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De Aracena a Tenerife: cinco escapadas de Semana Santa (más allá de las procesiones)

Hay una gruta de las maravillas, una abadía para sibaritas, un rincón isleño con mucho encanto, un club muy exclusivo y un refugio de lujo la mar de soleado. Tú eliges

Foto: Así es el hotel Jardín Tropical de Costa Adeje, en Tenerife. (Foto: Cortesía)
Así es el hotel Jardín Tropical de Costa Adeje, en Tenerife. (Foto: Cortesía)

La ganas de mar y playa se nos acumulan, así que ya mismo nos ponemos a hacer las maletas, que nos vamos. En busca del sol y su puesta, de la arena, del lujo, la hamaca y el spa. Esto son cinco hoteles en cinco paraísos -cada uno lo es a su manera- donde relajarse por fin y ser verdaderamente feliz. Como españoles practicando mediterráneamente nuestro propio hygge. Terraza, cañas o vinitos, paseos al atardecer y, llegada la ocasión, el mejor chapuzón. Como peces.

1. A la Ribera del Duero: Abadía Retuerta

En este refugio que es todo un jardín de Epicuro el lujo llama a gritos a los más sibaritas que en el mundo son. A quienes disfrutan por igual de unas sábanas de ensueño que del mejor vino, el silencio absoluto, la naturaleza o una puesta de sol. Todo ello en un edificio con solera, en la Abadía Santa María de Retuerta del siglo XII, que hoy es este espacio Le Domaine, donde por faltar no falta ni el mayordomo ni una figura de nuevo cuño, el spa sommelier, dispuesto a mimarte en cuestión de aceites y vinos, por eso del maridaje, en este caso el más wellness, con masaje tradicional tibetano incluido. No dejes tampoco de dar buena cuenta de la excelencia de su restaurante, con el chef Marc Segarra, tocado por la gracia de una estrella Michelin, a los mandos. No podrás resistirte en un entorno así al menú Sacristía (140 euros). Por supuesto, tiene su propia bodega y otras tentaciones. ¿Qué tal un aperitivo campero bajo una encina centenaria o un paseo por los viñedos a caballo?

Dónde: Sardón del Duero (Valladolid).

Precio: desde 363 euros.

Un rinconcito en la Abadía Retuerta Le Domaine. (Foto: Cortesía)
Un rinconcito en la Abadía Retuerta Le Domaine. (Foto: Cortesía)

2. A Tenerife: Hotel Jardín Tropical Costa Adeje

Si querías mar, aquí tienes mar, el tinerfeño de este hotel tropical de verdad que proclama su compromiso con el medio ambiente rodeado de naturaleza y con una vegetación muy cuidada, con especies autóctonas como el cardón, la laurisilva y la palmera canaria, lo cual dará a tu viaje un aire muy auténtico y especial. Y no solo esto, también se enorgullecen de su nivel 0 de contaminación, habiendo reducido al máximo su nivel de emisiones para proteger la flora y la fauna, y de que todos los productos que utilizan (frutas, verduras, bambú...) son de fuentes sostenibles, muchas locales. Con todo esto, y su piscina de agua salada frente al mar, su otra piscina climatizada, su beach club, su club para los huéspedes más sibaritas, su Tropical Wellness, la espectacularidad de su restaurante Las Rocas, que no es el único, y sus habitaciones de estilo étnico, le sobra encanto.

Dónde: C/ Gran Bretaña, s/n. Costa Adeje (Tenerife).

Precio: desde 126 euros.

