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ARCO 2026: todas las obras de arte que nos han emocionado y todas las que no
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ARTE CONTEMPORÁNEO

ARCO 2026: todas las obras de arte que nos han emocionado y todas las que no

ARCO Madrid celebra su 45.ª edición hasta el 8 de marzo en Ifema. Mapeamos la feria y, desde una mirada inevitablemente subjetiva, señalamos algunas de las propuestas y claves más interesantes de esta edición. Saca la chequera

Foto: La obra 'Yacente Serpiente', de la chilena Seba Calfuqueo, reinterpreta la iconografía del Cristo yacente para ir más allá. (Valentina Viceconte)
La obra 'Yacente Serpiente', de la chilena Seba Calfuqueo, reinterpreta la iconografía del Cristo yacente para ir más allá. (Valentina Viceconte)

Los mapuches son uno de los principales pueblos originarios del Cono Sur. Su territorio histórico, conocido como Wallmapu, se extiende entre el sur de Chile y el sudoeste de Argentina. Con lengua propia —el mapudungun— y una cosmovisión profundamente vinculada al territorio, la comunidad mapuche ha vivido durante siglos procesos de despojo, evangelización y asimilación cultural, y en la actualidad sigue reclamando reconocimiento, derechos y protección de su tierra y sus formas de vida.

Seba Calfuqueo (Santiago de Chile, 1991) —artista, trans y mapuche— trabaja con una pregunta constante: cómo se construyen las identidades cuando atraviesan la historia colonial, la religión y las normas de género. Su obra, que combina instalación, escultura, cerámica, pintura y performance, explora esas tensiones desde una perspectiva personal y política.

En este ARCO 2026, Calfuqueo presenta un proyecto basado en archivos, imágenes y documentos relacionados con la colonización y evangelización del pueblo mapuche, especialmente a través de la acción de los jesuitas en Chile. En lugar de reproducir ese material histórico de forma directa, Seba propone contrapuntos y reinterpretaciones, cuestionando las narrativas que durante siglos han definido la relación entre los pueblos originarios y la cultura occidental.

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placeholder Seba Calfuqueo para W-Galería, Buenos Aires. (F. Z.)
Seba Calfuqueo para W-Galería, Buenos Aires. (F. Z.)

Uno de los elementos más llamativos de su instalación es el uso de lo que la artista llama “materiales travestis”: elementos que aparentan ser algo que no son. Pelucas, pelo sintético o cerámicas que parecen metal forman parte de un universo visual que juega con la idea de la máscara y la transformación. Para Calfuqueo, este recurso no es solo estético: habla de identidades que se construyen, se ocultan o se reinterpretan, igual que ocurre con el género o con la historia colonial.

placeholder Maribel López, directora de ARCO, y sus principales colaboradores este 2026. (F. Z.)
Maribel López, directora de ARCO, y sus principales colaboradores este 2026. (F. Z.)
placeholder Instalación de Inés Figaredo en el estand de 'El Confidencial 25 Años'. (F. Z.)
Instalación de Inés Figaredo en el estand de 'El Confidencial 25 Años'. (F. Z.)

La pieza central del proyecto, titulada 'Yacente Serpiente', reinterpreta la iconografía del Cristo yacente, una de las imágenes más humanas de Jesús dentro del imaginario cristiano. Sin embargo, en la versión de Calfuqueo el cuerpo no responde a una identidad de género definida. La figura carece de genitalidad visible y está cubierta de cabello falso, desplazando la lectura religiosa hacia una reflexión sobre el cuerpo, la identidad y la espiritualidad.

placeholder Barbara Bloom para Capitain Petzel, Berlín. (F. Z.)
Barbara Bloom para Capitain Petzel, Berlín. (F. Z.)
placeholder Liv Schulman para Piedras, Buenos Aires. (F. Z.)
Liv Schulman para Piedras, Buenos Aires. (F. Z.)

El cabello es un símbolo especialmente importante en esta obra. En la cultura mapuche, explica la artista, el pelo es un signo de identidad que no pertenece a un género concreto. Históricamente, muchos hombres indígenas que buscaban integrarse en la sociedad occidental comenzaron por cortarse el cabello, un gesto que implicaba también una distancia con su propia cosmovisión. Mantenerlo largo, en cambio, representa un vínculo con la cultura y la memoria del pueblo mapuche.

