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Los beneficios de dormir la siesta, según la ciencia: mejor ánimo, más alerta y menos cansancio
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Los beneficios de dormir la siesta, según la ciencia: mejor ánimo, más alerta y menos cansancio

Una siesta corta puede ayudar a reducir el cansancio y mejorar el estado de alerta, siempre que no sea demasiado larga ni interfiera con el sueño nocturno

Foto: Una siesta breve puede ayudar a reducir el cansancio y mejorar el estado de alerta durante el día. (Magnific / Freepik)
Una siesta breve puede ayudar a reducir el cansancio y mejorar el estado de alerta durante el día. (Magnific / Freepik)

Dormir la siesta forma parte de la rutina de millones de personas en todo el mundo. Aunque durante años se ha asociado principalmente a determinados países o estilos de vida, la ciencia lleva tiempo analizando cómo influye este breve descanso en el bienestar físico y mental. Los resultados apuntan a que una siesta bien gestionada puede aportar beneficios reales, especialmente en momentos de fatiga o falta de sueño.

Según explica la Clínica Mayo, una siesta corta puede favorecer la relajación, mejorar el estado de ánimo y aumentar la sensación de alerta. También puede contribuir a reducir el cansancio acumulado durante la jornada y ayudar a afrontar con más energía las tareas de la tarde.

placeholder Controlar la duración de la siesta ayuda a evitar la sensación de aturdimiento al despertar. (Magnific / Freepik)
Controlar la duración de la siesta ayuda a evitar la sensación de aturdimiento al despertar. (Magnific / Freepik)

Los especialistas señalan además que descansar unos minutos durante el día puede tener efectos positivos sobre el rendimiento. Entre los beneficios potenciales se encuentran una mayor rapidez de reacción, una mejor capacidad de concentración y un funcionamiento más eficiente de la memoria a corto plazo. Por este motivo, algunas empresas y organizaciones han comenzado a prestar más atención al papel que desempeñan los descansos breves en la productividad.

Sin embargo, no todas las siestas producen los mismos efectos. La propia Clínica Mayo recomienda que duren entre 20 y 30 minutos. Superar ese tiempo puede provocar lo que se conoce como inercia del sueño, una sensación de aturdimiento o desorientación que aparece al despertar y que puede prolongarse durante un tiempo.

placeholder Una pausa breve durante el día puede ayudar a recuperar energía sin sustituir el descanso nocturno. (Magnific / pikisuperstar)
Una pausa breve durante el día puede ayudar a recuperar energía sin sustituir el descanso nocturno. (Magnific / pikisuperstar)

También importa el momento del día. Los expertos suelen aconsejar dormir la siesta a primera hora de la tarde, cuando el organismo experimenta un descenso natural de energía. Hacerlo demasiado tarde podría dificultar el descanso nocturno, especialmente en personas que ya tienen problemas para conciliar el sueño.

Aunque no todas las personas sienten la necesidad de dormir durante el día, la Clínica Mayo señala que una siesta breve puede ser útil cuando aparece cansancio o somnolencia durante la jornada. La clave está en encontrar el equilibrio para que ese descanso aporte energía sin interferir en el sueño de la noche.

Dormir la siesta forma parte de la rutina de millones de personas en todo el mundo. Aunque durante años se ha asociado principalmente a determinados países o estilos de vida, la ciencia lleva tiempo analizando cómo influye este breve descanso en el bienestar físico y mental. Los resultados apuntan a que una siesta bien gestionada puede aportar beneficios reales, especialmente en momentos de fatiga o falta de sueño.

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