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apuesta por la cocina saludable

¿Atracón de cochinillo y turrón? Planes gastro para curarte de los excesos

Vamos a decir adiós a los platos pantagruélicos, al menos por ahora, para saludar a las ensaladas y a la cocina más verde. Veamos qué se puede hacer para sentirse ligero

Foto: Miobio te abre la puerta a este mundo tan sano y tan verde
Miobio te abre la puerta a este mundo tan sano y tan verde

Adiós al cochinillo, al turrón y a los excesos, y hasta la vista. Ya no es la mente la que nos recuerda eso tan modernísimo de la cura detox, sino que es el propio cuerpo el que nos lo está pidiendo a gritos. Esto que viene a continuación es un regreso a la ensalada en toda regla. Planes para entrar en razón, gastronómicamente hablando. Ya lo dijo Juvenal, aquel latino iluminado que le daba a la sátira: "... mens sana in corpore sano".

1. Date un paseíto por Levél Veggie Bistro

Este abordaje gastro será como una puesta a punto y además en frente mismo del parque del Retiro, con lo cual antes o después podrás darte un buen paseo. El Levél Veggie es un templo de la cocina vegana y crudivegana con oferta de raw food, pero que no cunda el pánico; es para todos (o casi). Eso sí, de procedencia animal ni la sombra. Aquí comerás pan de cebolla; paté vegetal de brócoli, tomates secados al sol y especias; veggie roll, de láminas de zanahoria y mix crujiente de verduras y paté forestal; lasaña de calabacín con salsa de tomate deshidratado y falsos ricotta y parmesano; sushi de falso arroz; crepe de garbanzo o spaghetti de calabacín. Y de postre, tarta Ramiro, con base de higos y nueces de Brasil, acompañada de coulis de arándanos; o besos de fresa, con plátano y sobre una salsa de chocolate. Te pondrás morado de tanto verde.

El Levél Veggie Bistro a mesa puesta
El Levél Veggie Bistro a mesa puesta

Un plus: el local tiene terraza interior y un jardín que no necesita sol ni tierra ni riego.

Dónde: Avda. Menéndez Pelayo, 61. Madrid.

2. Zámpate un bol de cereales y olvida los mantecados

O lo que es lo mismo: una visita al Cereal Hunters Café, donde te podrás explayar a gusto con el cotidiano tazón de desayuno pero fuera de casa. Hay más de 120 tipos de cereales, nacionales e internacionales, y más de diez de leche (de vaca, oveja, avena, soja, almendras…) para elegir y con el toque especial de los toppings (filipinos, marshmallows, fruta deshidratada…) y complementos. Además, batidos, también de cereales y de frutas. Y todo ello en un espacio diseñado para estar a la altura de los cereal bars que pueblan Londres y Nueva York, con mesas de madera y sillones rojos. Es cosa de cuatro amigos que hicieron piña para lanzarse a esta aventura. No faltan los Kellogg’s nuestros de cada día. Esta vez nos toca decantarnos por los más sanos. Pongamos el muesli y por supuesto los cereales sin azúcar.

Esto sí que es un homenaje a los cereales
Esto sí que es un homenaje a los cereales

Un plus: atesora la mayor colección de cajas de cereales de coleccionista –dicen– en España.

Dónde: C/ Mejía Lequerica, 14. Madrid.

3. Apúntate a un curso de (bio)cocina

Año nuevo, vida nueva y curso de cocina. Para hacer los platos a nuestra manera y con los productos de nuestra huerta (o despensa). Si estás en la ciudad del Turia, en Miobio podrás aprender a alimentarte de forma saludable. Ofrecen cursos, talleres, charlas y el coaching nutricional de Emanuela Gornati, su propietaria, “para enseñar a las personas a mejorar su relación con la comida, a escuchar el cuerpo y gestionar el hambre emocional”, algo que a estas alturas del año viene de perlas. Este local es escuela y también restaurante, así que te puedes sentar a comer. De lunes a viernes, un menú diferente cada día con alimentos frescos, ecológicos y de temporada, zumos y licuados incluidos. Y los viernes por la noche y los sábados a mediodía y por la noche, a la carta: filete de seitán con salsa mediterránea y arroz basmati, espirales de lenteja roja con salsa un poco picante o una biopizza con queso de coco, tempeh, setas y puerros. De postre, mousse de horchata con chocolate y crujiente de chufa. Que se note que estamos en Valencia.