Calfuqueo utiliza el cabello también como un elemento sensorial: no solo se mira, sino que genera una reacción física en el espectador. Algunas personas sienten rechazo, otras curiosidad o el impulso de tocarlo. Esa ambigüedad forma parte de la experiencia que la artista busca provocar.

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En este ARCO Madrid 2026 participan 1.300 artistas, cada uno con su historia

placeholder Marina Núñez para Rocío Santa Cruz, Barcelona. (F. Z.)
Marina Núñez para Rocío Santa Cruz, Barcelona. (F. Z.)

En otras piezas del stand aparecen imágenes, mapas y símbolos vinculados a los procesos de colonización y evangelización reinterpretados. El color también tiene un papel fundamental en su trabajo. El azul, presente en varias de las piezas, está directamente relacionado con su apellido: Calfuqueo significa “pedernal azul” en mapudungun. Para el pueblo mapuche, el azul es un color sagrado y se asocia a lo espiritual y al mundo natural. En la instalación aparece contrastado con tonos cobre y dorado, que remiten tanto a la riqueza mineral del territorio como a los procesos de explotación y colonización.

La presencia de esta artista en ARCO marca además su primera aparición en España, antes de su próxima exposición en el Museo Thyssen-Bornemisza de Madrid, prevista para finales de año. Un paso más en la proyección internacional de una obra que dialoga con el pasado, pero que habla sobre todo de las tensiones y posibilidades del presente.

placeholder Amèlia Riera para José de la Mano, Madrid. (F. Z.)
Amèlia Riera para José de la Mano, Madrid. (F. Z.)
placeholder Curro González para Rafael Ortiz, Sevilla. (F. Z.)
Curro González para Rafael Ortiz, Sevilla. (F. Z.)
placeholder Nohemí Pérez para Elba Benítez, Madrid. (F. Z.)
Nohemí Pérez para Elba Benítez, Madrid. (F. Z.)
placeholder Matthias Bitzer para Casado Santapau, Madrid. (F. Z.)
Matthias Bitzer para Casado Santapau, Madrid. (F. Z.)

​Una de mil trescientos

En este ARCO Madrid 2026 participan 1.300 artistas, cada uno con su historia, cada uno con su reflexión, cada uno con su mensaje —bueno, también los hay con aspiraciones meramente decorativas, cosas “monis” para el salón grande de casa—.

Valga el ejemplo de Seba Calfuqueo por los 1.299 restantes porque, en verdad, más o menos, necesitaríamos cuatro años para digerirlos a todos. Menos mal que una imagen sigue valiendo más que mil palabras. Mapear los pabellones 7 y 9 de Ifema nos llevó cinco horas; los artistas y galerías que ilustran este reportaje se enmarcan en el bloque “obras de arte que nos han emocionado”; el resto, los que no están, se archivan en el apartado “obras de arte que no nos han emocionado”.

placeholder Hans Vandekerckhove para Tatjana Pieters, Gante. (F. Z.)
Hans Vandekerckhove para Tatjana Pieters, Gante. (F. Z.)
placeholder ¿Necesitan los artistas una galería para ganarse la vida con su trabajo artístico? (F. Z.)
¿Necesitan los artistas una galería para ganarse la vida con su trabajo artístico? (F. Z.)
placeholder Berta Fischer para Bernier-Eliades, Bruselas. (F. Z.)
Berta Fischer para Bernier-Eliades, Bruselas. (F. Z.)
placeholder Sandra Gamarra para Livia Benavides, Lima. (F. Z.)
Sandra Gamarra para Livia Benavides, Lima. (F. Z.)

De cómo tensar el arco y acertar

ARCO Madrid celebra su 45.ª edición —hasta el domingo 8 de marzo— con el objetivo de reforzar su posición como una de las grandes citas internacionales del arte contemporáneo. La feria reúne este año 211 galerías participantes procedentes de 30 países, en una edición que combina la dimensión de mercado con un planteamiento curatorial que busca reflexionar sobre el presente y los posibles futuros del arte.

