiendo a una gran variedad de invitados. En el periodo de entreguerras, muchos de los artistas más destacados de la época se alojaron allí, entre ellos Salvador Dalí, quien pasó cuatro meses en la villa en 1938, durante los cuales creó algunas de sus pinturas más icónicas.
Con hermosas vistas al mar Mediterráneo, la creativa Gabrielle Chanel encontró en esta villa construida en 1929 en Roquebrune-Cap-Martin su lugar en el mundo. Tras ser vendida, en 2015 la marca volvió a comprarla, con la finalidad de realizar una restauración minuciosa, tal y como la misma Coco hubiese querido.
Hoy, cada suite ofrece vistas al mar, mobiliario vintage y detalles cuidadosamente preservados de los años dorados de la Riviera francesa, como suelos de mármol, techos altos y balcones repletos de buganvillas. Las comodidades, sin embargo, son de última generación: desde sistemas domóticos hasta piscinas privadas, spa personalizado y carta de almohadas. La experiencia incluye servicio de chef privado, estilista a demanda y traslados en coche clásico o lancha.
Quienes prefieran el encanto urbano también pueden alojarse en la legendaria Suite Coco Chanel del hotel Ritz de París, donde la diseñadora vivió durante más de 30 años. Situada en la Place Vendôme, esta suite de 188 metros cuadrados conserva su escritorio original, espejos venecianos, estanterías con libros personales y un vestidor que reproduce sus gustos más íntimos. El Ritz la mantiene como una joya de la hospitalidad parisina, y se puede reservar por aproximadamente 18.000 euros la noche, convirtiéndose en una meca para los amantes del lujo con historia.
Menos conocida pero igualmente cargada de simbolismo es la casa que Coco Chanel frecuentó en Escocia durante sus estancias con el duque de Westminster. Situada en las Highlands, cerca de Inverness, la residencia de Rosehall Estate fue uno de los pocos lugares donde la diseñadora se permitió una vida lejos del bullicio, rodeada de naturaleza y calma. Chanel decoró personalmente la casa con telas de tweed, paneles de madera y una sobria elegancia británica que luego inspiraría muchas de sus colecciones. Aunque estuvo abandonada durante décadas, la propiedad fue recientemente adquirida por inversores que planean convertirla en un hotel boutique de lujo fiel a su historia original.
El éxito de 'La Pausa' es una inspiración para estos inversores. Su apertura al público responde a esa tendencia del turismo de lujo que busca experiencias con contenido cultural, no solo comodidad. Según fuentes cercanas a la marca, la demanda está siendo “altísima”, con reservas que ya copan buena parte de la temporada estival.
Además de su valor sentimental, la villa también tiene un interés arquitectónico y patrimonial. Declarada propiedad de interés cultural en la región de Provenza-Alpes-Costa Azul, su restauración se realizó bajo supervisión del Ministerio de Cultura francés. La firma francesa colaboró con diseñadores interiores que replicaron exactamente los frescos, chimeneas y lámparas que la propia Coco eligió en los años 30. Un entorno que ha sido, además, escenario de producciones editoriales y rodajes de la maison.
Los precios, que no son públicos, se sitúan según fuentes especializadas por encima de los 8.000 € la noche. Porque, como decía la propia Gabrielle: “el lujo no es lo contrario de la pobreza, es lo contrario de la vulgaridad”.
Cannes, el refugio chic del sur de Francia, esconde un tesoro de la historia de la moda que ahora puede ser disfrutado por los más sibaritas. Se trata de la residencia de verano donde Coco Chanel pasaba largas temporadas desde los años 20, una propiedad discreta pero majestuosa que ha sido cuidadosamente restaurada por la firma para ofrecer estancias exclusivas en un entorno que rezuma glamour e historia. Las suites, inspiradas en el gusto exquisito de la diseñadora, están disponibles para alquilar bajo estricta reserva.