La familia Flores se reúne para homenajear a Antonio Flores en San Sebastián: de Alba, Lolita y Rosario a Elena Furiase y Lola Orellana
Tías y sobrina se reunieron en Donosti para presentar el homenaje a modo de documental al desaparecido Antonio Flores cuando se cumplen 30 años de su muerte
El 30 de mayo de 1995, tan solo 14 días después de la muerte de Lola Flores, fallecía su hijo Antonio. Una prematura muerte que, unida al dolor de la pérdida de la matriarca del clan, dejó devastada a su familia y a todo un país, que perdía en cuestión de días a dos de las grandes voces del flamenco. Por aquel entonces, Alba, su única hija, tenía 8 años.
Ahora, en su 30 aniversario, la reconvertida en actriz de éxito se mete en la piel y en la voz de su fallecido padre para hacer frente por primera vez a la gran figura que fue Antonio Flores en sus 33 años de vida. Lo hace de la mano de familiares (como sus hermanas, Lolita y Rosario) y amigos, quienes le enseñarán “la verdad sobre quién fue su padre”, y volverá de nuevo a cantar algunas de sus canciones y a leer algunos de sus poemas, recuperando Alba su propia voz cantada, que perdió el día que también perdió a su padre.
Este largometraje, que llega a los cines el 3 de octubre, se estrenó por todo lo alto en el Festival Internacional de San Sebastián este martes 23 de octubre. Con el histórico teatro Victoria Eugenia como escenario, Alba Flores presentó el que sin duda será el proyecto más importante de su vida de la mano del resto de integrantes del clan Flores: sus tías, Rosaría y Lolita, y los hijos de cada una de ellas, Lola Orellana y José Antonio Lazaga, Elena y Guillermo. Tampoco faltó por supuesto Alba Villa, su madre y viuda de Antonio Flores. Los Flores unidos en el homenaje que siempre se había merecido Antonio Flores.
Alba Flores
Alba Flores, la mujer de la noche, escogió un esmoquin blanco. La americana estructurada destacaba por las solapas en raso negro a juego con los botones de la doble abotonadura frontal. El pantalón, de corte recto, tenía un largo capri que complementó con unas botas militares, también blancas, de caña media. Y joyas personalizables de Suot Studio.
Rosario Flores
Las dos hermanas, Rosario y Lolita Flores, apostaron en esta ocasión por dos looks totalmente opuestos. La primera, a la izquierda de Alba, escogió, igual que su sobrina, un traje blanco, aunque en su caso en un raso blanco roto y con una estructura más fluida. Americana estructurada con botonadura simple y un pantalón de tiro medio y acampanado que dejaba ver los botines marrones. El look lo terminó con un top de puntilla de cuello subido en el mismo tono que el traje.
Lolita Flores
Por su parte, Lolita escogió un conjunto de top de cuello redondo y falda larga, ambas con el mismo degradado de colores: de azul verdoso a un azul marino, pasando por varios tonos de naranja. Por encima, una chaqueta tipo americana pero sin estructura, larga y fluida, en raso azul marino con forro en color marrón.
Elena y Guillermo Furiase
Elena Furiase escogió para esta alfombra roja un vestido sencillo, pero atrevido. Se trata de un vestido de látex ajustado, palabra de honor y largo midi. Lo complementó con un brazalete ancho en plata y unos mules en tono gris. Junto a ella posó también su hermano, Guillermo, que escogió en esta ocasión la formalidad de un traje gris combinado con una camisa negra.
El 30 de mayo de 1995, tan solo 14 días después de la muerte de Lola Flores, fallecía su hijo Antonio. Una prematura muerte que, unida al dolor de la pérdida de la matriarca del clan, dejó devastada a su familia y a todo un país, que perdía en cuestión de días a dos de las grandes voces del flamenco. Por aquel entonces, Alba, su única hija, tenía 8 años.