Las cocinas pequeñas son cada vez más habituales, sobre todo en viviendas urbanas donde cada metro cuenta. Aunque pueden parecer un espacio difícil de organizar, con algunos ajustes y accesorios adecuados es posible conseguir una distribución más cómoda y una sensación de amplitud visual. Ikea, fiel a su filosofía de diseño funcional, ha compartido tres propuestas prácticas para aprovechar al máximo el espacio disponible sin recurrir a obras ni grandes gastos.
El carrito Nissafors, disponible por 24,99 euros, es una de las soluciones más versátiles del catálogo. Su estructura ligera y sus ruedas permiten desplazarlo fácilmente según las necesidades, ya sea para usarlo como apoyo en la zona de cocinado o como espacio adicional de almacenaje. Puede servir para guardar utensilios, frutas, productos básicos o incluso material de limpieza. Al poder moverse, también resulta útil en otras estancias de la casa, como el baño o el escritorio, lo que lo convierte en una pieza funcional y duradera.
El segundo truco se centra en liberar la superficie de trabajo, una de las zonas que más se saturan en las cocinas pequeñas. Ikea propone el uso de los recipientes Hultarp, un sistema de almacenamiento que cuesta 10,99 euros y que puede colocarse en barras o ganchos sobre la pared. Esta disposición permite mantener utensilios, cubiertos o condimentos a la vista y al alcance, sin ocupar espacio en la encimera.
Además de ser práctica, esta solución aporta un toque decorativo ya que los recipientes metálicos y los colgadores de la misma serie tienen un diseño sencillo, con acabado mate y estética tradicional, que encaja tanto en cocinas modernas como en las de estilo más clásico.
El tercer consejo está pensado para quienes buscan un modo de aprovechar el espacio vertical. El colgador de copas Pålycke, con un precio de 3,99 euros, se instala fácilmente bajo una balda o un armario. Permite colocar las copas boca abajo, manteniéndolas seguras y liberando espacio en los estantes. Según explican desde Ikea, este sencillo accesorio ayuda a reducir el desorden visual y celebrar el espacio que has ganado, una forma práctica de mantener la cocina más despejada y funcional.
Estas tres propuestas reflejan una idea clave en el diseño nórdico como son la organización y la sencillez contribuyen al bienestar. Mantener la cocina ordenada no solo mejora su aspecto, sino que también facilita las tareas cotidianas y reduce la sensación de agobio.
Colgador de copas para colocar en el armario
Incorporar accesorios móviles, aprovechar las paredes y dar un uso inteligente al espacio vertical son gestos simples que pueden marcar una gran diferencia. En cocinas pequeñas, cada centímetro cuenta, y con soluciones de este tipo es posible crear entornos más prácticos, armoniosos y agradables para vivir.
Las cocinas pequeñas son cada vez más habituales, sobre todo en viviendas urbanas donde cada metro cuenta. Aunque pueden parecer un espacio difícil de organizar, con algunos ajustes y accesorios adecuados es posible conseguir una distribución más cómoda y una sensación de amplitud visual. Ikea, fiel a su filosofía de diseño funcional, ha compartido tres propuestas prácticas para aprovechar al máximo el espacio disponible sin recurrir a obras ni grandes gastos.