El británico Thomas Hardy hizo eterno aquello de 'Lejos del mundanal ruido' en su novela homónima, en una expresión que define de fábula el refugio de José Coronado. El actor combina su vida en Madrid con una casa de campo en Casarrubios del Monte, en Toledo.
El pueblo se ha convertido en un auténtico retiro familiar para el actor. "Tengo una hectárea de terreno y he podido crear mi propio microhábitat", explicó en 'National Geographic'. Además de revelar: "Es el lugar al que recurro en busca de tranquilidad". Situado en la comarca de La Sagra, Casarrubios del Monte posee un pasado que se remonta al siglo XII, cuando fue repoblado tras la Reconquista y pasó a formar parte de la Comunidad de Villa y Tierra de Segovia.
De hecho, su estratégica ubicación en el antiguo Camino Real que unía Madrid con Extremadura convirtió la villa en un importante lugar de paso para comerciantes, viajeros y peregrinos que se dirigían al Monasterio de Guadalupe.
A lo largo de los siglos fue señorío de algunos de los personajes más influyentes de la Corona castellana. Por sus calles pasaron reyes como Enrique IV o Isabel la Católica y, de hecho, fue en esta villa donde la futura reina fue proclamada oficialmente heredera del trono de Castilla tras los acuerdos de los Toros de Guisando.
Incluso llegó a convertirse, de manera accidental, en la "capital de España" durante 26 días en 1619, cuando Felipe III permaneció en la localidad gravemente enfermo y desde allí despachó los asuntos del reino. Una historia que cuenta cómo uno de sus grandes símbolos con su castillo. Una singular fortaleza de estilo gótico-mudéjar construida entre finales del siglo XV y comienzos del XVI por orden de la familia Chacón, estrechamente vinculada a los Reyes Católicos.
Levantado casi íntegramente en ladrillo por el alarife Alí Caro, el mismo maestro de obras relacionado con el célebre castillo de Coca en Segovia, es uno de los pocos castillos mudéjares conservados en la provincia de Toledo. Aunque hoy se encuentra parcialmente en ruinas, continúa siendo el gran icono patrimonial del municipio y está protegido como Bien de Interés Cultural.
Además del castillo, también debes recorrer la iglesia de la Natividad de Nuestra Señora, las ruinas de la antigua iglesia de San Andrés, el monasterio cisterciense de Santa Cruz y las calles del casco histórico, donde todavía pueden apreciarse vestigios de la antigua villa medieval.
A ello se suma que uno de los principales atractivos de Casarrubios del Monte es su entorno natural. Rodeado de campos de cultivo, encinares y caminos rurales, el municipio ofrece numerosas rutas para caminar o recorrer en bicicleta entre paisajes típicamente manchegos. Además, su proximidad a la Sierra de Gredos, al río Guadarrama y a espacios naturales del norte de Toledo convierte la zona en un destino perfecto para quienes buscan desconectar sin alejarse demasiado de Madrid.
Unos planes a los que sumar que a pocos kilómetros de Casarrubios del Monte comienza uno de los grandes tesoros enológicos de la provincia: la Denominación de Origen Méntrida, cuyos viñedos se extienden por buena parte del norte de Toledo.
Los visitantes pueden recorrer bodegas centenarias, participar en catas y descubrir vinos elaborados principalmente con la variedad garnacha, considerada una de las señas de identidad de esta tierra. Una escapada que combina patrimonio, gastronomía y naturaleza y que convierte la zona en un destino cada vez más atractivo para el turismo rural.
El británico Thomas Hardy hizo eterno aquello de 'Lejos del mundanal ruido' en su novela homónima, en una expresión que define de fábula el refugio de José Coronado. El actor combina su vida en Madrid con una casa de campo en Casarrubios del Monte, en Toledo.