Los negocios de Marta Gayá en España: el agujero náutico que coincide con la venta de su barco
Una de las mujeres más relevantes en la historia personal del rey Juan Carlos I mantiene un pequeño entramado empresarial en España, entre la inmobiliaria y el alquiler de embarcaciones, que acaba de actualizar sus cuentas
Ahora que el rey Juan Carlos piensa pasar parte de su verano en España, también se espera a una de las personas que mejor le conoce. Marta Gayá, la mallorquina que durante décadas ha formado parte del círculo más íntimo del Emérito y a quien muchos consideran la relación sentimental más importante de su vida al margen de su matrimonio con la reina Sofía, continúa instalada entre Gstaad y Mallorca, fiel a la discreción que siempre ha marcado su trayectoria. Nunca ha concedido entrevistas, nunca ha hablado públicamente sobre el padre de Felipe VI y ha conseguido mantenerse alejada del foco incluso cuando su nombre ha reaparecido ligado a la actualidad de la Corona.
En España, Gayá continúa manteniendo un reducido patrimonio empresarial vinculado principalmente al sector inmobiliario y, en menor medida, al náutico. Sus cuatro empresas españolas acaban de presentar las cuentas correspondientes a 2024. El balance apenas deja movimientos en las sociedades inmobiliarias que conserva en Mallorca, pero sí un dato especialmente llamativo: Nautica Wearever, la firma dedicada al alquiler de embarcaciones de recreo, cerró el ejercicio con unas pérdidas de 347.541 euros, frente a los 53.033 euros del año anterior. Es decir, multiplicó por más de seis sus números rojos.
Gayá, en una boda en Mallorca. (Gtres)
El deterioro coincide con la información publicada por 'Informalia' hace un año según la cual Gayá vendió en 2025 el barco de más de veinte metros de eslora con el que acostumbraba a navegar cada verano por la costa balear. La embarcación era una de sus grandes aficiones y una constante en sus estancias estivales en Palma, donde durante años recibió a familiares y amigos para pasar jornadas en el mar.
El resto de su pequeño patrimonio empresarial ofrece una fotografía mucho más estable. Avenidas 23, dedicada al alquiler de inmuebles, reduce sus pérdidas hasta los 13.410 euros, frente a los más de 20.000 euros que perdió en 2023, y mantiene un patrimonio neto cercano a los 112.000 euros. Calvinest, centrada en la promoción inmobiliaria y de la que Gayá continúa siendo la única accionista, sigue siendo la sociedad más sólida del grupo, con un patrimonio de 899.154 euros, aunque también cierra el ejercicio en negativo, con unas pérdidas de 7.167 euros.
Marta Gayá, en el aeropuerto. (Gtres)
La cuarta compañía, Almendra Finance & Trade España, dedicada igualmente a la promoción inmobiliaria, apenas registra actividad y termina el año prácticamente en equilibrio, con unas pérdidas de solo 376 euros y un patrimonio neto próximo a los 30.000 euros.
Ahora que el rey Juan Carlos piensa pasar parte de su verano en España, también se espera a una de las personas que mejor le conoce. Marta Gayá, la mallorquina que durante décadas ha formado parte del círculo más íntimo del Emérito y a quien muchos consideran la relación sentimental más importante de su vida al margen de su matrimonio con la reina Sofía, continúa instalada entre Gstaad y Mallorca, fiel a la discreción que siempre ha marcado su trayectoria. Nunca ha concedido entrevistas, nunca ha hablado públicamente sobre el padre de Felipe VI y ha conseguido mantenerse alejada del foco incluso cuando su nombre ha reaparecido ligado a la actualidad de la Corona.