Jaime Alfonsín y nuevas caras de la nobleza española renuevan el histórico Consejo de la Diputación de la Grandeza
Tal y como ha podido saber Vanitatis en primicia, este jueves 26 de marzo se han producido cambios en su Consejo con el nombramiento de nuevos miembros y la designación de Enrique Lasso de Vega como nuevo decano
Felipe VI preside el ingreso de Jaime Alfonsín en la Academia de Ciencias Políticas. (EFE)
A modo de curiosidad, en la actualidad, en España hay 2.667 títulos nobiliarios, vinculados a un total de 2.177 rostros -más o menos conocidos-. Entre ellos, destacan figuras mediáticas de la talla de Xandra Falcó, Alicia y Esther Koplowitz o los hermanos de la Casa de Alba, Carlos Fitz-James Stuart, Cayetano y Eugenia Martínez de Irujo. Pues bien, todos ellos forman parte de la Diputación Permanente y Consejo de la Grandeza de España y Títulos del Reino. Un órgano fundado en 1815 y con sello real que hoy, tal y como ha podido saber en primicia a Vanitatis, ha sufrido algunos cambios.
La tarde de este jueves 26 de marzo la institución que se encarga de velar por los intereses de la nobleza española y sus títulos históricos ha celebrado su Asamblea. En ella, ha nombrado a su nuevo decano, Enrique Lasso de la Vega, Conde de Casa Galindo, y también ha incorporado a nuevos miembros a su consejo, entre ellos destaca el nombre del exjefe de la Casa de S.M. el Rey, Jaime Alfonsín.
De esta manera, junto a nuevos nombres como Ana Zuleta, Marquesa de Sardoal, e Isabel Pascual de Quinto, Baronesa de Tamarit, volverá a asesorar a Su Majestad el Rey. Sí, la misión de la Diputación va mucho más allá de un simple trámite burocrático. Su consejo representa y dirige la Grandeza de España, encargándose de dar el visto bueno a todo lo relacionado con títulos nobiliarios: sucesiones, rehabilitaciones y hasta la autorización de uso en España de títulos extranjeros, siempre en colaboración con el Ministerio de Justicia; además de cuidar de los archivos y bienes históricos de la nobleza asegurándose de que el patrimonio histórico español no se pierda entre cajones olvidados.
La duquesa de Arcos, grande de España y marquesa de Jarandilla, María Cristina de Ulloa y Solís-Beaumont tras recibir una de las Grandes Cruces del Mérito Militar, Naval y Aeronáutico en reconocimiento a su participación en el Día de las Fuerzas Armadas. (EFE/JJ Guillén)
Por supuesto, según nos indican, esta decisión ha sido ratificada por todos sus miembros y aprobada por la decana saliente, la Duquesa de Arcos, María Cristina de Ulloa y Solís-Beaumont, quien ha sido realmente la responsable de proponer el nombramiento de Enrique Lasso de la Vega como su sucesor.
El conde de Casa Galindo, abogado del Estado en excedencia, secretario general de CUNEF Universidad y de la Fundación de la Asociación Española de Banca, ha asumido esta responsabilidad con ilusión y plena conciencia de la responsabilidad que conlleva.
Su elección no es una mera casualidad. Enrique Lasso de la Vega y Valdenebro se ha establecido como una de las grandes figuras de la aristocracia sevillana moderna. Nacido en 1984, es hijo de Miguel Lasso de la Vega y Porres, marqués de las Torres de la Pressa y también Grande de España, y Beatriz Valdenebro Halcón. Su linaje no solo está impregnado de historia, sino que mantiene una fuerte presencia en instituciones como la Real Maestranza de Caballería de Sevilla, donde Enrique ha tenido roles relevantes.
Fernando Fitz-James Stuart, la Duquesa de Arcos, Felipe VI y el conde de Casa Galindo, durante la audiencia al Consejo de la Diputación Permanente de la Grandeza de España y Títulos del Reino. (Europa Press/José Oliva)
Una era de modernización
Bajo la información aportada a nuestro digital por fuentes de plena solvencia, el nuevo Consejo de la Nobleza Titulada llega con ganas de dar un aire fresco a esta histórica institución, que desde hace siglos se encarga de representar y gobernar a la aristocracia española. La idea es seguir modernizando la casa de los títulos, reforzando relaciones institucionales y ofreciendo un asesoramiento más sólido y presente que nunca.
En esta nueva etapa, la nobleza no se ve solo como un lujo del pasado: ahora se entiende como un compromiso y servicio a la sociedad, donde los valores de mérito, responsabilidad y ejemplaridad son el nuevo uniforme. La institución reconoce que los tiempos cambian y que los retos son importantes: esto ya no depende solo del decano de turno, sino de un esfuerzo colectivo que requiere consenso y trabajo en equipo. En otras palabras, la nobleza española se renueva… pero sin perder ni un ápice de su esencia.
Este objetivo será posible únicamente debido a la composición de un Consejo compuesto por representantes de diversas casas nobiliarias históricas, que contribuyen a mantener el vínculo entre tradición y modernidad y cuentan con un reconocido prestigio profesional. Sin ir más lejos, Isabel Pascual de Quinto, baronesa de Tamarit y nueva secretaria de la Diputación, es abogada en el despacho Garrigues desde hace más de 20 años, y la tercera nueva incorporación Ana Zuleta, marquesa de Sardoal, es responsable de gobierno corporativo en el Grupo Acciona.
A modo de curiosidad, en la actualidad, en España hay 2.667 títulos nobiliarios, vinculados a un total de 2.177 rostros -más o menos conocidos-. Entre ellos, destacan figuras mediáticas de la talla de Xandra Falcó, Alicia y Esther Koplowitz o los hermanos de la Casa de Alba, Carlos Fitz-James Stuart, Cayetano y Eugenia Martínez de Irujo. Pues bien, todos ellos forman parte de la Diputación Permanente y Consejo de la Grandeza de España y Títulos del Reino. Un órgano fundado en 1815 y con sello real que hoy, tal y como ha podido saber en primicia a Vanitatis, ha sufrido algunos cambios.