Marie Drago, la farmacéutica que se fijó en el vinagre para cuidar el microbioma de la piel
Su revolucionario cambio en el mundo de la cosmética consiste en respetar los microbios de la piel una locura que le llevó a emprender en un mundo de gigantes
Marie Drago, fundadora de Gallinée. (Cortesía de Gallinée)
Como todas las grandes historias, la de la farmacéutica Marie Drago parte de una adversidad. Doctorada en farmacia y tras una experiencia de 15 años en la industria cosmética, le diagnosticaron pioderma gangrenoso, una enfermedad cutánea crónica y fue en el tratamiento de esta afección donde encontró la base de su marca: el cuidado del microbioma de su piel.
A día de hoy, su marca, Gallinée cuenta con cuatro descubrimientos patentados, se vende en toda Europa y se han vendido más de 400.000 unidades de su producto más icónico, el Face Vinegar. Éxitos le llevaron a ser adquirida por el grupo Shiseido. El nombre, por si te lo estabas preguntando, significa ‘gallinita’, un término cariñoso, y Marie se lo puso porque no creyó que la marca llegaría tan lejos.
Sin embargo, como nos cuenta la propia Marie, en la vida del emprendedor, la Ley de Murphy manda. Al terminar la carrera de farmacia, no tardó mucho tiempo en comprobar que la industria farmacéutica no era lo suyo, por razones éticas.
“Me pasé al cuidado de la piel y siempre me ha encantado. ¡Todavía puedo preparar pociones a diario!”, de niña, en realidad, su sueño era ser bruja y preparar pociones, así que la carrera de farmacia era lo más cercano a la formulación mágica.
Marie Drago, farmacéutica y fundadora de Gallinée. (Corteesía)
Pero lo que lo cambió todo fue el pioderma gangrenoso que apareció en una de sus piernas. Se trata de una enfermedad autoinmune inflamatoria de la piel de carácter crónico que puede llenar la piel de llagas y úlceras.
Un pilar de su recuperación resultó ser la alimentación, donde Marie comenzó a explorar una dieta rica en prebióticos y probióticos. Su revolución llegaría al aplicar los beneficios de los probióticos en la lucha contra la inflamación de la piel, “cuando descubrí el microbioma, supe que tenía una idea rara, pero que podría cambiarlo todo”.
En vez de contar con enormes inversores, fue su compañero de piso el que le ayudaría a escribir su plan de negocio cansado de que Marie no parara de hablar del tema, convirtiéndose también en su primer inversor. “Después de eso, las cosas siempre han salido bien, fuimos la primera marca en lanzar el cuidado del microbioma de la piel, así que éramos claramente diferentes de todas las otras marcas en el sector. Raro, pero diferente”, bromea Marie Drago.
Por ejemplo, en esta curiosa cruzada en pro de mantener la salud del mircobioma de la piel, su producto estrella y una de sus mayores innovaciones es el Gelée de Vinagre, “es un suero para la piel propensa al acné que funciona no matando ninguna bacteria, sino potenciando las bacterias buenas”. Una novedad que, además de efectivo, lo convierte en un producto suave, apto para las pieles sensibles, una petición cada vez más habitual entre las mujeres a la hora de adquirir un cosmético.
Gelée de Vinagre de Gellinée.
Sin embargo, y a pesar de tener una idea rompedora amparada por sus estudios, una mujer emprendedora en un mundo de gigantes cosméticos no resultó ser el escenario más favorable para Gallinée.
“La ley de Murphy es muy real para los emprendedores: todo lo que puede salir mal, saldrá mal. Pero eso es parte de la emoción, descubrir la parte de ti que puede soportar cualquier cosa, arreglar todo lo que la vida te arroja y hacer cosas que nunca pensaste que fueran posibles. Especialmente como mujer, tendemos a carecer de confianza en nuestras habilidades, lo cual es una pena”, confiesa la farmacéutica que, explica, estudió farmacia porque pensaba que nunca hablaría en público ni aprendería inglés. Las cosas de la vida, terminó trabajando en Dublín y Londres y da conferencias sobre Gallina y el microbioma de la piel en inglés con total soltura.
Otro dato curioso que Drago señala es que, “solo el 5% de la inversión en startups va a fundadoras femeninas, pero tuve mucha suerte con eso. Incluso tuve una junta directiva con mayoría femenina, lo cual es muy raro”
La filosofía de Gallinée permanece intacta, “nuestro objetivo es resolver los problemas modernos de la piel gracias a la ciencia del microbioma” y no se limita a un público objetivo. Lo puede utilizar todo el mundo con un microbioma, así que es apta para todo el mundo, pero son las personas con problemáticas en la piel las que han demostrado más interés en la marca.
Además del cuidado de la piel, la marca también explora en los complementos alimenticios para completar el cuidado del microbioma, productos bucales y capilares, “todo lo relacionado con nuevas categorías como el cuero cabelludo, el cuidado bucal son la próxima gran cosa en la belleza”.
La misma filosofía se traslada a ambos terrenos “cuidando las bacterias podemos ayudar en muchos lugares para muchos problemas. Resolvemos problemas no matando, sino apoyando su ecosistema”. Su ambición actual es llegar a desarrollar un protector solar con esa premisa, aunque Drago no se cierra puerta, cuidando el microbioma se puede innovar mucho.
“Apenas estamos rascando la superficie de lo que podemos hacer con las bacterias buenas y los prebióticos”, advierte la fundadora de Gallinée, no sin recordar un campo aún poco explorado por la cosmética, la salud de la mujer, “la menopausia y la higiene íntima apenas están representadas, a pesar de ser una necesidad real”. Ha quedado claro, estamos en la era del microbioma y no matar bacterias ya no es una opción.
Como todas las grandes historias, la de la farmacéutica Marie Drago parte de una adversidad. Doctorada en farmacia y tras una experiencia de 15 años en la industria cosmética, le diagnosticaron pioderma gangrenoso, una enfermedad cutánea crónica y fue en el tratamiento de esta afección donde encontró la base de su marca: el cuidado del microbioma de su piel.