Miobio es escuela y restaurante a la vez
Miobio es escuela y restaurante a la vez

Un plus: en su página web tienes recetas de cosas apetitosas y muy ligeras.

Dónde: C/ Cádiz, 67. Valencia.

4. Come en invierno como si fuera verano

En Rasoterra todo es muy poético. Tanto que te invitan a que pruebes sus platos de temporada con "un nostálgico recuerdo del verano, el sutil perfume del bosque y la contundencia del huerto del otoño". La cosa va de medias raciones: bravas con salsa picante de tomate, alioli vegano, cebolla roja y cebollino; croquetas de espinacas a la catalana; hummus de habas, shiitake, pesto de acedera y almendras; risotto de arroz del Delta y remolacha de nuestro huerto con salsa de azafrán de la Conca de Barberà y queso Gran Kinara. Mucho de lo que hay en la carta sale de su huerto de Sant Feliu de Llobregat y el pan es de masa madre.

Un plato ecológico, saludable y de Km 0 de Rasoterra
Un plato ecológico, saludable y de Km 0 de Rasoterra

Un plus: es un bistrot vegetariano y vegano certificado como Km 0 por Slow Food. O sea, sus productos son de proximidad y/o ecológicos.

Dónde: C/ Palau, 5. Barcelona.

5. Pon un poco de Atlántico en tu vida (sana)

Y hazlo en el madrileño barrio de las Letras, en un restaurante que presume de oceánico, el Atlantik Corner, navegando entre la ortodoxia galaico-portuguesa y la fusión con los sabores exóticos de la cocina viajera; el mundo de Nuno de Noronha. Hablamos de una sopa de pescado y marisco con cítricos y un toque de curry, que es mucho más que un plato, al evocar el intercambio cultural que se produjo en Portugal en 1498 cuando Vasco de Gama abrió el comercio marítimo hasta la India convirtiendo a Lisboa en el mercado mundial de especias. Y también de ensalada de invierno con bacalao ahumado, aguacate y aliño de yogur con mostaza antigua y miel, o de arroz de boletus y almejas ligado con pilpil de bacalao.

Sopa de pescado y marisco con cítricos de Atlantik Corner
Sopa de pescado y marisco con cítricos de Atlantik Corner

Un plus: quizá no deberíamos decirlo en un artículo como este, pero aquí sirven la única ginebra tinta del mundo (Tinto).

Dónde: C/ Ventura de la Vega, 11-13. Madrid.

6. Compra con cabeza en el súper

Que no se te vayan los pies hacia los alimentos más calóricos, sino todo lo contrario. Un ejemplo: Florette acaba de presentar su primer plato caliente, una combinación de brócoli, espinaca, zanahoria, tomate cherry, pasta fusilli y salsa pomodoro, que se cocina al vapor en el microondas en tan solo cinco minutos. Son sus 'recetas al vapor', que se venden como platos equilibrantes y saciantes. Por no hablar, claro, de la sección de frutas y verduras, que tanto color ponen en los supermercados.

7. Brinda con una cervecita sin alcohol

La cerveza sin alcohol se apunta a lo verde
La cerveza sin alcohol se apunta a lo verde

Aunque ya no sea Navidad. Y por cierto, España lidera el consumo de estas cervezas en la Unión Europea, según Heineken; ya tienen un peso del 14% en el conjunto. Ahí están las nuevas Amstel 0,0 y Cruzcampo 0,0, que están elaboradas con los mismos ingredientes 100% naturales que sus versiones con alcohol y mantienen sus mismas propiedades nutricionales y, alegría en la casa del que quiere llevar una vida sana, con un aporte calórico menor. Según una encuesta del portal Let’s Beer, seis de cada diez encuestados son fieles a su marca de cerveza y siete de cada diez aseguran haber tomado alguna vez una cerveza sin alcohol pensando que sí lo tenía. Ojo al dato.

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