Isabel Preysler vuelve a tirar de moda de archivo y elige un look redondo para divertirse en 'El Hormiguero'
Con su aparición en la televisión, Isabel se suma a esta corriente que celebra la permanencia sobre la novedad que tanto adoran las celebrities de Hollywood
Hay quienes apuestan por estrenar look en cada aparición pública, y quienes, como Isabel Preysler, prefieren apostar por el valor del archivo. La socialité volvió a demostrar en su visita a El Hormiguero, donde acudió para presentar sus memorias, que su relación con la moda no depende de la inmediatez ni de las tendencias virales, sino de la atemporalidad.
Para la ocasión, Isabel escogió un pantalón vaquero de pata ancha con bolsillos frontales bordados a mano con azabaches y lentejuelas negras, una pieza perteneciente a la primera colección Casual de Redondo Brand.Se trata de una creación artesanal que reivindica el valor del detalle y la manufactura, dos conceptos que la moda de lujo contemporánea ha vuelto a abrazar bajo la etiqueta de lujo silencioso.
Redondo Brand (Cortesía)
El diseño, con su silueta fluida y su caída impecable, aporta aires setenteros y una sofisticación relajada. En lugar de decantarse por una prenda nueva de temporada, Preysler prefirió recuperar una joya de archivo de Jorge Redondo, confirmando así que la elegancia no entiende de fechas. La combinación con un sencillo top azul estructurado, de líneas puras y cuello cerrado, demuestra que el minimalismo puede ser igual de poderoso que cualquier estampado o exceso decorativo.
Lo que podría parecer una decisión anecdótica responde, en realidad, a una tendencia consolidada entre las celebridades: rescatar piezas de archivo como nuevo símbolo de estatus. Si durante años el objetivo era ser la primera en estrenar la última colección de Prada o Chanel, ahora el verdadero gesto de estilo pasa por revivir prendas de temporadas pasadas, de las que solo los auténticos amantes de la moda reconocen el guiño.
Las grandes estilistas de Hollywood y de la moda europea lo saben. Figuras como Law Roach, Karla Welch o Rebecca Corbin-Murray han convertido esta práctica en una declaración de principios: menos consumo, más narrativa estética. Ya no se trata de vestir lo último, sino lo más significativo.
Hace unos años, cuando el street style aún reflejaba el talento individual y no el presupuesto de las marcas, las it girls construían su estilo a base de mezclas insólitas y autenticidad. Hoy, los looks más aplaudidos de actrices y modelos son el resultado de un ejército de estilistas, acuerdos con firmas y armarios repletos de préstamos temporales. Por eso, rescatar un diseño de archivo tiene más valor que nunca: supone una reafirmación de identidad y cultura de moda.
Un caso emblemático fue el de Cardi B, que logró acceder a los archivos de Mugler —algo que solo otra celebridad había conseguido en 25 años— y deslumbró en los Grammy con piezas vintage imposibles de replicar.
Una lección más de estilo de quien, sin necesidad de estrenar, sigue marcando tendencia.
Hay quienes apuestan por estrenar look en cada aparición pública, y quienes, como Isabel Preysler, prefieren apostar por el valor del archivo. La socialité volvió a demostrar en su visita a El Hormiguero, donde acudió para presentar sus memorias, que su relación con la moda no depende de la inmediatez ni de las tendencias virales, sino de la atemporalidad.