Hay combinaciones que funcionan temporada tras temporada y la blusa blanca con unos buenos vaqueros es una de ellas. Especialmente durante el entretiempo, cuando todavía podemos prescindir de los abrigos más gruesos y buscamos prendas capaces de resolver un estilismo sin complicarlo demasiado.
En Sfera encontramos una versión que se aleja ligeramente de la clásica camisa blanca. Se trata de la Blusa lazada popelín, un diseño de manga larga con escote bajo en pico y una lazada en el cuello. Este último detalle aporta movimiento a la zona del escote y le da un acabado más especial, manteniendo el blanco como protagonista.
Blusa blanca de popelín con lazada de Sfera, combinada con vaqueros para un estilismo de entretiempo. (Cortesía / Sfera)
La prenda está confeccionada en un 63 % de algodón y un 37 % de poliéster y su manga larga hace que resulte fácil incorporarla a los estilismos de las semanas de transición. Cuando las temperaturas empiecen a bajar, puede llevarse bajo una americana o una gabardina sin renunciar al detalle de la lazada, que ayuda a romper con la sencillez del conjunto.
Blusa blanca con lazada de Sfera, combinada con una falda negra para un conjunto más elegante. (Cortesía / Sfera)
Los vaqueros tampoco son la única posibilidad. Un pantalón de vestir de pierna ancha puede darle un aspecto más sofisticado, mientras que una falda midi permite construir otra combinación sencilla para esos días en los que apetece arreglarse algo más. Al tratarse de una prenda blanca, admite además desde tonos neutros hasta colores más intensos en el resto del estilismo.
Así, este diseño de Sfera recupera dos elementos que funcionan especialmente bien juntos: la sencillez de una blusa blanca y un detalle diferente en el cuello. Una propuesta fácil de combinar con buena parte del armario y, sobre todo, con esos vaqueros a los que volvemos una y otra vez cuando empieza el entretiempo.
Hay combinaciones que funcionan temporada tras temporada y la blusa blanca con unos buenos vaqueros es una de ellas. Especialmente durante el entretiempo, cuando todavía podemos prescindir de los abrigos más gruesos y buscamos prendas capaces de resolver un estilismo sin complicarlo demasiado.