Logo El Confidencial
presidenta de andalucía

Mileurista, costalero y bético: así es José María Moriche, el marido de Susana Díaz

La presidenta de la Junta de Andalucía acaba de convocar elecciones. Recordamos aquí el perfil del padre de su único hijo

Foto: Susana Díaz y José María Moriche (izq), en una imagen de archivo. (EFE)
Susana Díaz y José María Moriche (izq), en una imagen de archivo. (EFE)

La presidenta de la Junta de Andalucía, Susana Díaz, anunciará la convocatoria de elecciones este lunes -lo hará a las 18,00 horas- en sesión extraordinaria a su Consejo de Gobierno, para que los comicios se celebren el próximo 2 de diciembre, quizá más tarde de lo que pretendía la dirigente socialista, pero obligada por las circunstancias que han afectado al Ejecutivo de Pedro Sánchez en las últimas semanas. Recordamos aquí un perfil de su marido y padre de su único hijo.

Susana Díaz, presidenta de la Junta de Andalucía, sufría entonces una de sus peores crisis internas. El pacto de Gobierno con IU peligraba porque la consejera de Fomento y Vivienda de esta formación, Elena Cortés, había decidido realojar a las familias de la Corrala Utopía, acampadas en la Plaza Nueva de Sevilla en protesta por su desalojo. En medio de unas tensas negociaciones suena el móvil. Es José María, consorte de la presidenta. Y, claro, la reunión se interrumpe. Llamaba para anunciarla “que la está esperando para comer y que ya tiene el besugo en el horno. Y que si tarda, se seca”.

La anécdota retrata el carácter del cónyuge de la presidenta socialista, un hombre más preocupado de las cuitas domésticas que de la agenda política de su esposa. José María Moriche Ibáñez, 41 años de edad (ella tiene 43), se declaraba hasta hace poco en su cuenta personal de Twitter, ahora cancelada, como “trianero, bético, de izquierdas y amante del gazpacho, el salpicón y el tomate con sal”. Moriche mantiene un perfil público muy bajo, aunque acompaña a su mujer a los actos políticos con cierta regularidad. A pesar de que muchos califican esta relación de “descompensada”, él conquistó el corazón de Susana Díaz en 2001. Se conocían de toda la vida, del barrio, e iban juntos a ver los partidos del Betis, equipo por el que la presidenta siente pasión. Un año de noviazgo y se dieron el 'sí quiero', como manda la tradición, en la Capilla de los Marineros ante la Esperanza de Triana, adonde llegaron en coche de caballos. Y no podía ser de otra manera, ya que el futuro padre del hijo de Susana Díaz es además costalero desde hace más de diez años de la Hermandad de la Esperanza de Triana. Religioso y socialista, un cóctel que siempre ha funcionado en provincias.

Foto cedida por un costalero de la cofradía a Vanitatis.
Foto cedida por un costalero de la cofradía a Vanitatis.

Poco se sabe de él. Sus allegados dicen que es un “chico de barrio, sencillo, le gusta el fútbol, leer, Alejandro Sanz, el Rocío, Triana y tapear con sus amigos de siempre”. Y lo cierto es que no es difícil verle con ellos y Susana de cañas por la plaza del Altozano o El Salvador. A veces, sin escolta. Profesionalmente tampoco tiene una carrera destacada. Es administrativo (estudió Formación Profesional) y arrancó su vida laboral en una cadena de ortopedias en Sevilla. Intentó convertirse en funcionario. En 2005 su nombre aparecía en el listado definitivo de admitidos en el concurso de acceso a laboral fijo de la Consejería de Justicia como auxiliar sanitario. Un año después, también se presentó a otro concurso como auxiliar de enfermería para el Hospital de Alta Resolución, conocido como Chare Sierra Norte de Sevilla.

Las contrataciones polémicas

Moriche, junto al expresidente de Gobierno, Zapatero. (EFE)
Moriche, junto al expresidente de Gobierno, Zapatero. (EFE)
Trabajó como controller informático en la cadena de librerías Beta, que casualmente pertenece al grupo ZZJ, que produjo en su día los informativos para Canal Sur. Eso sí, la empresa negó en su día que su contratación se debiera a vinculaciones políticas. La polémica se apagó en el momento que se aireó su nómina: 970 euros. No fue el caso de su paso por la Unión General de Trabajadores. Allí trabajó en cursos de formación para desempleados vinculados, también casualmente, al expediente administrativo que más irregularidades presentaba en el caso de las facturas falsas ugetistas. Justo en ese expediente la Fiscalía Superior de Andalucía detectó indicios delictivos. Un tema que irrita a Susana Díaz, que siempre ha salido públicamente en su defensa: “Solo por ser mi marido es objeto de críticas y calumnias, pero no lo llevamos mal”, declaró la presidenta.
Fuera del feudo andaluz, fuentes cercanas a Ferraz describen a Moriche como “el típico sevillano soso. Sin carisma. Algo que contrasta con la fuerza y la ambición de ella. Es un tipo al que le cuesta generar conversación, que es buena persona, pero que sabes que no te va a aportar mucho”. Digan lo que digan los compañeros de partido, Moriche se perfila como el padre perfecto. Un ejemplar envidiable para cualquier mujer metida en política de alto nivel. Cocinillas, con nociones de enfermería, sin una carrera profesional que truncar por la incipiente maternidad de su esposa, un padre dispuesto a pasar las noches en vela cuando su mujer vuele (aún más) alto.

Moriche tiene una buenísima relación con su cuñada (Susana tiene otras dos hermanas), que ayuda en las labores de limpieza en su casa, y con su suegra, siempre lista a cruzar la acera y llevar un pucherete al hogar de los Moriche-Díaz. O lo que se tercie. Y es que para este niño tan buscado, durante los últimos cinco años, todas las atenciones serán pocas.

Famosos

El redactor recomienda

Escribe un comentario... Respondiendo al comentario #1
20 comentarios
Por FechaMejor Valorados
Mostrar más comentarios