Máximo Huerta nos presenta ‘Mamá está dormida’: "Hay que mentir a las personas con alzhéimer"
Máximo Huerta nos presenta su última novela, que ficciona una realidad muy parecida a la suya: la de una madre que olvida, la de un hijo que cuida. El alzhéimer lo atraviesa y determina todo: el dinero, el trabajo y el amor
Máximo Huerta en 'Zodiac', el podcast de VA . (Sergio Beleña)
Máximo Huerta llega al ‘Zodiac’, el podcast de Vanitatis, mostrando sinceridad y confianza, pero también la cara menos amable de la que es su realidad desde hace varios años: la de ser el cuidador de una persona enferma. Una serie de inconvenientes hacen que este viaje a la capital comience lleno de preocupaciones, cuando el papel de escritor entra en conflico con el de cuidador de su madre. El Alzhéimer vertebra su vida y también su última novela, 'Mamá está dormida'. A pesar de ser una historia ficticia, es imposible no hacer paralelismo con él, su madre y su vida. De hecho, esta nace de un momento crucial de su propia historia: cuando se hizo palpable uno de los primeros síntomos de la enfermedad.
El libro se inspira en el primer día que su madre le dijo ‘dónde está tu hermano’ siendo él hijo único. “Me descolocó mucho. Ese día empecé a escribir la novela”. Máximo ya ha perdido la cuenta de cuántas veces encontró en la literatura una vía de escape a muchas cosas. El alzheimer vertebra también todo este episodio: “Lo primero que tienes que hacer es aceptar, y es algo que cuesta mucho”.
Aceptar la enfermedad y aceptar su nueva realidad cuando uno toma el rol de cuidador. “Es una tortura voluntaria, lo hago porque quiero (...) Hay mil hijos y mil tipos de hijos. No creo que todos tengan este arraigo y apego hacia una madre y el sentido de la familia que tengo yo”.
Como en cada episodio, lo primero que se le pregunta a las cartas y a Zódica es sobre el dinero. Para Máximo en él está la vida que quiere tener, la que imagina -”Imaginar te salva de muchas cosas”- y que algún día, cuando ya no tenga cuidar más que de sí mismo, vivirá. Y esta vida estará en París. Ya lo hizo una vez y desea volver a hacerlo. “La única razón [por la que se mudó] era ser yo y estar feliz”.
El trabajo es lo segundo. Máximo ha sido muchas cosas a lo largo de su vida. Las letras llegaron para quedarse, a la televisión viene y va -ahora mucho menos que antes- y a la política no quiere ni volver a mentarla. “Lo que me costó el puesto [de Ministro de Cultura] fue la presión mediática para dimitir. Es hartazgo. La multa está pagada”.
El periodista y escritor Máximo Huerta en el set de 'Zodiac'. (Sergio Beleña)
La enfermedad de su madre y estar con ella le hizo cambiar de rumbo, abriendo una librería en su pueblo natal, para estar lo más cerca posible de ella sin renunciar a tener una pequeña parcela de vida propia. Y esta decisión trajo consigo decir que no a muchas cosas, a muchos trabajos: “He tenido que renunciar a muchas ofertas por estar en mi tierra natal. Nunca he preguntado los sueldos”.
También dijo que no por propia convicción. Es el caso de su última participación en ‘El programa de Ana Rosa’ en Telecinco. Máximo desapareció de la noche a la mañana y muchos fueron los rumores al respecto, asegurándose incluso que había sido un despido fulminante. ¿Cuánto hay de realidad en todo esto? Máximo responde.
Máximo Huerta en 'Zodiac', el podcast de Vanitatis.
Y por último -que no menos importante-, el amor. Máximo quiere saber si ha llegado ya la hora de enamorarse. Su última relación fue hace tres años: “Cuando amo, amo muy bien. Cuando rompo, lo hago con todos los dolores”. A pesar de la discreción que siempre le ha caracterizado tanto en este terreno tan personal, la enfermedad también hace mella en este terreno de quien cuida, en él, y ha sacado un importante aprendizaje de todo esto y que parece arrojar luz sobre su último amor.
“Hay cosas que pasan a ser más urgentes. Y hay parejas que a lo mejor no lo comprenden. Entiendo que canse”, pero Máximo ya no carga con toda esa culpa. “Pero del pastel no solo te comes la guinda, tienes que comerte más partes. Es muy fácil salir y victimizarse, pero no. Hay que entender los dolores por los que uno está atravesando”. Con esta lección aprendida, ¿será el momento de volver a enamorarse? Las cartas tienen una respuesta.
Máximo Huerta llega al ‘Zodiac’, el podcast de Vanitatis, mostrando sinceridad y confianza, pero también la cara menos amable de la que es su realidad desde hace varios años: la de ser el cuidador de una persona enferma. Una serie de inconvenientes hacen que este viaje a la capital comience lleno de preocupaciones, cuando el papel de escritor entra en conflico con el de cuidador de su madre. El Alzhéimer vertebra su vida y también su última novela, 'Mamá está dormida'. A pesar de ser una historia ficticia, es imposible no hacer paralelismo con él, su madre y su vida. De hecho, esta nace de un momento crucial de su propia historia: cuando se hizo palpable uno de los primeros síntomos de la enfermedad.