La familia Flores, uno de los clanes más mediáticos de nuestro país desde hace décadas, está viviendo una nueva ola de reconocimiento público gracias a ‘Flores para Antonio’, el documental de Alba Flores sobre su padre, Antonio Flores, tristemente fallecido a los 33 años en 1995, apenas 15 días después de su madre, Lola Flores ‘La Faraona’, y cuando su hija apenas tenía 9 años.
Una serie de premios y reconocimientos que han culminado con el premio Goya a ‘Mejor canción original’, un trabajo que los ha llenado de orgullo a todos. “Me dio una especie de shock. No podía ni chillar”, reconocía Lolita Flores en su última visita junto a Elena Furiase al nuevo programa de Dani Rovira en La 1 de Corporación RTVE, ‘Al margen de todo’.
Elena Furiase: “Con el Goya a mejor canción original por ‘Flores para Antonio’ se cierra el ciclo: él le dedicó ‘Alba’ a su hija, y ahora Alba le dedica una canción a su padre”.#AlMargenDeTodo
“Una canción que parieron los dos cuando ella tenía 7 u 8 años, que ahora sea famosa y tenga un Goya, a mí me llena de orgullo”, decía la actriz sin poder contener la emoción. “No nos lo esperábamos nadie”, reconocía su hija Elena.
Un reconocimiento que consolida más de 70 años de su historia, cuando Lola Flores ‘La Faraona’ y Antonio González ‘El Pescaílla’ se dieron el ‘sí, quiero’ en 1957, naciendo así en el clan Flores. Un reconocimiento que pasa de generación en generación. La de Lolita Flores parece haberlo llevado mejor que la de sus hijos: “Estoy muy agradecida. Yo he heredado todo el cariño que la gente le tenía a mi madre. Lo bueno y lo malo y en esa balanza hay más de lo primero (...) Es un cariño y una admiración incondicional. Estoy muy orgullosa de ser Flores”.
Guillermo y Elena Furiase, los hijos de Lolita Flores. (EFE)
En cambio, Elena Furiase reconoce que casos como el suyo llegó la fama antes que el motivo de un reconocimiento artístico: “Hubo un momento en mi vida, con 8 o 9 años, que me espantó un poco”. Tercera generación de un clan folclórico criado en una época, los 80 y los 90, en la que la prensa crecía sin muchas limitaciones. “Era una época en el que la prensa era mucho más amarillista, hacían tienda de campaña en la puerta de tu casa, y recuerdo muchas persecuciones, íbamos a un centro comercial y estaban ahí sin motivo”.
La actriz reconoce que supo que era famosa a muy corta edad y ver las consecuencias de ello en primera persona la asustó: “Y Yo, que siempre quise dedicarme al mundo de las artes desde pequeñita, sentí un rechazo. Había gente que me conocía por la calle ‘tú eres la hija de Lolita’ y yo pensaba ‘ya soy famosa y no soy nadie, si me dedico a esto, me va a pasar lo que le pasaba a mi familia'”.
Es en esta parte de entrevista en el que Lolita Flores entona un ‘mea culpa’ que rápidamente su hija le quita. “La culpa de eso creo que fue mía por exponer a mis hijos”. Las costumbres de las celebridades por aquel entonces eran otras y el tratamiento de los menores, también. “Yo vendía muchas exclusivas que me que ayudaban a vivir, a comer, a pagar la hipoteca, y tenía que enseñar a mis hijos. En ese momento, cuando te hace falta, no te das cuenta de que después ellos, sino se dedican a esta profesión, ellos van a tener ese hándicap”.
Guillermo Furiase y Lolita Flores. (Gtres)
Su hija, en cambio, le quitaba culpa a su madre y reconocía que era fruto de la época: "Las exclusivas de los 90 era el Instagram de hoy en día. Tu te exponías y contabas tu vida. Había más desinformación, a los niños no nos tapaban la cara. Había mucha menos protección del menor. No fue tu culpa. Fue así, las circunstancias, el contexto, la situación…".
Sobre cómo era y es Lolita Flores como madre, Elena guarda un recuerdo muy especial: "Ella ha sido muy de jugar. No ha sido una madre ausente, para nada", algo que también parece pesar a Lolita, que se reconoce también como "la autoridad" en el hogar: "En mi casa la autoridad era yo. Su padre era el permisivo". "Mi madre era como los toros: primero resopla", reconoce Elena.
De ello hablaba también recientemente su otro hijo, Guillermo, en una entrevista. Sobre el peso de la fama, él también se hizo muy consciente desde pequeño: "Con 5 o 6 años ya fui consciente de la familia que tenía: en el colegio, en la puerta de tu casa hay prensa. Algún niño incluso te dice ‘tú eres millonario’. Desde pequeño voy con tres ojos: se me ha creado una visión periférica para saber quién me está mirando (...) Hay momentos en los que te agobias, te quieres ir de un sitio, buscas sitios más escondidos”.
Lolita Flores con sus hijos Elena y Guillermo Furiase cuando eran niños. (Gtres)
De puertas para adentro, cuando Lolita Flores era madre y no artista, era una familia al uso. "Mi madre es muy clara con sus hijos desde que somos pequeños. Con todo: sobre la vida, temas sexuales, sus sentimientos…".
Volviendo sobre la entrevista, Lolita no quería dejar pasar por alto la faceta como madre de su hija, a la que sin duda ha querido destacar como la mejor madre de todo el clan. "Ella nos ha echado la pata a todas las mujeres de la familia. Nosotras hemos sido muy madres, muy pendientes de nuestros hijos, pero ella no sé de dónde saca tiempo para jugar con ellos, para hacerles bizcochos, para levantarlos por la mañana, llevarlos y traerlos del colegio, ir a trabajar, ir a una entrevista, llevar al niño fútbol… Yo eso no lo he hecho nunca".
La familia Flores, uno de los clanes más mediáticos de nuestro país desde hace décadas, está viviendo una nueva ola de reconocimiento público gracias a ‘Flores para Antonio’, el documental de Alba Flores sobre su padre, Antonio Flores, tristemente fallecido a los 33 años en 1995, apenas 15 días después de su madre, Lola Flores ‘La Faraona’, y cuando su hija apenas tenía 9 años.