El rincón de Giorgio Armani en Dubái
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El rincón de Giorgio Armani en Dubái

Un lugar en el que uno puede ver dos veces el atardecer. Donde cada detalle ha sido cuidadosamente elegido y donde la sobriedad y la elegancia

Un lugar en el que uno puede ver dos veces el atardecer. Donde cada detalle ha sido cuidadosamente elegido y donde la sobriedad y la elegancia reinan en estado puro. Así es el hotel Armani de Dubái, un oasis de paz y sofisticación en medio de la opulencia y el lujo de algunos “7 estrellas” de la zona.

Llegar al hotel Armanil es adentrarse en un universo de tranquilidad en el que todo está pensado para la comodidad y el disfrute del cliente. Situado entre las plantas 8 y 39 del Burj Khalifa, la torre más alta del mundo, fue ideado por el propio diseñador, quien quiso reflejar su filosofía de trabajo en él: elegancia, simplicidad, sofisticación y confort; elementos indispensables para conseguir crear este espacio.

El minimalismo reina en cada una de las estancias del hotel, desde el hall de entrada, hasta las habitaciones, los siete restaurantes que se reparten entre las diferentes plantas o el spa. La elección de los colores, las líneas depuradas y las texturas utilizadas van en acorde con la arquitectura que usa la luz natural que entra por las cristaleras para crear una atmósfera de calma y serenidad.

Las 160 habitaciones guardan todas la misma línea: minimalistas, sin cuadros, en las que predominan la gama de tonos tierra y en las que no faltan las últimas tecnologías para mayor comodidad del cliente. Gracias a un mando a distancia este puede controlar la televisión, las luces e incluso ver en una pantalla quién está delante de su puerta, gracias a una cámara situada en el pasillo. Asimismo todas las estancias disponen, como buen hotel italiano, de una maquina Nespresso perfecta para los amantes del café.

Cada detalle del hotel ha sido aprobado personalmente por el propio Giorgio y los cambios deben serle indicados para que el mismo dé él visto bueno. La seña de identidad Armani debe prevalecer ante todo, nada de intermediarios, ni de delegaciones de poder. Consciente de la importancia de la elección de los elementos, el creador ha optado igualmente por decorar el lugar con su línea Armani Casa, con el fin de conseguir una homogeneidad total. 

A cuerpo de reyes

El personal, impecablemente ataviado con diseños de Giorgio Armani, es uno de los puntos fuertes del lugar. Cada cliente tiene asignado un miembro del hotel que le acompaña y ayuda durante toda su estancia en Dubái, las 24 horas del día. De hecho, resulta llamativo ver que en el hall de entrada no hay recepción alguna ya que el check in se hace de forma individual con el asistente personal. 

La mayoría de los clientes que se hospedan en el hotel son hombres de negocio, muchos de ellos asiáticos, que apuestan por el buen gusto y la calidad del hotel Armani. Sin embargo, también se alojan números miembros de las familias reales de la zona del Golfo que acuden a Dubái los fines de semana para ir de compras, especialmente al Dubai Mall, el centro comercial más grande del mundo, situado a escasos metros del lugar.

Servicios para un cliente exigente

El Armani cuenta con siete restaurantes que ofrecen una gran variedad de platos elaborados en su totalidad en las instalaciones del hotel. El Armani Lounge es el mejor para ver el espectáculo de luces y sonido de la fuente principal; Restaurante sirve los mejores sabores de la Toscana; en cuanto a Mediterráneo, este ofrece un estilo casual, presentado en forma de buffet, en el que los tipos de cocina mediterránea y árabe se mezclan a la perfección creando postres tan genuinos como un cheesecake decorado con pistachos o foccacia de cebolla y alcachofas.

Asimismo, además de los platos mediterráneos, el hotel cuenta con el restaurante Peck, dedicado a la comida dubaití; Amal, para los amantes de la comida india, y el Hashi para los incondicionales del sushi.

Los más golosos no podrán resistirse a dar una vuelta por la tienda Armani Dolci, en la que chocolates, mieles, galletas, pralinés, almendras o tés con la imprenta del creador italiano, se convierten en uno de los mejores recuerdos de su paso por el hotel Armani. 

Nuevos planes de expansión

Inaugurado en el rascacielos más grande del mundo, el hotel Armani de Dubai es el primero de un proyecto pensado e imaginado por el propio diseñador italiano. Tras la inauguración del hotel de Emiratos, el creador abrió otro en Milán en noviembre de 2011. Este nuevo establecimiento se encuentra en el centro de la ciudad más fashion del país transalpino a unos minutos andando de La Scala y la Piazza del Duomo.

En los próximos años, Giorgio Armani tiene en mente abrir varios en países como Sudáfrica o Marruecos.

Giorgio Armani