Myriam Yébenes: “Nuestra mejor publicidad es la piel de nuestras pacientes”
Bajo la batuta de Myriam, hija de la legendaria Maribel, la firma familiar que lleva más de cinco décadas cuidando de los rostros españoles atraviesa su etapa más ambiciosa: la expansión internacional
Llevan 50 años sin revelar quién va a sus centros aunque sus clientes cuentan a 'sotovoce' quiénes son los responsables de algunas de las mejores pieles de nuestro país. Sus pacientes, así se refiere Myriam a ellos están viviendo otra etapa del mítico concepto de belleza que creó Maribel Yébenes y que hoy dirige su hija Myriam: expansión internacional y proyectos de máximo nivel. Ahora están de estreno, se han convertido en el primer centro español en llegar a El Palacio de Hierro en México, uno de los referentes mundiales del lujo. "Que nos hayan elegido como primera firma europea de medicina estética allí nos parece más relevante que cualquier nombre propio", confiesa Myriam. Y es que no les hace falta publicitarse con nombres propios (para el que le interese: Mar Flores, Isabel Jiménez...)
P: Cincuenta años de historia avalan el nombre Maribel Yébenes. ¿Cómo se vive el desafío de heredar un legado tan icónico en la estética de lujo?
R: La firma cumple 50 años y yo llevo 25 trabajando. Tengo clarísimo que trabajo para la marca Maribel Yébenes: es un legado y no puede desaparecer. Hemos pasado de Maribel Yébenes persona a Maribel Yébenes firma. Soy segunda generación y ahora lidero todo, pero las clientas me conocen desde hace décadas; no es algo nuevo. Son dos momentos bonitos: la trayectoria de la segunda generación —que ya suma 25 años— y la continuidad de la empresa y del legado.
Maribel y Myriam (Cortesía)
P: ¿Qué has heredado de Maribel y qué aporta Myriam?
R: He heredado valores fundamentales para una empresa familiar: respeto, profesionalidad, expertise, innovación y liderazgo. Esas “raíces” no se cortan, se podan. Aporto una formación más técnica: manejo más de 150 tecnologías, hago mucha cabina y soy enfermera de dermoestética. También estudié empresariales y derecho. Impulso la expansión: abrí Málaga, lanzamos el concepto My Blissfulness y ahora damos el salto internacional con el primer centro en México.
No les hace falta publicitarse con nombres propios (para el que le interese: Mar Flores, Isabel Jiménez...)
P: ¿Tu madre te guió para seguir su camino?
R: Sí, y de forma acertada. A los 15 años me preguntó si quería continuar su trabajo; dije que sí, pero me puso una condición —también mi padre—: estudiar algo ajeno a la empresa, por si no me gustaba. Por eso cursé derecho y empresariales. Empecé a trabajar y me encantó; decidí formarme en estética y después en enfermería para poder avanzar en tratamientos. He pasado por todas las áreas, en centro y en central. Eso me facilita dirigir hoy como CEO: conozco las pieles y el día a día. Llevo 30 años en este mundo; no concibo mi vida sin ello.
P: En un sector lleno de tendencias y tecnologías, ¿cómo se distingue lo que realmente funciona en la piel?
R: Llevamos décadas trabajando con tecnología. Desde los 15 he asistido a congresos internacionales y he visto la evolución de equipos y proveedores. He hecho 20 años de cabina y manejo 150 tecnologías. Para mí es sencillo decidir qué sí y qué no, y luego mejorar lo que sí: ajusto protocolos, tiempos y modos de uso para maximizar resultados y seguridad. Lidero producto, innovación, cosmética, tratamientos y tecnologías: todo pasa por mí. Nunca hemos ido “a modas”: defendemos la naturalidad y una filosofía propia, aunque el mercado vaya por otro lado.
En centro de la calle Velázquez 100 (MY)
P: Se dice que la tecnología es “mano-dependiente”. ¿Coincides?
R: No es solo la mano: es el protocolo del centro. Nosotros los creamos desde cero y los optimizamos tras mucha práctica real. Los proveedores suelen probar poco; nosotros tenemos años de cabina y miles de pieles. La formación es clave: es uno de nuestros pilares y la dirijo personalmente. Hay centros liderados por profesionales del sector y otros por empresarios; como en gastronomía, no es lo mismo un restaurante que un proyecto dirigido por un chef.
