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Las curiosas imágenes de Máxima de Holanda en Limburgo, entre brindis, chupitos y cerdos
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Las curiosas imágenes de Máxima de Holanda en Limburgo, entre brindis, chupitos y cerdos

Los reyes de Países Bajos visitan este martes la provincia de Limburgo, limítrofe con Alemania y Bélgica y con bastantes problemas de seguridad. La pareja ha protagonizado imágenes bastante curiosas y no muy habituales

Foto: Máxima de Holanda, durante su visita a Limburgo. (EFE)
Máxima de Holanda, durante su visita a Limburgo. (EFE)

No parecía, por el look que Máxima de Holanda ha elegido este martes -vestido rescatado y pendientes de rubíes- que iba a estar cerca de una piara de cerdos, pero sí. Su agenda la ha llevado, junto a su marido el rey Guillermo, a realizar una visita a la provincia de Limburgo, que ha comenzado con un chupito y con estas imágenes tan curiosas y poco habituales de la argentina.

La visita regional a esta provincia, limítrofe con Alemania y Bélgica, ha comenzado en la plaza del mercado de Wessem, una de las localidades de la zona. No eran horas para beber alcohol, pero las socias del club de tiro del pueblo los han recibido con un aperitivo y un chupito de licor. Guillermo Alejandro aprovechaba para hacer un brindis, mientras a Máxima la veíamos algo reacia a probar la bebida, aunque finalmente sí se mojaba los labios.

La pareja tenía previsto un intenso programa para conocer la zona y sus principales problemas, incluyendo la delincuencia y el narcotráfico. De ahí que hayan pasado apenas media hora en cada ubicación. Y su siguiente destino es uno de los más curiosos de Países Bajos, ya que se trata del punto más estrecho del país. Se encuentra entre Bélgica y Alemania, por lo que hay policía de las tres naciones.

placeholder La reina Máxima probando el licor con el que los han recibido. (Cordon Press)
La reina Máxima probando el licor con el que los han recibido. (Cordon Press)

Pero es el siguiente destino el que nos deja las imágenes más curiosas de Máxima y Guillermo de Holanda, muy alejadas de lo que estamos acostumbrados a ver en una agenda royal. En el pueblo de Echt visitan la abadía de Lilbosch, que normalmente no se puede visitar, con la única excepción del papa y de los propios reyes, que han podido conocer cómo se desarrolla la vida monástica del lugar.

En esta abadía hay una granja donde se aplica la agricultura sostenible y se cultivan productos regionales. Pero además, hay una piara de cerdos que se han convertido en protagonistas involuntarios de esta visita. Porque los reyes de Países Bajos se han aproximado al cercado sin importarles el barro o el olor, para ver a los animales en primer plano.

Una situación para la que tampoco ha importado el look de Máxima, al que no le faltaba detalle, ni siquiera piedras preciosas y altísimos stilettos. La argentina ha tirado de fondo de armario, eligiendo un vestido de Natan en tonos burdeos. No ha sido casualidad, ya que es el mismo color del león que contiene la bandera de Limburg, por lo que era todo un homenaje a sus anfitriones, como ya hizo en el Día del Rey.

placeholder Guillermo y Máxima de Holanda, durante su visita a los cerdos de la abadía de Lilbosch. (Cordon Press)
Guillermo y Máxima de Holanda, durante su visita a los cerdos de la abadía de Lilbosch. (Cordon Press)

Se trata de un diseño de su firma fetiche que estrenó en 2017, y que tiene la particularidad de ser un minivestido corto a modo de forro con una tela superpuesta, semitransparente y de efecto rejilla. Por supuesto, no ha faltado una ristra de complementos muy al estilo Máxima, todos ellos componiendo un total look en ese burdeos con guiño a la provincia.

Como decíamos, no han faltado unos altos stilettos, quizá desconociendo que iba a pasear por una granja, eligiendo uno de los muchos modelos que tiene con parte de vinilo. La cartera, en el mismo color y, coronando el look, una enorme pamela, de esas que tanto le gustan y le favorecen. No acompañaba la temperatura, por lo que también ha tenido que añadir un 'echarpe' sobre los hombros para abrigarse.

Pero quizá el mayor contraste entre su look y los cerdos, que nos han dejado estas imágenes tan inusuales, han llegado de la mano de sus joyas. Máxima no ha dudado en lucir sus pendientes redondos de rubíes y brillantes que ha utilizado para numerosas cenas de gala, demostrando que las piedras preciosas no están reñidas con ninguna situación.

No parecía, por el look que Máxima de Holanda ha elegido este martes -vestido rescatado y pendientes de rubíes- que iba a estar cerca de una piara de cerdos, pero sí. Su agenda la ha llevado, junto a su marido el rey Guillermo, a realizar una visita a la provincia de Limburgo, que ha comenzado con un chupito y con estas imágenes tan curiosas y poco habituales de la argentina.

Máxima de Holanda