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¡Cambia tus duchas!

Los acondicionadores corporales son la mejor solución para tu piel este verano

¿Qué es un acondicionador corporal y por qué necesitas incorporarlo a tus rutinas de belleza?

Foto: Cambia tu rutina de ducha. (Cortesía Nivea)
Cambia tu rutina de ducha. (Cortesía Nivea)

Si sabes de lo que hablo, ya sabes por qué afirmo que es lo que tu piel necesita. Si no sabes de lo que hablo, no me creerás hasta que no lo pruebes, pero voy a intentar explicarte por qué los acondicionadores corporales son lo que tu piel necesita y más en verano.

Durante la época estival la piel se reseca lo mismo (o más) que en invierno debido a la exposición directa de nuestra piel a las agresiones solares. Sin embargo, el calor, la humedad en las zonas de costa y el sudor hacen que ponerse body milk o crema hidratante tras la ducha sea de lo menos agradable en lo que podamos pensar, nos quedemos pringosas y cualquier ‘agente hidratante’ parezca resbalar por la piel por muy seca que la tengamos. Además, en verano tendemos a ducharnos más de una vez al día y aunque el agua es maravillosa, muchas veces es demasiado ‘dura’ para nuestra piel.

Ante esta situación, y porque soy un poco vaga, siempre había optado por aceites corporales para después de la ducha, pero no me gusta nada esperar a vestirme (siempre voy con prisa, aka siempre voy tarde) y si no lo haces, corres el riesgo de manchar la ropa.

Por esa razón me animé a probar los acondicionadores corporales y, sinceramente, ya no lo cambio por ninguna otra opción hidratante. El funcionamiento es sencillo: te duchas con tu gel corporal habitual, te aclaras y entonces coges este producto y te lo extiendes por la piel, como si de jabón se tratase. Si tienes paciencia, puedes esperar un minuto o dos mientras masajeas tu cuerpo para mejorar la circulación y su absorción; y si no, no pasa nada, simplemente aclaras después y listo. Sales de la ducha, te secas y ¡sanseacabó! Estás hidratada y lista para vestirte.

He probado varios acondicionadores corporales, pero mis favoritos son dos: uno de Lush y otro de Nivea, y los uso alternativamente en la ducha, porque consigo resultados diferentes y se complementan a la perfección.

Buffy Cazaimpurezas de Lush. (Cortesía)
Buffy Cazaimpurezas de Lush. (Cortesía)

Por un lado, tengo la manteca corporal Buffy Cazaimpurezas de Lush, que es perfecta para exfoliar suavemente la piel mientras que la hidrata. Este acondicionador corporal está repleto de aceites esenciales, mantecas de cacao y karité e ingredientes molidos especialmente pensados para usar en los muslos y las nalgas, aunque yo lo utilizo en todo el cuerpo, barriga, espalda (donde llego) escote y brazos. Frota la barrita sobre la piel mojada para que libere todas sus propiedades. El arroz molido, las almendras y las judías aduki unen fuerzas para pulir y eliminar las células muertas, mientras que la mezcla de aceite de lavanda, manteca de cacao y manteca de karité deja la piel suave e hidratada. Se deshace con mucha rapidez, así que es importante no mojar demasiado la pastilla. Para maximizar el producto, yo lo corto en pequeños cuadrados ‘para un uso’ y así me aseguro de no desperdiciar ni un solo gramo del mismo.

La piel queda altamente hidratada, elimina impurezas y piel muerta y es genial para después de depilarse.

4,5 estrellas de 5 avalan este producto, con más de un centenar de comentarios en web.

Bajo la Ducha Body Milk Nutritivo de Nivea. (Cortesía)
Bajo la Ducha Body Milk Nutritivo de Nivea. (Cortesía)

El otro acondicionador que utilizo es Bajo la Ducha Body Milk Nutritivo de Nivea. Hidratación diaria con una fórmula basada en agentes hidratantes que regenera eficazmente la barrera de la piel sin dejar sensación grasa. Este acondicionador corporal está diseñado para el cuidado de la piel seca, ya que su fórmula enriquecida con aceite de almendras penetra rápidamente sobre la piel húmeda, hidratando en cuestión de segundos y dejando una piel sedosa 100%.

4,5 estrellas de 5 con casi dos centenares de comentarios en web también me dan la razón (ejem, ejem). Además, su olor es el típico (y maravilloso) olor a crema Nivea, por lo que me transporta a mi infancia.

¿Y cómo es la frecuencia de uso en uno y otro? Dos días de Bajo la Ducha de Nivea y un día de Buffy Cazaimpurezas. Mi piel no ha estado más hidratada, bonita y sedosa en mi vida, los demás también lo notan, pero, lo mejor de todo, los pequeños brotes de dermatitis que solía tener, por sudor en verano o extrema deshidratación en invierno, han desaparecido.

Belleza

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