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Leonardo DiCaprio representa al 'dadbod': el hombre que cambia el 'six pack' por las cerves

La silueta del nuevo hombre es el resultado de una singular ecuación: pizzas, cervezas y gimnasio. El 'dadbod' se perfila como el último icono sexual de los 'millennials', pero ¿es la tripita cervecera sexy o la excusa perfecta para abandonar la dieta?

Foto: Leonardo DiCaprio representa al 'dadbod': el hombre que cambia el 'six pack' por las cerves

El género masculino afirma estar sometido a una terrible presión por tener unos abdominales perfectamente definidos dignos de portada de Men´s Health. Mientras que las mujeres nos obsesionamos con tendencias estéticas imposibles como el bikini bridge o el Monte de Venus, los hombres se quejan por tener que renunciar a sus cervezas domingueras en aras del cuerpo de un Adonis. Quizás como defensa ante la presión estética, un avispado grupo plagado de testosterona creó a finales del 2009 una nueva entrada en Urban Dictionary que ensalzaba un término novedoso: dadbod. Este concepto hace referencia a un físico atemporal, el de la figura del padre. Se trata de la silueta de los hombres que entrenan con asiduidad, pero beben cantidades ingentes de cerveza y toman pizza sin reparos los fines de semana. Mientras que el término podía haber sido relegado al universo del hashtag (por supuesto, existe una cuenta de Instagram dedicada a alabar la tripita masculina), muchos hablan ya de movimiento sexual.

En el lejano 2006, The Observer rendía pleitesía a este nuevo hombre en el artículo Man Flab, It’s Fab (El hombre flácido es fabuloso). “Uno tras otro, de Hollywood a The Hamptons, los hombres se han liberado de la hegemonía del vientre plano. No se trata de una oda a la obesidad, sino de la defensa de un hombre con tripita cervecera". Esa, por cierto, que se convertiría en protagonista de todo tipo de titulares si perteneciera a una mujer, pero que se alza en la insignia de Leonardo DiCaprio y que no ha hecho que el actor sea menos atractivo, pese a no encajar en los cánones estéticos masculinos.

Diversos textos alegaron que las mujeres se sienten atraídas por esta silueta, pues indica que el portador de la misma no está obsesionado con su físico. Lo que no se preguntan es cómo es posible que hayamos terminado por alabar la tripita masculina mientras que las mujeres son bombardeadas por todo tipo de artículos, dietas y entrenamientos destinados a tener un vientre plano. ¿Acaso hemos leído alguna vez un pie de foto bajo la imagen de una actriz con un poco de tripita que alabe la “saludable actitud y silueta” de la misma?

Imagen: Jason Segel en 'Forgetting Sarah Marshall'
Imagen: Jason Segel en 'Forgetting Sarah Marshall'

Mientras que las mujeres no habíamos encontrado hasta la emisión de Girls un ejemplo televisivo que normalizara el que una mujer muy diferente a la clásica modelo de Victoria´s Secret anduviera desnuda ante la cámara, Los Simpson llevan años haciendo del padre con tripa un habitual en la pequeña pantalla. Pero los hombres parecen tener la suerte de su parte y la propia Emily Shornick afirma en The Cut que las mujeres se echarían las manos a la cabeza si los hombres hablaran de silueta mombod del mismo modo que las mujeres están hablando del cuerpo masculino. De repente, la prensa afirma que el dadbod ha cambiado  los papeles. Parece que todos han vivido ajenos al juicio diario al que las féminas son sometidas en los medios de comunicación.

Por si fuera poco, ese mismo medio ha publicado una dieta destinada a conseguir la silueta dadbod, es decir: una antidieta. El primer día, sin ir más lejos, incluye un Gatorade de naranja, burritos, doritos, pizza y cerveza. 

Y el 'drama' no queda ahí: en The Cut señalan que a los dadbod les gustan las mujeres delgadas. La autora de uno de sus artículos señala cómo salió con un hombre de estas características en la facultad. Pese a que uno de los motivos que se dan para justificar el éxito del dadbod es que nunca te sentirás mal por tu cuerpo, el novio de esta periodista le recomendó que fuera al gimnasio. Es decir: mientras que el aplauso por la barriguita cervecera masculina se expone como el ocaso de la hegemonía de los cánones de belleza inalcanzables, esta afirmación solo es válida cuando se aplica a los hombres. Si eres tú la que tienes tripita, es probable que tanto el hombre como los medios te recomienden perderla.

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