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Clara Sanz, florista: "Estas son 7 flores que a veces se nos olvida que podemos secar solo poniéndolas boca abajo"
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Clara Sanz, florista: "Estas son 7 flores que a veces se nos olvida que podemos secar solo poniéndolas boca abajo"

Secar flores boca abajo no requiere casi materiales, ayuda a prolongar la belleza de ciertas variedades y permite decorar con una estética más personal y duradera

Foto: La florista Clara Sanz (@lamodernaruralshop)
La florista Clara Sanz (@lamodernaruralshop)

Las flores secas llevan tiempo instaladas en la decoración, pero no siempre se aprovechan todas las posibilidades que ofrecen. Más allá de los ramos ya preparados o de las variedades más evidentes, hay muchas flores y plantas que pueden secarse en casa de forma bastante sencilla y con un resultado muy decorativo. La florista Clara Sanz pone el foco precisamente en esas opciones menos obvias y recuerda que, en muchos casos, basta con un gesto muy simple: colgarlas boca abajo.

Su selección reúne siete variedades que, según explica, a menudo pasan desapercibidas cuando se piensa en secado floral. No porque no funcionen, sino porque suelen quedar fuera del imaginario habitual. “Hay más, muchísimas más”, aclara, pero ha querido destacar algunas que suelen olvidarse o que directamente son unas grandes desconocidas en este terreno.

Una de ellas es el delphinium, una flor que, según señala, no suele entrar en las primeras opciones cuando se piensa en secar flores. Sin embargo, asegura que el resultado es “increíble” y que además funciona muy bien en decoración por su capacidad para dar altura a los jarrones. Es una de esas variedades que, una vez secas, conservan bastante bien la estructura y ayudan a construir arreglos más verticales.

También menciona los ranúnculos, una flor muy apreciada en temporada pero que suele desaparecer en cuanto deja de estar disponible. Clara Sanz explica que, si se cuelgan boca abajo, secan bien y permiten alargar mucho más su vida decorativa. Además, destaca especialmente los ejemplares de dos colores, porque mantienen un efecto visual muy delicado incluso después del secado.

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Entre las favoritas del secado casero aparece la lavanda, a la que define casi como una reina en este terreno. En su caso, el valor no está solo en la estética, sino también en el aroma. De hecho, lanza una advertencia clara sobre uno de los errores más comunes: cuando se recoge del campo, mucha gente la pone en agua al llegar a casa, y para ella eso es justo lo que no hay que hacer. “La lavanda huye del agua”, resume, defendiendo que lo mejor es secarla directamente.

Dentro del mismo grupo de aromáticas, también sitúa el romero, otra de esas plantas que pueden secarse sin demasiada complicación y que siguen teniendo mucho juego después en jarrones, centros o composiciones más silvestres. Su aspecto algo más irregular ayuda, además, a que los arreglos no queden tan rígidos.

Otra de las flores que reivindica es el brezo, una opción menos habitual pero que, según cuenta, queda especialmente bien al secarse colgado. En su caso, añade incluso un pequeño truco para mejorar el acabado: aplicar un poco de pegamento en spray para fijar mejor la forma y conseguir que se mantenga más bonito durante más tiempo.

Las hortensias maduras también entran en su lista. Aquí, más que una flor desconocida, lo interesante está en la forma de tratarlas. Sanz comenta que secan bien casi de cualquier manera cuando han llegado a su punto, pero que a ella le gusta colgarlas boca abajo para que no cojan formas extrañas y mantengan un aspecto más limpio y armónico.

placeholder El lugar exacto en el que colocar la planta de la hortensia. (Pexels)
El lugar exacto en el que colocar la planta de la hortensia. (Pexels)

A esta selección suma además los cardos azules, que también pueden secarse así, aunque con un matiz importante: tienden a perder parte del color en el proceso. Aun así, siguen teniendo interés decorativo por su textura y por ese aire algo silvestre que encaja tan bien en interiores con estética natural o rústica.

Por último, menciona las lisimaquias, una variedad que, según cuenta, está bastante de moda y que también responde bien a este método. Su inclusión confirma algo que atraviesa toda su propuesta: muchas flores que hoy se usan frescas pueden seguir teniendo vida en casa si se secan a tiempo y de la forma adecuada.

Las flores secas llevan tiempo instaladas en la decoración, pero no siempre se aprovechan todas las posibilidades que ofrecen. Más allá de los ramos ya preparados o de las variedades más evidentes, hay muchas flores y plantas que pueden secarse en casa de forma bastante sencilla y con un resultado muy decorativo. La florista Clara Sanz pone el foco precisamente en esas opciones menos obvias y recuerda que, en muchos casos, basta con un gesto muy simple: colgarlas boca abajo.

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