Prueban la tortilla de patatas de Mercadona, Carrefour, Lidl y otros supermercados y hacen un ranking: "Es perfecta muy poco hecha"
La tortilla de patatas preparada se ha convertido en una de las soluciones más socorridas del supermercado, pero no todas convencen igual y estos creadores han hecho un ranking
Los creadores de contenido hacen ranking (@goloseros)
Hablar de tortilla de patatas es entrar en uno de los terrenos más sensibles de la gastronomía española. Más allá de la eterna discusión sobre si debe llevar cebolla o no, el punto de cuajado y la jugosidad siguen siendo los factores que marcan la diferencia. Por eso, cuando varias versiones de supermercado se comparan cara a cara, el interés está servido.
Una reciente cata realizada por creadores de contenido especializados en alimentación ha puesto a prueba distintas tortillas de cadenas como Mercadona, Carrefour, Lidl, El Corte Inglés y Consum. El objetivo: analizar cuál se acerca más a esa idea de tortilla “perfecta” que combina sabor, textura y un interior meloso.
Las primeras valoraciones dejaron claro que no todas cumplen con las expectativas. Algunas propuestas, como la de El Corte Inglés, convencen en aroma pero se quedan atrás en textura, con un resultado más compacto y menos jugoso de lo deseado. Algo similar ocurre con la de Consum, que pese a presentar buen aspecto inicial, no termina de destacar en sabor.
En una posición intermedia se sitúa Lidl, cuya tortilla mejora tras el primer corte: aunque su apariencia puede sugerir un exceso de cocción, el interior resulta más tierno de lo esperado, lo que le permite ganar puntos sin llegar a liderar la comparativa.
Carrefour, por su parte, se posiciona como una de las opciones más equilibradas. Su tortilla destaca por un interior jugoso y un sabor bastante logrado, lo que la convierte en una alternativa convincente dentro de la oferta de supermercado.
La que más unanimidad genera es la de Mercadona. Según esta cata, sobresale por su textura especialmente melosa y un punto de cuajado que recuerda más a las versiones caseras menos hechas. El resultado es una tortilla que destaca tanto en boca como en apariencia, situándose como la mejor valorada del análisis.
Tortilla de patatas
La tortilla preparada ha dejado de ser una solución puntual para convertirse en una opción habitual, lo que ha elevado también el nivel de exigencia de los consumidores. Porque si algo demuestra esta comparativa es que, incluso fuera de casa, la tortilla de patatas sigue midiéndose con los mismos criterios de siempre: sabor auténtico, buena textura y ese equilibrio difícil entre lo cuajado y lo jugoso.
Hablar de tortilla de patatas es entrar en uno de los terrenos más sensibles de la gastronomía española. Más allá de la eterna discusión sobre si debe llevar cebolla o no, el punto de cuajado y la jugosidad siguen siendo los factores que marcan la diferencia. Por eso, cuando varias versiones de supermercado se comparan cara a cara, el interés está servido.