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PASOS A SEGUIR PARA POSPONER TU ENLACE

Desmontando una boda de la jet: 7 consejos de las wedding planner de los famosos

Lara y Laura, fundadoras de La Petite Mafalda, la empresa de wedding planner de los cachorros de la jet, nos dan las claves a seguir por si tú también has tenido que rendirte al aplazamiento nupcial

Foto: Bianca y Mick Jagger, durante su boda en 1971. (Getty)
Bianca y Mick Jagger, durante su boda en 1971. (Getty)

Durante los más de 50 días que llevamos de confinamiento, nos ha quedado más que claro que la temporada de bodas que teníamos prevista, muy a nuestro pesar, no va a ser como estaba organizada.

[LEER MÁS: La de Chenoa y otras 10 bodas que podrían posponerse por el coronavirus]

Bodas tan esperadas como la de Beatriz de York, James Middleton (hermano de la duquesa de Cambridge) o Chenoa tendrán que esperar hasta nuevo aviso, así como la de cientos de novios y novias de la escena patria para cuyos enlaces ya teníamos la invitación, el modelito y todas las ganas del mundo listas.

Beatriz de York y sus padres. (Getty)
Beatriz de York y sus padres. (Getty)

No obstante, las dudas sobre qué hacer, si aplazarla o hasta cuándo y otro sinfín de cuestiones atormentan a las parejas que no disponen de expertas wedding planners encargándose de los pormenores de todo.

Para tratar de resolverlas e intentar tranquilizar a todos los que estén en esta situación, nos hemos puesto en contacto con dos expertas en la materia, Lara y Laura fundadoras de La Petite Mafalda y organizadoras de grandes bodas de la jet.

Ellas fueron las encargadas de dar vida al bodón de María Pombo y Pablo Castellanos, una de sus bodas más sonadas, pero también de 'casar' a famosos como el futbolista del Real Madrid Lucas Vázquez y su novia, entre otros. Experiencia nos les falta.

Para ayudar a todos los que están en esta tesitura nos han elaborado un listado para desmontar una boda de la jet (o de cualquiera que se lo proponga). Estos son sus consejos para afrontar problemas tan comunes como la manera de avisar a los invitados, cómo gestionar proveedores o qué hacer con el vestido de novia.

1. Don’t panic

Lo primero que intentamos transmitirles a todos nuestros novios es que 'no pasa nada'. Es una faena pero es lo que nos ha tocado, y como no podemos enfrentarnos al 'bicho', tenemos que adaptarnos a lo que nos ha tocado vivir y lo mejor es hacerlo con optimismo. Para cada pareja, cambiar todos los planes para los que tanto hemos trabajado durante un año entero es duro. Alguien que lo está pasando mal económicamente o por temas de salud pensará que esto es un tema sin importancia y muy superficial, pero tenemos que ser empáticos y ponernos en la piel de cada persona.

Una boda es un momento muy importante, que se prepara con mucha ilusión y tener que cancelarlo/aplazarlo duele. Hay parejas que no viven juntas hasta la boda, o que están esperando a casarse para tener hijos y la edad no perdona, o que tienen un familiar enfermo (padre o madre)... Y un año más es una eternidad para ellos.

2. ¿La cambio o no la cambio?

La pregunta más recurrente estos días y la duda eterna de las parejas es esta: cambiamos la boda o no. Es complicado dar una respuesta porque nadie tiene información real de cómo avanzarán los protocolos para volver a la normalidad. Lo que nosotras hemos sacado en claro, leyendo informes sobre la evolución del consumo, como el publicado por Deloitte, es que los eventos de más de 100 personas van a tardar en volver, como pronto a finales de año, por lo que, siendo realistas, lo más coherente es cambiar la boda de año. Si quieres celebrarla sí o sí, te tendrás que adaptar a las restricciones impuestas por el Gobierno que, de momento, tampoco se conocen.

3. Contacta con todos los proveedores

El primer paso que hay que dar una vez hayáis tomado la decisión de aplazarla es comprobar cuanto antes la disponibilidad de todas las empresas que hayas contratado previamente. Por orden de prioridad, la primera será la finca/espacio donde lo váis a celebrar porque el resto probablemente tengan un sustituto, no igual pero sí parecido, pero sin lugar donde celebrarlo ¡no habrá boda!

Te recomendamos que llegados a este punto seas un poco más 'open mind'. Con esto queremos decir que no te cierres en banda a una fecha, ni siquiera a un sábado, quizá tengas que adaptarte a celebrarla un viernes o incluso un domingo, o hacer una boda de invierno en vez de verano como tenías pensado porque la mayoría de los espacios a estas alturas ya tienen al 80% su temporada 2021. Si a esto sumamos todas las bodas que se están posponiendo, pocos serán los sábados de la temporada alta que tengan libres.

Y de verdad que ¡no pasa nada! Si te casas un domingo, tendrás un sábado entero para hacer una preboda más especial, con una merienda cena que seguro que nadie olvida.

4. Cuidado con las fechas si es por la iglesia

Si cambias la boda y te adaptas a las fechas disponibles de la finca, ten cuidado con las fechas claves para la iglesia. Muchos festivos no se celebran bodas por la iglesia, Semana Santa, muchos domingos... Así que después de ver la disponibilidad de la finca, habla con tu sacerdote.

5. ¿Qué contratos he firmado?

Esto es una situación nueva para todos y entre todos lo estamos intentando hacer de la mejor manera posible, pero pensad que la mayoría de las empresas que has contratado viven única y exclusivamente de las bodas, por lo que si este año no trabajan su facturación será 0.

Muchos proveedores están cambiando la fecha sin más, otros cobran una nueva reserva, los hay que cobran la subida de tarifa adaptándose al año nuevo y otros directamente te cobran el servicio de nuevo. Nada está bien ni mal, cada caso y cada contrato es diferente, revisa bien todo lo que firmaste y así evitarás disgustos.

6. Díselo a tus invitados

Lo más probable es que ya tuvieses impresas las invitaciones, te animamos a que te lo tomes con humor, puedes mandar esa misma invitación con un guiño a la situación y tachar el texto como el que corrige un examen y añadir una nota donde lo expliques con cariño.

Además, y siendo más prácticos, te recomendamos que mandes por wasap un 'save the date' con la nueva fecha para que todos tus invitados lo tengan presente.

7. ¿Y el vestido?

Si en cada prueba querías cambiar algo, ¡imagínate si pasa un año! Nuestro consejo es que hables con tu diseñador/a y lo dejes estar hasta que se acerque la fecha, así volverás a verlo con ganas y podrás hacer los cambios que quieras pero sin estar un año más pensado en él. Si cambias la boda de estación, seguro que tu diseñador/a es capaz de adaptar tu vestido a la nueva temporada, ponerle un abrigo, cambiarle las mangas... o quizá todavía solo estaba hecha la toile y puedas empezar a diseñarlo desde cero si te apetece hacer un cambio radical.

Un vestido de novia no pasa de moda de un año para otro, así que no te agobies. Si te gustaba antes, ¿por qué no te va a gustar ahora? Además, piensa que este año no vamos a ver novias nuevas por las redes sociales, así que no vas a tener sobreinformación para saturarte.

Bonus track: disfrútalo

¿Que no pudo ser el día que querías? Lo sabemos, pero ¿que llegará y será igual o mejor? ¡No tenemos ninguna duda! Como ya está todo programado, haz una fiesta con tus mejores amigos el día que tenía que haber sido. No te han dejado celebrarlo a lo grande, pero nadie te impide que siga siendo una fecha especial para vosotros.

Ocio
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