Loreto Sesma nos presenta su primera novela: “Cuando la empecé, murió mi padre y estuve un año sin poder escribir”
La poeta y escritora Loreto Sesma visita Zodiac para hablar del éxito de Bloody Mary, el duelo, la exposición pública, los prejuicios y la búsqueda constante de un lugar al que sentir que pertenece
Loreto Sesma en Zodiac, el podcast de Vanitatis. (Sergio Beleña)
Loreto Sesma llega a Zodiac movida por una doble conexión: su fascinación por el universo espiritual que inspira el podcast y el momento profesional que atraviesa tras el éxito de ventas de su primera novela, Bloody Mary. "Las cartas ya me las han echado. Llamo a una chica que me las tira por videollamada y siempre acierta", confiesa entre risas, dejando claro que la astrología, el tarot y todo aquello que invita a mirar más allá de lo evidente forman parte de su imaginario personal.
La conversación pronto se adentra en el proceso creativo que ha dado forma a su debut en la narrativa, un proyecto que ha necesitado cuatro años para ver la luz y que estuvo marcado por uno de los episodios más difíciles de su vida: la muerte de su padre. "Ha sido un proceso largo. Justo cuando empecé a escribir falleció mi padre. Fue el año que más bloqueada he estado nunca. No era capaz de escribir una frase", recuerda. Un bloqueo que terminó convirtiéndose, con el paso del tiempo, en parte esencial de una novela atravesada por las emociones, las pérdidas y las relaciones humanas.
Loreto Sesma en 'Zodiac', el videopodcast de Vanitatis. (YouTube)
Sin embargo, hubo algo que nunca cambió durante esos cuatro años: la primera escena de la historia. Sesma siempre tuvo clara la imagen con la que quería abrir la novela: una mujer que encuentra un pintalabios en la guantera del coche de su pareja, un pequeño objeto capaz de hacer saltar todas las alarmas y desencadenar una historia cargada de tensión, sospechas y conflictos emocionales.
Aunque Bloody Mary es ficción, la autora reconoce que muchas de las emociones que aparecen en sus páginas nacen de experiencias propias. Entre ellas, el duelo ocupa un lugar protagonista, una vivencia que aborda desde una mirada íntima pero también universal.
"Cuando entierras a una persona, tiendes a idealizarla", reflexiona durante la entrevista. Una conversación que trasciende la literatura para hablar de la forma en la que construimos el recuerdo de quienes ya no están y de cómo convivimos con la ausencia.
La poeta también se abre para hablar de una inseguridad que la acompaña desde mucho antes de convertirse en una figura pública. "Siempre he tenido la sensación de que no termino de encajar en ningún sitio", reconoce. Un sentimiento que, lejos de desaparecer con el éxito profesional, continúa formando parte de su manera de entender el mundo y de escribir sobre él.
Loreto Sesma: 'No es lo mismo un trabajo que un oficio. El trabajo te paga las facturas; el oficio es la profesión'. (Sergio Beleña)
Tras esa reflexión más existencial, Sesma aprovecha para poner sobre la mesa la complicada realidad económica de quienes viven de la escritura en España. "Ganas un euro por libro. Yo puedo vivir de la literatura por los adelantos y porque, afortunadamente, después recupero esa inversión con las ventas", explica, desmontando la imagen idealizada que muchas veces existe sobre el éxito editorial.
Durante la conversación también establece una distinción que resume perfectamente su filosofía laboral: "Pienso que no es lo mismo un trabajo que un oficio. El trabajo te paga las facturas; el oficio es la profesión". Una idea que refleja cómo ha compatibilizado durante años la escritura con otros empleos para poder seguir dedicándose a aquello que realmente considera su vocación.
En una época marcada por las redes sociales, Loreto Sesma también habla de su relación con la exposición pública. Asegura que nunca se ha considerado una influencer y reconoce que no se identifica con el consumismo masivo que muchas veces domina el entorno digital. Aun así, explica que sí ha encontrado un espacio profesional escribiendo guiones para campañas publicitarias, una faceta menos conocida de su trayectoria.
Otro de los momentos más emocionantes de la entrevista llega al recordar el día en que recibió el Premio Internacional de Poesía Ciudad de Melilla, un reconocimiento que, sin embargo, también estuvo acompañado de comentarios machistas. "Recuerdo que cuando fui a la entrega del premio escuché a un señor decir: 'Le han dado el premio por las tetas'". Un episodio que utiliza para denunciar los prejuicios con los que muchas mujeres siguen teniendo que convivir incluso cuando alcanzan importantes logros profesionales.
Loreto Sesma posa para Vanitatis en el set de Zodiac. (Sergio Beleña)
La publicación de las primeras noticias sobre su relación supuso un antes y un después en su vida. "Iba en un AVE cuando salió la noticia y me dio un ataque de ansiedad. Me dio muchísimo miedo porque era algo completamente nuevo para mí". A partir de ese momento, tuvo que enfrentarse a comentarios que cuestionaban incluso el éxito de su carrera literaria. "Se llegó a decir que vendía libros por mi pareja, cuando yo ya llevaba muchos vendidos antes de conocerle", recuerda.
La entrevista concluye con una reflexión sincera sobre la maternidad, un tema que aborda sin filtros y alejándose de los discursos más convencionales. "Quiero ser madre, pero no tengo ese instinto maternal", afirma, explicando que, en ese sentido, su pareja siempre ha demostrado una facilidad mucho mayor para relacionarse con los niños.
Con la naturalidad que caracteriza tanto su escritura como su forma de expresarse, Loreto Sesma convierte su paso por Zodiac en una conversación honesta sobre el éxito, la pérdida, la identidad, el amor y los prejuicios. Una charla en la que demuestra que, detrás de una de las voces literarias más leídas de su generación, sigue habiendo alguien que continúa haciéndose preguntas y buscando respuestas.
Loreto Sesma llega a Zodiac movida por una doble conexión: su fascinación por el universo espiritual que inspira el podcast y el momento profesional que atraviesa tras el éxito de ventas de su primera novela, Bloody Mary. "Las cartas ya me las han echado. Llamo a una chica que me las tira por videollamada y siempre acierta", confiesa entre risas, dejando claro que la astrología, el tarot y todo aquello que invita a mirar más allá de lo evidente forman parte de su imaginario personal.