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HISTORIA

Point de Vue y la "revolución de terciopelo" de la nobleza española: los Alba, Casa Galindo y Rafael Nadal

La revista francesa dedica un amplio reportaje a la transformación de la aristocracia en España: de los jóvenes herederos de las grandes casas al nuevo decano de la Grandeza y los títulos concedidos por Felipe VI a figuras de la sociedad civil

Foto: Sofía Palazuelo y Fernando Fitz-James Stuart en la Feria de Abril de 2026. (Gtres)
Sofía Palazuelo y Fernando Fitz-James Stuart en la Feria de Abril de 2026. (Gtres)

La nobleza española protagoniza la prensa francesa esta semana. 'Point de Vue', una de las publicaciones de referencia para seguir los movimientos de las casas reales y del gotha europeo, dedica esta semana un amplio reportaje a "la nobleza de España en el siglo XXI", bajo un título especialmente elocuente: "Una revolución de terciopelo". La tesis de la revista se centra en esa nueva generación de aristócratas españoles que trata de encontrar su lugar en una sociedad cada vez menos permeable a los privilegios heredados. Entre los protagonistas de ese cambio sitúa a Fernando Fitz-James Stuart y Sofía Palazuelo Barroso, al nuevo decano de la Diputación de la Grandeza, Enrique Lasso de la Vega y Valdenebro, conde de Casa Galindo, y a los nuevos nobles procedentes de la sociedad civil que Felipe VI incorporó en 2025.

Su análisis arranca afirmando que, junto a la británica, la aristocracia española es la más mediática y rica de Europa. La nobleza británica acaba de perder su último vínculo hereditario directo con el poder legislativo, después de que la reforma de la Cámara de los Lores pusiera fin al derecho de los pares hereditarios a sentarse en ella por razón de nacimiento. En España hace mucho tiempo que tener un título no conlleva ningún privilegio, y sin embargo, según cree la veterana revista, los nobles han logrado conservar relevancia social, cultural y económica.

placeholder El duque de Alba, en el Palacio de Liria. (EFE / Javier Lizón)
El duque de Alba, en el Palacio de Liria. (EFE / Javier Lizón)

El reportaje repasa primero algunos personajes que explican la fascinación histórica que la nobleza española sigue ejerciendo dentro y fuera del país, desde Luisa Isabel Álvarez de Toledo, la célebre "duquesa roja" de Medina Sidonia, hasta la desaparecida Cayetana Fitz-James Stuart, duquesa de Alba, pero pone el foco en quienes han tomado o tomarán el relevo. El ejemplo más visible es el de Fernando Fitz-James Stuart, heredero del actual duque de Alba, y su mujer, Sofía Palazuelo, a quienes presenta como continuadores de una dinastía que ha entendido que la supervivencia también pasa por abrirse. La revista destaca la apertura al público del Palacio de Liria, que permite convertir el patrimonio familiar en fuente de ingresos al mismo tiempo que reivindica su peso histórico a través de una colección en la que conviven Goya y Velázquez con el arte contemporáneo. Es, según el historiador José Miguel Hernández Barral, profesor de la Universidad Complutense citado por la publicación, una forma de reafirmar su lugar en la Historia.

Ahí aparece una de las diferencias que 'Point de Vue' establece con otros países europeos. Hernández Barral sostiene que, a diferencia de lo ocurrido con la aristocracia francesa, muchas familias nobles españolas han conservado una parte importante de su patrimonio, circunstancia que explica tanto su visibilidad como las suspicacias que todavía despiertan. Pero castillos, palacios y obras de arte ya no bastan. En una economía globalizada, apunta la revista, duques y marqueses se encuentran también en consejos de administración, bancos, fondos de inversión y grandes compañías, donde a su formación y experiencia profesional se suma una red social acumulada durante generaciones.

