Logo El Confidencial

Los mercadillos más chic que se visten de domingo

No solo son escaparates para mirar y comprar sino también para ver y que te vean. Los rastrillos de Málaga son un punto obligado en la vida social.

Foto: Los mercadillos más chic que se visten de domingo

Los mercadillos son adictivos. Sabes cuándo vas a entrar pero no cuándo vas a salir. Tienen el irresistible encanto del cajón de sastre, el arcón de la abuela, la vieja alacena y el desván. Sacarán al Indiana Jones a la búsqueda del tesoro que hay en ti. Esta vez nos hemos fijado en los más exclusivos. Porque sí, también hay mercadillos chic, que por algo acampan en plena Costa del Sol. ¿Te pensabas que ibas solo a cazar algún preciado artículo de bisutería, moda o gastronomía? Esto es también vida social. Este domingo nos vamos de puestos. Tendrás que dejarte ver: forma parte del ritual.

LOS BAÑOS DEL CARMEN, EL RASTRILLO COOL DE MÁLAGA

Han pasado ya cuatro años desde que Blanca Martínez y Tina Suárez, que se conocieron en el mercadillo de La Virginia de Marbella, pusieron en marcha este proyecto en Málaga. Querían montar un mercado diferente y lo han conseguido. Empezaron en el balneario de los Baños del Carmen y hoy están en el paseo marítimo de El Palo los domingos. Al principio fue solo moda y bisutería, y hoy ofrecen de todo: decoración, alimentación, fotografías y menaje. El espíritu es el suyo de siempre: poner al alcance del público algo que no suele ver en las tiendas. Pero también ofrecer a los comercios la posibilidad de mostrar y vender sus productos en un horario y escenario fuera del habitual. Y el balance es, en palabras de Blanca Benítez, "fantástico": no contaban con el éxito del que goza hoy su iniciativa, hasta el punto de tener lista de espera de expositores.  

Lo que lo hace tan especial no solo es que las piezas de artesanía convivan, como suele suceder, con las antigüedades o la bisutería, sino que dan un paso más allá, con la comida y la bebida internacional. El rastrillo de los Baños del Carmen ha ido más lejos aún: colaboran cada mes con varias ONG, especialmente con los Ángeles de la Noche, que cuenta con su propio stand. El próximo reto de estas dos emprendedoras es colaborar con asociaciones deportivas. 

EL PATIO, RASTRILLO BENÉFICO DE LA MILLA DE ORO

Collares,  pulseras, pendientes, bolsos... cuelgan de algunos de los 18 expositores de otro de los grandes mercadillos de la llamada 'ciudad del canto sin dueño', el de El Patio. Un rastrillo marbellí, ya un clásico de las compras más exclusivas de la Milla de Oro, que mezcla el amor con los negocios. Tras el mostrador, sus organizadores se desviven por explicar a los visitantes que parte del dinero que se recauda irá a parar a la ONG de Cesare Escariolo, que puso en marcha el jugador de baloncesto Sergio Scariolo para ayudar a las familias con niños en tratamiento oncológico.

En este coqueto y blanquísimo enclave, donde se hace realidad el lujo de tapear a la sombra, se compra al ritmo de la música de un dj de lujo. Los dueños de los expositores están encantados, caso de Fernanda de Shapoo, creadora de tocados y sombreros, que anima la gente a acudir para apoyar con sus compras a dicha fundación. Hay reclamos más que de sobra: desde una pieza de anticuario traída del París de los años 50 hasta lo último en remedios naturales, pasando por mantoncillos para la feria, pan de rosas, y perfumes. 

LA VIRGINIA, TODO UN EVENTO SOCIAL EN MARBELLLA

Es una de las citas más esperadas del calendario por los amantes de los productos artesanales. Pero solo podemos disfrutar de él dos veces al año: en primavera y en Navidad. Ni la gente que se pasea por este peculiar mercadillo, enclavado a lo largo de las serpenteantes calles de la urbanización La Virginia, ni tampoco los precios de los productos, tienen mucho que ver con los de otros rastros de cualquier ciudad.  

Los que acuden coinciden en que no es un rastrillo cualquiera, sino más bien un evento social al que casi nadie quiere faltar. La familia de Karine Maeck lo puso de moda hace más de treinta años. La Virginia convierte sus calles en escaparates con lo último en moda y diseño. Entre los cientos de artículos, los sombreros Borsalino y Panamá los más demandados. "Esto se ha convertido en una especie de encuentro entre conocidos. El mercadillo es un acto social en el que la gente viene a verse. Las dos ediciones que organizamos en primavera y Navidad nos sirve para reunirnos y compartir. Eso no quita que cada año sean más numerosos los visitantes que llegan por primera vez descubriendo no solo un bonito evento, sino también un rincón desconocido de Marbella", explica la propia Karine a Glamouratis. Apúntatelo porque no podrás faltar.

Estilo
Escribe un comentario... Respondiendo al comentario #1
1comentario
Por FechaMejor Valorados
Mostrar más comentarios