No todo el mundo tiene tiempo —ni mano— para cuidar plantas exigentes, pero eso no significa renunciar a un balcón bonito y lleno de vida. Existen especies resistentes, agradecidas y muy decorativas que sobreviven al sol, al viento, a los olvidos de riego e incluso a los cambios bruscos de temperatura. Plantas “todoterreno” que convierten cualquier balcón en un pequeño oasis urbano sin apenas esfuerzo y que, además, suelen ser las más admiradas por los vecinos.
La tercera opción es la hiedra, perfecta para quienes buscan verde todo el año. Es una planta trepadora muy dura que se adapta tanto al sol como a la sombra y soporta bien el frío. Crece con facilidad, cubre barandillas o paredes y necesita cuidados mínimos. Solo hay que controlar su crecimiento si se vuelve demasiado expansiva.
La hiedra puede crecer varios metros al año. (Pexels/ Anne van der Valk)
El cactus y las suculentas ocupan el cuarto puesto por méritos propios. Estas plantas están diseñadas para sobrevivir en condiciones extremas, por lo que olvidarse de regarlas durante semanas no supone un problema. Existen variedades muy decorativas, con formas y colores originales, ideales para balcones pequeños o con mucha exposición solar.
Por último, el romero es otra apuesta segura. Además de resistente y aromático, es una planta útil en la cocina y muy agradecida. Aguanta el sol, el viento y la falta de agua, y solo necesita un buen drenaje para crecer sana. Su aspecto rústico y natural aporta carácter al balcón durante todo el año.
No todo el mundo tiene tiempo —ni mano— para cuidar plantas exigentes, pero eso no significa renunciar a un balcón bonito y lleno de vida. Existen especies resistentes, agradecidas y muy decorativas que sobreviven al sol, al viento, a los olvidos de riego e incluso a los cambios bruscos de temperatura. Plantas “todoterreno” que convierten cualquier balcón en un pequeño oasis urbano sin apenas esfuerzo y que, además, suelen ser las más admiradas por los vecinos.