Dos tendencias de maquillaje que vuelven desde los 2000: el bronceador mate y los lápices de ojos grunge
Directitas desde los primeros años de los 2000, hay dos tendencias de maquillaje que vuelven esta temporada con más fuerza que nunca. Pasarela, street style y novedades cosméticas lo confirman
Echa la vista atrás, pero no te quedes en los maquillajes llenos de brillos metalizados y gloss de labios de Britney Spears o Paris Hilton. ¿Recuerdas los cosméticos básicos sobre los que se construía tu look hace 20 años?
Los polvos de sol construían la complexión bronceada de una generación. JLo los usaba a fuego, las modelos de Victoria’s Secret nos hacían vivir en un eterno verano en cada desfile con sus rostros siempre besados por el sol y, en la vida real, los bronceadores aplicados con brocha gruesa lograban el ‘efecto buena cara’ que ahora conseguimos con mucho colorete en crema.
El otro producto de maquillaje estrella de los dosmiles era, probablemente, el lápiz de ojos negro. El lápiz cremoso o khôl era una varita mágica en las manos adecuadas con la que podías conseguir desde un ahumado rockero hasta un delineado borroso (ahora lo llamamos smudge eyeliner) y, por supuesto, siempre estaba la opción de poner poquito en la línea de agua.
Bronceador mate: ser morena sin daño solar
Bien, pues en 2026 y sin que nadie lo esperara, nos encontramos con que en la alfombra roja más analizada del año, la de los Oscar y también sobre las mejores pasarelas, todos los rostros volvían a lucir aquel tono bronceado, con un brillo dorado de diosa pero, sin tener que recurrir al efecto de moda de la piel mojada.
Basta con aplicar los polvos de sol o el bronceador que tengas a mano como un contouring, sino sobre la frente, los pómulos, el tabique de la nariz y difuminarlo por todo el cuerpo para lograr una piel morena homogénea. El toque de estrella de Hollywood visto en los Oscar fue replicar el mismo tono bronceado por cuello, escote, hombros...
Por ello, no es sorpresa que los polvos de sol de acabado mate e incluso los bronceadores en stick opacos han comenzado a prodigarse también en los stands de belleza.
Rare Beauty, la marca de belleza de Selena Gomez que consigue convertir en virales todos sus cosméticos, lanzaba recientemente Warm Wishes Soft Matte Powder Bronzer, un bronceador de acabado mate, con una cobertura muy alta pero realmente fácil de aplicar.
Es un momento estupendo para recuperar los míticos Terracotta de Guerlain (que esta temporada se transforman en mosaicos de cerámica marroquíes, zellige) que logra un tono que se funde con la piel con un tono tostado y cálido que aporta el acabado mate del polvo y la luz de sus partículas luminosas.
Incluso el recién llegado The Minimalist de Merit, un stick que puede utilizarse como base o corrector ofrece una cobertura mate con la que se puede recrear el efecto de piel bronceada de moda.
Pero, a diferencia de las corrientes de maquillaje pasadas, el bronceado mate de 2026 busca fundirse con la piel para desaparecer, logrando una cobertura uniforme y un acabado mucho más natural. Puede que esta cualidad sea la que explique la versatilidad del maquillaje que se adapta a todas las edades y estilos. La calidez de la piel, a veces se puede reforzar con un toque de colorete melocotón con el que se refuerza la luminosidad.
Ojos grunges: del delineado smudge al lápiz khôl
La otra inesperada tendencia de maquillaje que regresa en 2026, directa desde los años 2000, es la de los ojos emborronados. Su versatilidad le permite tomar como inspiración desde los ojos ahumados y decadentes del ‘heroin chic’ de Kate Moss hasta un delineado de inspiración sesentera a lo Sofia Loren, agudo pero difuminado.
Tras años de perfeccionamiento en la mirada con eyeliner precisos o del clean look en el que la mirada solo se destacaba con una capa de máscara de pestañas, la estética poco a poco las miradas oscurecidas han regresado para darle al rostro una estética más rockera. Los labios se quedan desnudos pero las miradas se destacan, olvidándose, eso sí, de los acabados geométricos o armónicos.
Las sombras de ojos en crema o más bien en su defecto, los lápices de ojos cremosos, de alta pigmentación son la varita mágica para crear una mirada muy potente en poco tiempo. Se perfila tanto la línea de las pestañas superiores como las inferiores, delimitando el ojo pero siempre buscando un acabado desordenado, más grunge que casual.
Y, sin perder de vista el lápiz de ojos, otro de los acabados imperfectos para la mirada es el smudge eyeliner, es decir, el delineado que se emborrona. Iconos de belleza actuales como Kaia Gerber, Lily Rose Depp o Mia Goth han encontrado en esta forma de rasgar la mirada y almendrar el ojo pero de una forma tan sutil que no se aprecia el truco, su maquillaje estrella.
Basta con delinear el párpado superior a ras de pestañas, rematando el trazo en un rabillo fino y sin pretensiones de parecer perfecto y después emborronarlo ligeramente, para lograr una mirada misteriosa, retro, sexy pero nada recargada. De nuevo, además de ver este tipo de maquillajes sobre la pasarela o en las redes sociales, las marcas ya han desarrollado cosméticos para simplificar el delineado borroso.
Una de las genialidades de la temporada, que además acompaña a la nueva imagen de Make Up For Ever son los Artist Color Pencil, lápices de labios cremosos pero firmes con acabados mate y también glitter que permiten diseñar el trazo con una buena pigmentación, pero con mucha facilidad a la hora de extenderlo. Son multiformato, por lo que se pueden aplicar tanto para perfilar los labios como para perfilar los ojos. Con el lápiz negro, dominar el smudged es muy sencillo.
Curiosamente, en el camino por simplificarnos la vida, cada vez son más los lápices de ojos que ya incorporan su esponja difuminadora. En el caso del Fine Linez de Fenty Beauty, su pigmentación alta y su fórmula cremosa requieren de rapidez a la hora de extender el producto, pero el resultado es un color que, una vez fijado, no se mueve en horas.
Por supuesto, los clásicos nunca fallan y el clásico lápiz Diorshow Khôl de Dior es el aliado perfecto para crear un delineado borroso, al estilo de Loren o la maquilladora Nina Park, perfectos. Su sacapuntas permite crear una punta afilada con la que dibujar un trazo fino, a la vez que la esponja de su extremo facilita mucho el difuminado. Es un khôl, khôl. Es opaco, no se mueve y no irrita.
Otra opción infalible para un trazo rápido y fácil de emborronar, idóneo para un ahumado grunge es Le Crayon Yeux de Chanel. Su textura permite que se deslice como si fuera un boli de gel y se puede ir intensificando el color para crear un smokey eye en todo el párpado, simplemente con el capa sobre capa.
Así que la teoría la sabes, ahora solo toca que saques a tu yo de hace 20 años pero con los cosméticos renovados de esta década.
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