placeholder El Rey, con algunos miembros de la Diputación de la Grandeza. A su izquierda, Enrique Lasso de la Vega. (Gtres)
El Rey, con algunos miembros de la Diputación de la Grandeza. A su izquierda, Enrique Lasso de la Vega. (Gtres)

Entre los ejemplos aparece José Sainz Armada, duque de Rivas, con una larga trayectoria directiva en Iberdrola, y figuras mucho más mediáticas como Tamara Falcó, marquesa de Griñón, cuya popularidad televisiva y comercial representa otra forma de rentabilizar un nombre histórico. La publicación resume el fenómeno señalando que los antiguos aristócratas han terminado relacionándose con otra élite: "los barones de las finanzas". El propio duque de Huéscar, añadimos, trabaja a tiempo completo en el banco privado suizo Lombard Odier.

Ese intento de actualización también pasa por las propias instituciones nobiliarias. 'Point de Vue' concede especial importancia al relevo al frente de la Diputación Permanente y Consejo de la Grandeza de España y Títulos del Reino, que este año ha elegido como decano a Enrique Lasso de la Vega y Valdenebro, conde de Casa Galindo, nacido en 1984. Abogado del Estado en excedencia y con experiencia tanto pública como privada, el nuevo decano ha planteado la necesidad de profundizar en la renovación y las relaciones institucionales de una corporación fundada en 1815.

La revista francesa recoge su idea de presentar la nobleza no como un privilegio, sino como un "compromiso al servicio de la sociedad", asociado al mérito, la responsabilidad y la ejemplaridad. Un planteamiento que la publicación somete también a examen: en un país donde la sucesión de los títulos requiere la intervención del Estado y donde el Gobierno de Pedro Sánchez suprimió en 2022 numerosos títulos concedidos durante el franquismo, la supervivencia de la institución pasa, sostiene el reportaje, por demostrar su utilidad.

placeholder Rafa Nadal, marqués de Llevant de Mallorca. (EFE / Miquel A. Borrás
Rafa Nadal, marqués de Llevant de Mallorca. (EFE / Miquel A. Borrás

La última pieza de esa "revolución de terciopelo" procede directamente de Felipe VI. En junio de 2025, coincidiendo con el undécimo aniversario de su proclamación, el Rey recuperó la concesión de nuevos títulos y distinguió a seis personalidades de trayectorias muy diferentes. Entre ellas se encontraba Rafael Nadal, nombrado marqués del Llevant de Mallorca, un título hereditario concedido en reconocimiento a su carrera deportiva y a los valores que representa.

Para la publicación, ahí reside quizá el movimiento más significativo: mientras Juan Carlos I incorporó en su momento a políticos e intelectuales a la nobleza titulada, Felipe VI ha querido ampliar el círculo hacia referentes de la sociedad civil, la ciencia, la cultura y el deporte. Una incorporación que puede incomodar, admite la revista, a determinados sectores de la vieja aristocracia, pero que encaja con la conclusión de su reportaje: si la nobleza española quiere seguir teniendo un lugar en el siglo XXI, tendrá que ser, necesariamente, "una institución en movimiento y, por tanto, viva".

La nobleza española protagoniza la prensa francesa esta semana. 'Point de Vue', una de las publicaciones de referencia para seguir los movimientos de las casas reales y del gotha europeo, dedica esta semana un amplio reportaje a "la nobleza de España en el siglo XXI", bajo un título especialmente elocuente: "Una revolución de terciopelo". La tesis de la revista se centra en esa nueva generación de aristócratas españoles que trata de encontrar su lugar en una sociedad cada vez menos permeable a los privilegios heredados. Entre los protagonistas de ese cambio sitúa a Fernando Fitz-James Stuart y Sofía Palazuelo Barroso, al nuevo decano de la Diputación de la Grandeza, Enrique Lasso de la Vega y Valdenebro, conde de Casa Galindo, y a los nuevos nobles procedentes de la sociedad civil que Felipe VI incorporó en 2025.

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