La asesora clave del cambio de estilo de Kate Middleton rompe su silencio: "A menudo me llaman estilista, y eso me frustra"
Durante más de diez años, Archer fue la mano derecha de la princesa de Gales, con quien vivió momentos clave como el nacimiento de sus tres hijos, la pandemia o su enfermedad
Natasha Archer fue la mano derecha de Kate Middleton hasta 2025. (Gtres)
El estilo de Kate Middleton ha evolucionado notablemente desde su boda con el príncipe Guillermo en 2011, y detrás de ese cambio se encuentra Natasha Archer, una figura clave en la sombra. Conocida por su discreción, eficacia y meticulosa organización, su papel fue mucho más allá de lo que la prensa describía como el de una simple estilista, abarcando la planificación estratégica de apariciones públicas y el apoyo logístico en momentos de gran relevancia. Gracias a su trabajo, la imagen de la princesa de Gales se consolidó como moderna, coherente y cuidadosamente construida en cada detalle.
“A menudo me llaman estilista, y eso me resulta bastante frustrante. No soy una estilista tradicional, lo tengo todo en cuenta”, explicó Natasha en su primera entrevista a ‘The Telegraph’. Según ella misma resume, “se trata de planificar, de estar preparada, de ofrecer un apoyo inquebrantable a quienes trabajan contigo”, una filosofía que marcó su forma de trabajar con Kate y que contribuyó a construir una imagen pública coherente, moderna y cuidadosamente pensada.
Natasha Archer en 2016. (Gtres)
Durante esos años, Archer también desarrolló una estrecha relación con la industria de la moda, colaborando con diseñadores como Jenny Packham y creando una red de contactos clave. Ese trabajo conjunto influyó en un vestuario que no solo buscaba elegancia, sino también transmitir mensajes, desde la sostenibilidad, repitiendo prendas en público, hasta la diplomacia, incorporando guiños a los países visitados en giras oficiales. "Fue un privilegio extraordinario", afirmó sobre su etapa con los príncipes de Gales, recordando que “hice amistades increíbles” y que guarda esa experiencia "muy cerca de mi corazón", al tiempo que mantiene intactos los estándares que definieron su trayectoria.
Los entonces duques de Cambridge junto a la familia real sueca en 2018. (EFE)
Natasha inició su trayectoria con la familia real británica en 2007, cuando comenzó a trabajar como asistente en la oficina privada del duque y la duquesa de Gloucester. En 2010 dio un paso clave al incorporarse a Clarence House, donde trabajó tanto para el príncipe Guillermo como para el príncipe Harry. Ese mismo año, tras el anuncio del compromiso entre Guillermo y Kate Middleton, pasó a dedicarse en exclusiva a ellos. A partir de su boda en 2011, su papel cobró mayor visibilidad.
Natasha Archer comenzó a trabajar con Kate después de casarse con el principe Guillermo. (Gtres)
Durante los años siguientes, Archer se convirtió en una figura clave en la vida profesional de los príncipes de Gales, acompañándolos en momentos importantes como nacimientos, viajes diplomáticos y eventos públicos. Su labor combinaba la planificación meticulosa con la gestión de imagen, contribuyendo a que el vestuario de la princesa reflejara tanto tendencias contemporáneas como mensajes diplomáticos y de sostenibilidad.
Su dedicación fue reconocida en 2019 con el nombramiento como miembro de la Real Orden Victoriana, un honor otorgado por su servicio excepcional. Permaneció en este puesto hasta 2025, participando en todas las etapas relevantes de la pareja y consolidando una reputación de eficiencia y discreción. Desde entonces, se ha reinventado con la creación de una consultoría de lujo. "La precisión es una de mis palabras clave", explica.
No fue el único cambio en su vida, ya que el año pasado también vivió un importante giro personal. Archer se casó en 2017 con el fotógrafo real Chris Jackson, aunque la pareja se separó en 2025, el mismo año en que ella dejó su puesto en Buckingham Palace.
El estilo de Kate Middleton ha evolucionado notablemente desde su boda con el príncipe Guillermo en 2011, y detrás de ese cambio se encuentra Natasha Archer, una figura clave en la sombra. Conocida por su discreción, eficacia y meticulosa organización, su papel fue mucho más allá de lo que la prensa describía como el de una simple estilista, abarcando la planificación estratégica de apariciones públicas y el apoyo logístico en momentos de gran relevancia. Gracias a su trabajo, la imagen de la princesa de Gales se consolidó como moderna, coherente y cuidadosamente construida en cada detalle.