Durante la presentación de la feria, ayer miércoles, Maribel López, directora de ARCO, subrayó que hay un relevo: “Como feria, estoy muy tranquila de la salud de la escena artística y galerística de España”.

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placeholder Mikolaj Sobczak para Capitain Petzel, Berlín. (F. Z.)
Mikolaj Sobczak para Capitain Petzel, Berlín. (F. Z.)

El eje conceptual de esta edición 2026 gira en torno a 'ARCO 2045: El futuro por ahora', proyecto central comisariado por José Luis Blondet y Magalí Arriola, planteado como una única exposición desplegada en dos espacios simultáneos dentro de la feria. Según explicó Blondet, la invitación inicial consistía en pensar el futuro, una idea que el equipo curatorial decidió abordar desde la forma en que lo miramos. “Más que imaginar el futuro en sí, pusimos la lupa en cómo se mira hacia el futuro; en la mirada”, señaló.

placeholder Soto para Cayón, Madrid. (Cortesía)
Soto para Cayón, Madrid. (Cortesía)
placeholder Roméo Mivekannin para Barbara Thumm, Berlín. (F. Z.)
Roméo Mivekannin para Barbara Thumm, Berlín. (F. Z.)
placeholder Heike Kabisch para Chertüdde, Berlín. (F. Z.)
Heike Kabisch para Chertüdde, Berlín. (F. Z.)

La propuesta ARCO 2025 reúne a 20 artistas y articula su recorrido en torno a esa idea de la mirada como dispositivo para pensar el tiempo. Blondet mencionó, por ejemplo, el trabajo de un artista que dedicó décadas a producir imágenes de ojos —convertidos en personajes, ciudades o paisajes— como metáfora de esa forma de observar el mundo. El proyecto también juega con la sensación de déjà vu, con obras que plantean la paradoja de lo nuevo que parece antiguo o lo antiguo que se percibe como nuevo.

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placeholder Max Jahn para Gratin, Nueva York. (F. Z.)
Max Jahn para Gratin, Nueva York. (F. Z.)

Magalí Arriola destacó que ambos espacios de la exposición funcionan como un diálogo. “La belleza de la propuesta es que los dos espacios se responden entre sí”, explicó. “Si ven uno, vean el otro también, porque no se repiten, sino que se reflejan y se complementan”.

Otra de las secciones comisariadas de la feria es 'Perfiles: arte latinoamericano', a cargo de José Esparza Chong Cuy, que reúne proyectos centrados en artistas individuales de distintos contextos de la región. El comisario explicó que el formato de “solo show” permite aproximarse de manera más completa a cada práctica artística. “No se trata solo de ver una o dos obras”, señaló, “sino de poder entender el universo de cada artista, a veces con piezas históricas y otras con producción reciente”.

placeholder Darío Villalba para Poggi, París. (F. Z.)
Darío Villalba para Poggi, París. (F. Z.)
placeholder Simon Dybbroe Møller para Massimo Minini, Brescia. (F. Z.)
Simon Dybbroe Møller para Massimo Minini, Brescia. (F. Z.)

La feria mantiene además 'Opening: nuevas galerías', una sección dedicada a espacios jóvenes con menos de siete años de trayectoria y comisariada en esta edición por Anissa Touati y Rafa Barber, con el apoyo de Cristina Anglada. Según explicó Barber, se trata de un entorno especialmente internacional y experimental. “Son proyectos muy valientes que se atreven a venir a una feria sin conocer todavía qué tipo de mercado encontrarán”, señaló, destacando que la sección funciona como un espacio de visibilidad para nuevas escenas y modelos de galerismo.

En conjunto, ARCO Madrid vuelve a configurarse como un punto de encuentro entre mercado, investigación curatorial y circulación internacional de artistas y profesionales, reforzando su papel dentro del calendario global de ferias de arte contemporáneo.

Los mapuches son uno de los principales pueblos originarios del Cono Sur. Su territorio histórico, conocido como Wallmapu, se extiende entre el sur de Chile y el sudoeste de Argentina. Con lengua propia —el mapudungun— y una cosmovisión profundamente vinculada al territorio, la comunidad mapuche ha vivido durante siglos procesos de despojo, evangelización y asimilación cultural, y en la actualidad sigue reclamando reconocimiento, derechos y protección de su tierra y sus formas de vida.

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