Logo El Confidencial
estrena año con nuevo amor

Amaia Romero cumple 20 años: las luces y (pocas) sombras de un icono millennial

Su espontaneidad ha dado grandes momentos a los medios desde que se convirtiese en un personaje popular tras su participación en 'OT 2017'

Foto: Amaia Romero en una imagen de archivo.(CORDON)
Amaia Romero en una imagen de archivo.(CORDON)

Natural, espontánea, cándida y pícara a la vez. Todas ellas son la misma persona: Amaia Romero, la ganadora de ese huracán llamado 'OT 2017'; la joven de aspecto ingenuo y voz prodigiosa que este jueves cumple 20 años. Su singularidad en el panorama artístico, que ha hecho que su 'single' ('Un nuevo lugar') provoque encendidos debates, se ha convertido en la mejor arma para conquistar a un público 'millennial' que no estaba acostumbrado a las voces aterciopeladas y a un 'neofolk' bastante alejado de lo comercial.

La pamplonica es, con todos los honores, una de las nuevas estrellas de la música española. Su comentada espontaneidad ni siquiera la ha hecho despeinarse cuando su ruptura con Alfred García, al que conoció en la Academia de 'Operación Triunfo', la ha colocado en el disparadero de la prensa de sociedad en los últimos meses.

[LEER MÁS: Amaia sobre las fotos de su ruptura con Alfred: "No tienen respeto"]

Amaia y Alfred en Eurovisión. (Reuters)
Amaia y Alfred en Eurovisión. (Reuters)

El amor nació en el propio 'talent show'. A los dos meses de convertirse en participantes de 'OT 2017', Alfred y Amaia no podían disimular que se gustaban ante unas cámaras que los vigilaban de cerca las 24 horas del día.

Un beso y un “estoy muy enamorado” por parte de él confirmaron, ya casi llegada la Navidad de 2017, que ambos eran los Bisbal-Chenoa del nuevo 'Operación Triunfo'. Su romance volvió locos a esos 'millennials' que volvían a ser adictos al formato. El amor, eso sí, se acabó de la peor forma posible: este otoño, la revista 'Lecturas' ofreció las imágenes de una acalorada discusión entre los dos tórtolos. Según narraban unas imágenes que parecían salidas de una fotonovela, él le suplicaba y ella trataba de razonar para que la ruptura le doliese menos.

Poco después, se confirmó que la joven sale con Diego Ibáñez, vocalista de la banda Carolina Durante. El cómo se conocieron, eso sí, se sale de los clichés de los adolescentes que se enamoran en una discoteca. Ella versionó uno de los temas del grupo e Ibáñez se lo agradeció por Instagram. A partir de ahí, surgió la chispa del amor, lo cual demuestra que Amaia, pese a su sencillez, ya no es una joven cualquiera, sino alguien inmersa en un mundo musical que incluso le ha ofrecido la oportunidad de enamorarse. Y dos veces, nada menos.

Amaia Romero, en el Primavera Sound 2018. (EFE)
Amaia Romero, en el Primavera Sound 2018. (EFE)

Aunque su primera canción haya supuesto un debate nacional, lo cierto es que la pamplonica se ha encontrado a la crítica y al público de frente. El crítico Albert Doménech de 'La Vanguardia' aseguró hace unas semanas que Amaia nunca ha abanderado himnos mainstream. “Nunca ha sido ese su deseo, y la sensación es que, al final, Amaia Romero hará el disco que le dé la gana, al tiempo que sigue ampliando su formación musical. Ella es especial”, aseguraba.

La opinión es generalizada. Tal y como afirmó Juan Sanguino en 'El País', la joven es “un símbolo generacional involuntario y perfecto, precisamente, gracias a sus imperfecciones”. Por eso ha sido tan natural a la hora de hablar de sus defectos, de la infame fotografía en la que aparecía con vello en las axilas o de lo caras que son las entradas de sus conciertos. Naturalidad ante todo en tiempos en los que triunfa la impostura. Quizá sea esa la gran aportación de una artista que aún tiene mucho camino por recorrer.

Famosos

El redactor recomienda

Escribe un comentario... Respondiendo al comentario #1
6 comentarios
Por FechaMejor Valorados
Mostrar más comentarios