Un hotel tropical, llamado así, en Costa Adeje. (Foto: Cortesía)
Un hotel tropical, llamado así, en Costa Adeje. (Foto: Cortesía)

3. A la sierra de Huelva: Hotel Convento Aracena

Cambiamos de tercio y nos ponemos más atlánticos para ir a dar no al mar sino a la sierra, concretamente a la de Aracena, allá en la Huelva fronteriza. Un destino principal que puede empezar en la desembocadura del Guadalquivir, seguir en La Flecha y El Rompido, avanzar por Doñana y tirar hacia el norte para ir a dar con este enclave y los Picos de Aroche, con los que forma el parque natural. En Aracena precisamente, a los pies de su castillo, en los alrededores de la Plaza Alta, que es el meollo de su casco histórico, está este convento de clausura del siglo XVIII que hoy es todo lo contrario. Un hotel de puertas abiertas y bien abiertas con cuatro estrellas y 57 habitaciones donde la tradición se alía, era de esperar, con la modernidad. También aquí hay spa y todo llama al relax. No te pierdas el restaurante Huerto Nun, que está donde estaba el huerto de las monjas y donde se rinde culto a los productos de la tierra, empezando por el jamón de bellota de Jabugo. Ni la Gruta de las Maravillas, un tesoro bajo tierra.

Dónde: C/ Jesús y María 19. Aracena (Huelva).

Precio: desde 96 euros.

El Convento Aracena está en pleno casco histórico. (Foto: Cortesía)
El Convento Aracena está en pleno casco histórico. (Foto: Cortesía)

4. A Calblanque: La Manga Club

Si los pies se quieren ir hacia el mar y ya no hay quien los pare, deja que pongan rumbo a un paraíso natural que se llama Calblanque, en el que te encontrarás con un paisaje virgen de emocionar, con calas de arena más que dorada, vegetación de semidesierto y dunas fósiles. Para alojarte casi a su vera nada como La Manga Club que, aunque se llama así, no está exactamente en la vecina lengua de tierra que separa (y une) el Mediterráneo y el cálido y tranquilo Mar Menor. Es toda una ciudad de vacaciones, con sus tres campos de golf de 18 hoyos, su centro de tenis con 28 pistas, sus ocho campos de fútbol tamaño FIFA, además de instalaciones para el críquet o el rugby, casi dos decenas de bares y restaurantes, su Wellness Centre por todo lo alto -como todo aquí-, su Junior Club con mil y una actividades para los niños... Puedes optar por quedarte en el hotel Príncipe Felipe o en uno de sus apartamentos Las Lomas Village, de uno, dos o tres dormitorios, situados en la colina.

Dónde: Carretera de Atamaría, s/n. Los Belones (Cartagena, Murcia).

Precio: desde 90 euros (en el hotel).

La calita mediterránea de La Manga Club. (Foto: Cortesía)
La calita mediterránea de La Manga Club. (Foto: Cortesía)

5. A la Costa del Sol: Marbella Club

Un poquito de Costa de Sol para ponerle alegría a esta primavera invernal, que no se llama así por casualidad. Presume de 325 días de sol al año. Pues en plena Milla de Oro, a un paso del corazón histórico de Marbella, que bien merece la pena, y otro de Puerto Banús, que siempre será sinónimo de vacaciones, está el Marbella Club, que es otro resort de los que te lo dan todo hecho y a lo grande. En su día, la residencia privada del príncipe Alfonso von Hohenlohe. Un lujo, con 35 habitaciones de ídem, 80 suites, 12 villas y la Villa del Mar, en mayúsculas, que va por libre y es lo más majestuoso de estos 42.000 metros cuadrados de exuberante jardín subtropical de quitar el sentido. Un edén en el que también hay que echar cuentas: dos piscinas exteriores climatizadas, un Thalasso Spa, 10 pistas de tenis, 4 de pádel, un Kids Club, un centro ecuestre, un campo de golf de 18 hoyos, y seis bares y restaurantes, entre los que está su afamado beach club. Y el mar esperando.

Dónde: Avenida Bulevar Príncipe Alfonso de Hohenlohe s/n. Marbella (Málaga).

Precio: desde 369 euros.

Un rinconcito del Marbella Club, un clásico de la Costa del Sol. (Foto: Cortesía)
Un rinconcito del Marbella Club, un clásico de la Costa del Sol. (Foto: Cortesía)

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