He dado con el bolso más elegante que voy a llevar esta Semana Santa: de Parfois, trenzado y un comodín perfecto
Agunos bolsos destacan precisamente por su capacidad para acompañar distintos looks sin complicaciones, y este se presenta como una de esas opciones fáciles de combinar y prácticas para el día a día
Hay accesorios que funcionan sin esfuerzo dentro del armario. No son necesariamente los más llamativos, pero sí los que terminan acompañando más looks porque combinan con todo y resultan prácticos para el día a día. Este bolso de Parfois encaja bastante bien en esa categoría: un diseño de piel trenzada, de tamaño medio y con una estética sencilla que lo convierte en una opción fácil para los días de entretiempo.
El bolso de Parfois se puede combinar con cualquier cosa (Cortesía)
El modelo está elaborado con tiras de piel entrelazadas, un acabado que aporta textura sin recargar el diseño. Ese trenzado, además de decorativo, ayuda a que el bolso mantenga cierta estructura sin resultar pesado. La propia descripción de la marca destaca que se trata de un bolso “confeccionado con tiras cuidadosamente trenzadas”, pensado para ser resistente pero ligero.
Su formato tote de tamaño mediano permite llevar lo imprescindible sin que resulte aparatoso. En el interior incorpora forro de algodón y espacio suficiente para el móvil, la cartera, unas gafas de sol o incluso una libreta pequeña. Las asas, también trenzadas, están pensadas para llevar el bolso cómodamente al hombro.
El tono marrón del bolso es otro de sus puntos fuertes. Es un color que funciona bien con tonos neutros —gris, blanco, beige o negro— pero también con prendas más primaverales. Por eso resulta fácil imaginarlo tanto con un conjunto informal de punto y pantalón claro como con un vestido ligero o unos vaqueros.
Además, el acabado trenzado aporta un punto artesanal que suele verse mucho cuando llega el buen tiempo, pero sin perder una apariencia bastante pulida.
Con la llegada de Semana Santa muchas personas empiezan a cambiar bolsos más estructurados o de invierno por opciones algo más ligeras. Este modelo encaja bien en ese momento del año porque mantiene cierta elegancia, pero sin resultar excesivamente formal.
No es un bolso pensado para llamar la atención, sino más bien para acompañar distintos looks sin complicaciones. Esa versatilidad es, en muchos casos, lo que termina haciendo que un accesorio se utilice con frecuencia.
Hay accesorios que funcionan sin esfuerzo dentro del armario. No son necesariamente los más llamativos, pero sí los que terminan acompañando más looks porque combinan con todo y resultan prácticos para el día a día. Este bolso de Parfois encaja bastante bien en esa categoría: un diseño de piel trenzada, de tamaño medio y con una estética sencilla que lo convierte en una opción fácil para los días de entretiempo.