Las torrijas forman parte de los postres más reconocibles de Semana Santa, con una receta que apenas ha cambiado con el paso del tiempo. Sin embargo, cada vez son más las propuestas que se atreven a reinterpretarlas con pequeños giros que transforman por completo su textura y su sabor en casa.
En este contexto, el creador de contenido gastronómico @pausayplato ha compartido una versión que se aleja de la receta tradicional, pero mantiene su esencia. Tal y como muestra en uno de sus vídeos, el secreto está en enriquecer la base clásica con nata, chocolate blanco y un toque de naranja.
Torrijas de naranja y chocolate! 🍊🍫 Brioche bien empapado en leche aromatizada con naranja y dorado en mantequilla al estilo French toast. Queda tierna, poco grasienta, muy jugosa y con ese toque cítrico que combina perfecto con el chocolate blanco. La rematas con helado de vainilla y sirope de caramelo… porque en Semana Santa las torrijas se disfrutan sin remordimientos. • INGREDIENTES: Pan brioche 500 ml. leche 500 ml. nata montar (35% grasa) Cáscara de naranja 150 grs. chocolate blanco Mantequilla Helado vainilla Sirope caramelo • Primero pon la leche y la nata en una cazuela junto con la cáscara de una naranja, cuando empiece a humear, sin que llegue a hervir, añade el chocolate blanco picado, remueve hasta que se deshaga y deja infusionar tapado 30 mins. Corta el brioche en rebanadas gorditas (5 cms. grosor) e impregna con la leche aromatizada hasta que empapen bien, coloca sobre una rejilla para que escurran. • Pon un poquito de mantequilla en una sartén y sella la torrija a fuego medio/alto hasta que coja un bonito color dorado. Sírvela con una bola de helado de vainilla y un poquito de caramelo líquido… Ouu yeahhh!!
El cambio empieza en la leche. En lugar de utilizar solo leche infusionada, esta receta incorpora nata y chocolate blanco, creando una mezcla mucho más cremosa. La cáscara de naranja aporta un contraste cítrico que equilibra el dulzor y da como resultado un sabor más complejo y diferente.
Otro de los elementos que marca la diferencia es el pan. Frente al clásico pan duro, aquí se apuesta por brioche, una opción más tierna que absorbe mejor el líquido y permite conseguir una textura mucho más jugosa en el interior, casi cremosa.
En esta receta ha utilizado pan brioche. (Freepik / ededchechine)
También cambia la forma de cocinarlas. En lugar de freírlas en abundante aceite, las torrijas se doran en sartén con mantequilla, al estilo de una French toast. Este paso reduce la sensación grasa y aporta un acabado más ligero, manteniendo ese exterior dorado tan característico.
El resultado es una torrija que se aleja de la versión más tradicional, pero que conserva su esencia en cada bocado. Más jugosa, más cremosa y con un punto diferente gracias al chocolate blanco y la naranja, se convierte en una alternativa muy atractiva para quienes buscan innovar sin renunciar a su sabor en casa esta Semana Santa, con resultados sorprendentes siempre.
Las torrijas forman parte de los postres más reconocibles de Semana Santa, con una receta que apenas ha cambiado con el paso del tiempo. Sin embargo, cada vez son más las propuestas que se atreven a reinterpretarlas con pequeños giros que transforman por completo su textura y su sabor en casa.