Mariano Rajoy y su vida apacible fuera de la política: caminatas, gastronomía y alguna gamberrada
Lejos de Moncloa, el expresidente ha recuperado su rutina como registrador y disfruta de un perfil discreto entre caminatas por Madrid, veranos en su tierra y pequeños guiños públicos
Mariano Rajoy está estos días de actualidad por su comparecencia en el juicio del 'Caso Kitchen'. El gallego tendrá que lidiar con una atención mediática que no recibía desde que dejó la política hace ocho años. Lo cierto es que la vida del expresidente del Gobierno discurre desde entonces por cauces muy distintos a los de su etapa en Moncloa, con un perfil público mucho más relajado y apacible.
Tras abandonar la presidencia en 2018, Rajoy retomó su plaza como registrador de la propiedad, profesión a la que había accedido por oposición décadas atrás. Su regreso a Santa Pola primero y posteriormente a Madrid implicó una vuelta a la normalidad laboral poco habitual entre antiguos jefes del Ejecutivo. Fuera de la primera línea, el gallego ha vuelto a ejercer su profesión con regularidad, combinando su actividad profesional con la escritura y el análisis de la vida pública. A través de sus libros, 'En confianza' (2014), 'Una España mejor' (2019) y 'Política para adultos' (2021), ha compartido su experiencia vital y su mirada sobre el panorama social y político.
Aunque hay cosas que nunca cambian. Rajoy sigue manteniendo intacta su afición por caminar, una costumbre que ha reforzado con el paso del tiempo, como bien saben sus vecinos. Es habitual verle pasear por las inmediaciones de su domicilio en Madrid, a menudo acompañado y con ese peculiar ritmo que ya se convirtió en seña de identidad durante su etapa política. En verano, además, suele repetir ruta en Galicia junto a su círculo más cercano, una tradición desde hace años. Es su manera de mantenerse en buen estado de salud, además de su conocida afición a la buena gastronomía.
En este nuevo escenario también su esposa, Elvira Fernández Balboa, ha recuperado el anonimato. Durante su estancia en Moncloa, su perfil fue extraordinariamente discreto, en línea con otras esposas de presidentes como Sonsoles Espinosa. Alejada de la exposición pública, Fernández ha regresado a una vida completamente anónima, en la que es frecuente verla realizando tareas cotidianas como la compra en supermercados de su barrio, sin alterar la normalidad de su día a día.
Pese a ese tono sobrio, Rajoy siempre ha hecho gala de un gran sentido del humor y nunca se ha tomado a sí mismo demasiado en serio, lo que le ha permitido hacer alguna que otra gamberrada. De ahí su inesperado cameo en la película ‘Mi otro Jon’, dirigida por Paco Arango, donde se interpretaba a sí mismo. O su faceta como cronista deportivo del Mundial en 'El Debate'.
Estos gestos le han granjeado la simpatía de la gente, algo que pudo comprobar en primera persona el año pasado, cuando realizó parte del Camino de Santiago con sus hijos. La imagen de un sonriente Rajoy recorriendo etapas con mochila y junto a su círculo más íntimo, se viralizó rápidamente. Y es que no hay nada como la vida... fuera de la política.
Mariano Rajoy está estos días de actualidad por su comparecencia en el juicio del 'Caso Kitchen'. El gallego tendrá que lidiar con una atención mediática que no recibía desde que dejó la política hace ocho años. Lo cierto es que la vida del expresidente del Gobierno discurre desde entonces por cauces muy distintos a los de su etapa en Moncloa, con un perfil público mucho más relajado y apacible.