P: ¿Creas tus propios protocolos para Thermage o HIFU?
R: Siempre. Hay algunos que no superaron nuestros controles internos: en su momento la relación calidad-precio y la experiencia (dolor y post) no encajaban con nuestras pacientes, así que no la incorporamos. En cambio, trabajamos con otros HIFU más seguros y fraccionables.
Con Thermage, llevamos 12 años y fuimos pioneras: el primer año realicé más de 500–600 tratamientos. Somos referencia en Europa por volumen. Partimos de las guías del fabricante, pero ajusto parámetros según nuestra experiencia. Además, tenemos más de 80 energías en España —radiofrecuencias, láseres, etc.— y probamos todo de forma medida y segura antes de incorporarlo. Un ejemplo: para comprar un láser híbrido tipo CO2, hice más de 250 tratamientos en unas semanas para perfeccionar el protocolo.
P: ¿Qué es exactamente My Blissfulness, “estética artesanal y tecnología avanzada”?
R: Nació en la pandemia y postpandemia, cuando cambió el paradigma social. Queríamos elevar la estética y la medicina a una experiencia de cinco sentidos sin perder nuestra esencia artesanal ni la tecnología puntera. Cada cabina está diseñada con un concepto (naturaleza, mar, fuego…), personalizamos música, cuidamos el gusto con tés y detalles, y unimos todo en protocolos únicos.
Myriam Yébenes en México (MY)
P: ¿Y eso hace que vuelvan?
R: Por supuesto, la fidelidad es muy alta. Tenemos tres generaciones de una misma familia: abuela, hija y nieta. Hay pacientes con más de 30 años con nosotros. También hay perfiles de temporada (verano, Navidad) o que viven fuera.
P: Vuestras clientas son mayoritariamente mujeres... ¿sucede lo mismo en las oficinas?
R: En centros, casi todo el equipo son mujeres —con algunos doctores hombres— porque nuestro público es aproximadamente 70% femenino y 30% masculino. En central, el reparto está en torno al 60/40 (hombres).
P: ¿Estás viviendo en vuestra piel este interés de las jóvenes por la cosmética y la estética?
R: Somos estrictas. A los 15–18 años solo si hay indicación (por ejemplo, acné) y siempre acompañadas por sus padres. Apostamos por hábitos de vida, deporte, alimentación y rutinas simples: limpieza y una buena hidratación. Decimos “no” a modas que no respeten la piel.
P: Con la cantidad de oferta que hay... ¿Por qué elegir vuestro centro frente a otros?
R: Por el método Maribel Yébenes: 50 años de experiencia, protocolos propios y exclusivos, cosmética de autor, optimización de tecnologías y formación continua. Al tener una gama tan amplia, personalizamos de verdad. Damos tiempo, tradición, expertise, seriedad y calidad.
P: Cuál es tu “niño bonito” tecnológico ahora mismo...
R: Difícil elegir. Me gustan los láseres de nueva generación, menos invasivos y sin rojeces, como los híbridos con modo 'Cool Peel', que permiten volver a la calle en 24 horas. También los ultrasonidos no dolorosos (como Natural Transformers) y la medicina regenerativa, muy alineada con nuestra filosofía de naturalidad.
P: ¿Habrá tercera generación Yébenes?
R: La tercera generación tiene 10 y 11 años; conviven con el proyecto y viajarán con nosotros. Tendrán la misma libertad que tuve: formarse bien y elegir. La empresa ya es internacional, tendremos que esperar para ver lo que deciden.
Llevan 50 años sin revelar quién va a sus centros aunque sus clientes cuentan a 'sotovoce' quiénes son los responsables de algunas de las mejores pieles de nuestro país. Sus pacientes, así se refiere Myriam a ellos están viviendo otra etapa del mítico concepto de belleza que creó Maribel Yébenes y que hoy dirige su hija Myriam: expansión internacional y proyectos de máximo nivel. Ahora están de estreno, se han convertido en el primer centro español en llegar a El Palacio de Hierro en México, uno de los referentes mundiales del lujo. "Que nos hayan elegido como primera firma europea de medicina estética allí nos parece más relevante que cualquier nombre propio", confiesa Myriam. Y es que no les hace falta publicitarse con nombres propios (para el que le interese: Mar Flores, Isabel Jiménez...)