De Harper Seven a Inés de Ramón: las famosas confirman que el 'footballcore' es la tendencia de moda que triunfa en el Mundial
Son muchas las celebridades que acuden a los partidos de fútbol del Mundial 2026 con la camiseta de su selección convirtiendo a la pieza en el nuevo objeto de deseo del verano. Analizamos el boom de esta tendencia de moda
Harper Seven junto a su hermano viendo un partido del Mundial 2026. (Cordon Press)
No ha sido una pasarela ni una alfombra roja la que ha dictado la última gran tendencia del verano. Ha bastado con ver a la española Inés de Ramón, la discreta novia de Brad Pitt, apostar por una camiseta de fútbol para confirmar lo que las insiders llevaban meses adelantando. Si a eso se suma Harper Seven, hija de David y Victoria Beckham y por ende, heredera del matrimonio más influyente entre moda y fútbol, y una lista cada vez más larga de famosas que cambian el vestido viral por una equipación deportiva, el resultado es evidente: el 'footballcore' ya no pertenece a las gradas, sino al armario de las mujeres con más influencia del momento.
Que el fenómeno estalle precisamente durante el Mundial de fútbol 2026 es natural. Cada gran cita futbolística convierte las camisetas de las selecciones y los clubes en objeto de deseo, pero esta vez ocurre algo distinto. Ya no se llevan únicamente para animar a un equipo. Se llevan porque la moda las ha elevado a la categoría de pieza imprescindible, capaz de convivir con un bolso de lujo, unas bailarinas de diseñador o una falda satinada.
Inés de Ramón, con la camiseta de la Selección Española de Fútbol, y Brad Pitt. (Gtres)
En esa transformación hay un apellido que pesa más que ningún otro: Beckham. Durante años, Victoria Beckham se encargó de sofisticar la imagen de uno de los futbolistas más icónicos del planeta, mientras David convirtió el deporte en un ejercicio permanente de estilo. Ahora es Harper Seven quien recoge ese testigo. Su presencia en desfiles y eventos demuestra que para la nueva generación el fútbol y la moda ya no son dos universos separados, sino parte del mismo relato estético.
Harper Seven junto a su padre y su hermano. (Gtres)
Inés de Ramón representa otro fenómeno interesante. Alejada del exhibicionismo de otras celebridades, en cada una de sus apariciones, la novia de Brad Pitt genera un efecto inmediato sobre las tendencias. Su forma de incorporar prendas deportivas dentro de un armario de lujo es señal de que la camiseta de fútbol ha dejado de ser un guiño casual para convertirse en una pieza perfectamente compatible con el lujo silencioso que domina la moda actual.
Entre las mejores embajadoras de esta tendencia también se encuentra Claudia Rodríguez, mujer de Marc Cucurella. Mientras muchas famosas se limitan a incorporar la camiseta de un club a sus estilismos, ella ha demostrado que el footballcore también pasa por la personalización y las prendas únicas. Durante el Mundial de fútbol apostó por unos vaqueros intervenidos con referencias al defensa de la selección española, una forma de transformar el apoyo a su pareja en una declaración de estilo. El resultado resume a la perfección la evolución de esta corriente: el fútbol ya no inspira únicamente las equipaciones, sino que se convierte en un lenguaje estético que se adapta al lujo artesanal, las piezas hechas a medida y el universo de las prescriptoras de moda.
Puyol y Rosalía. (Instagram/ @carles5puyol)
No son las únicas. Bella Hadid, Dua Lipa, Rosalía o Kendall Jenner llevan meses demostrando que una equipación deportiva puede funcionar igual de bien que una camiseta blanca básica. La clave está en el contraste: combinar una prenda nacida para competir sobre el césped con accesorios refinados, joyas delicadas o prendas de sastrería. El resultado es ese equilibrio entre desenfado y sofisticación que hoy define el mejor street style.
¿Qué es el 'footballcore'?
Aunque el Mundial de fútbol ha terminado de popularizarlo, el 'footballcore' no nació en los estadios este verano. La tendencia llevaba varias temporadas gestándose en las pasarelas y en el street style, impulsada por el auge de la estética deportiva, la fiebre por la nostalgia de los años noventa y el regreso de las prendas con identidad propia.
La camiseta de un club o una selección ha dejado de ser una prenda reservada para los aficionados y se ha convertido en un nuevo básico de moda, capaz de convivir con piezas de sastrería, bolsos de lujo o joyas minimalistas.
Una camiseta de Balenciaga. (Instagram)
Un look de Benetton. (Launchmetrics Spotlight)
Las grandes firmas han contribuido decisivamente a ese cambio de percepción. Miu Miu ha hecho del uniforme deportivo uno de los pilares de su imaginario reciente; Martine Rose lleva años reinterpretando la cultura futbolera desde una perspectiva contemporánea; Balenciaga ha incorporado camisetas técnicas y siluetas inspiradas en el deporte a sus colecciones, mientras colaboraciones como la de Adidas y Wales Bonner han elevado las prendas de inspiración futbolística a la categoría de objeto de deseo. El mensaje de la industria es claro: el fútbol ya no solo inspira el deporte, también dicta tendencias.
El Mundial de fútbol de 2026 ha servido como el escaparate definitivo para consolidar esta corriente. Las gradas se han convertido en una pasarela improvisada donde conviven celebridades, creadoras de contenido y parejas de futbolistas que reinterpretan las equipaciones con una mirada mucho más sofisticada. Ya no se trata únicamente de vestir los colores de un equipo, sino de incorporar ese imaginario al armario cotidiano. Porque el 'footballcore' no consiste en parecer que acabas de salir del estadio, sino en demostrar que una camiseta de fútbol puede ser tan versátil como una camisa blanca o unos vaqueros bien cortados cuando se combina con las prendas adecuadas.
No ha sido una pasarela ni una alfombra roja la que ha dictado la última gran tendencia del verano. Ha bastado con ver a la española Inés de Ramón, la discreta novia de Brad Pitt, apostar por una camiseta de fútbol para confirmar lo que las insiders llevaban meses adelantando. Si a eso se suma Harper Seven, hija de David y Victoria Beckham y por ende, heredera del matrimonio más influyente entre moda y fútbol, y una lista cada vez más larga de famosas que cambian el vestido viral por una equipación deportiva, el resultado es evidente: el 'footballcore' ya no pertenece a las gradas, sino al armario de las mujeres con más influencia del momento.