Logo El Confidencial
semana santa

Así es Rafael Urquizar, el costurero que viste a la Virgen Macarena

No puede ver a la Virgen desnuda y considera un privilegio poder diseñar la ropa interior del paso estrella de la procesión en Málaga. Con él hablamos también de famosos y de realities

Foto: El modisto Rafael Urquizar, en su atelier en Málaga. (Foto: Jesús Domínguez)
El modisto Rafael Urquizar, en su atelier en Málaga. (Foto: Jesús Domínguez)

El atelier de Rafael Urquizar es, en estas fechas, un santuario en sí mismo. El modisto ha sido el encargado de hacer las enaguas de la Virgen de la Macarena, en Málaga. La Semana Santa anterior las tejió Victorio & Lucchino y, este año, el honor ha sido para este diseñador malagueño de alta costura. Pero esta no es la única imagen a la que ha hilvanado este tipo de intimidades, a las que casi nadie suele ver o fotografiar en 'paños íntimos'. Entrar en el interior de su estudio malagueño y encontrarse sobre un diván al maniquí con las enaguas que vestirá este año a la Macarena o la Virgen del Rocío es un privilegio. Se trata de una prenda suelta, inanimada, sin talla, pero un auténtico fetiche al alcance de la vista de muy pocos.

Rafa Urquizar es uno de los modistos que más modelos de ropa interior ha regalado a sus vírgenes: “Nadie puede ver a una Virgen desnuda. Es parte de nuestra devoción”, matiza. Un detalle que tiene con ellas desde hace más de una década, mezcla de pasión, agradecimiento y un toque de superstición para conseguir su protección. Hoy el diseñador nos cuenta todos los secretos de este arte que también ha conquistado a otros diseñadores como Eduardo Ladrón de Guevara.

Urquizar explicando las entrecosturas de su oficio. (Foto: Jesús Domínguez)
Urquizar explicando las entrecosturas de su oficio. (Foto: Jesús Domínguez)

Pregunta: Vestir imágenes, ¿es un don, un arte?

Respuesta: Vestir por dentro una imagen es lo que nadie ve. La prenda que le hacemos es pura belleza, porque toca a la Virgen en su esencia. Por dentro se las cambia menos, como puede ocurrir con el manto. Su ropa interior no la toca nadie. Nadie. Son las monjas las únicas privilegiadas que las pueden vestir. Ni siquiera el modisto la puede ver desnuda. Son interioridades y hay que tener respeto.

P: ¿Compiten las vírgenes de Sevilla y Málaga en moda?

R: Las vírgenes no compiten, somos los cofrades quienes lo hacemos. En la misma ciudad, compiten entre las mismas cofradías. Bien medida esta competencia está bien, porque comporta superación. Pero cuando se entra en rivalidades de insultos es cuando falla.

P: Entre puntada y puntada, ¿siempre hay un avemaría?

R: Sí, solo pensar que la Virgen puede llevar esas enaguas y van pegadas a su cuerpo es increíble para mí. Un no creyente las podía hacer, pero nunca sería igual. Te ayuda tener devoción a la hora de crear algo para estas imágenes. De otro modo, solo sería una parte del negocio.

P: ¿Cómo se hacen unas enaguas para la Virgen?

R: Tuve que documentarme de las prendas que le podían gustar a la hermandad. Los hermanos de la cofradía no querían que pareciese una prenda como de vestido de gitana, preferían la más básica. Una vestimenta de interior, como un camisón de finales de siglo para hacerle la enagua. Luego, para hacer los encajes, me fijé en las mariquillas que le regaló el torero el Gallo. Las mariquillas son una flores de esmeraldas que lleva siempre la Macarena y que ese torero le regaló porque era muy devoto y se han convertido en un símbolo de la Macarena. También las enaguas llevan flores de azucena como la pureza de María.

Detalle del trabajo de Rafael Urquizar. (Foto: Jesús Domínguez)
Detalle del trabajo de Rafael Urquizar. (Foto: Jesús Domínguez)


P: Estas prendas son un regalo, ¿es así?

R: A veces resultan un encargo y otras, un regalo. A la Macarena se las ha regalado también Vittorio & Lucchino o Juanita Reina.

P: Usted empezó por afinidad familiar a los tronos de Semana Santa, con estos encargos desinteresados…

P: Empecé con mi paso de la Esclavitud Dolorosa, que era mi hermandad. Luego vestí a la Misericordia y otras vírgenes, cuyas hermandades no quieren ser mencionadas. Cuando es ropa íntima, no les gusta y debemos mantener en silencio. Ahora no se llevan enaguas, sino camisolas. Con esas prendas son con las que las vestimos.

P: El modelo de la Macarena es más que especial...

R: La Macarena es de mil seiscientos... y pico. Por eso hay que dejarla igual, en esencia. Cuando me enteré de que le querían hacer su enagua dije: "Yo no la hago por encargo, yo quiero tener el placer de regalársela".

P: Su misión fue darle aire en su cintura, a modo de polisón…

R: Sí. Normalmente, las imágenes de vestir son más abiertas de abajo y la enagua sirve para darle más amplitud a la saya, ceñirla para que no baje. El tono que más utilizo es el blanco roto: es muy socorrido para darle a las prendas ese toque de antaño...

P: ¿Dónde consigue lo materiales que usa: batista, organdí suizo, encajes de Valenciennes...?

R: En Francia casi todo, porque los telares antiguos se conservan allí. Normalmente, siempre que puedo, utilizo telares españoles. Antes, había una gran industria en nuestro país pues teníamos tejidos impresionantes. Pero han empezado a cerrar fábricas y es una pena.

P: En tiempo de crisis: vírgenes austeras sin demasiados lujos, ¿por qué tampoco está bien visto?

R: Si me preguntas, personalmente me gustan las hermandades más austeras. Pero si no fuera por las cofradías y los encargos que hacen, las fabricas de bordadores estarían cerradas y en paro muchas familias a las que están dando trabajo. Es parte de nuestra cultura .

P: ¿Cómo sortea las dificultades cuando las tallas presentan las vírgenes con las manos encogidas o brazos abiertos?

R: Eso es problema del vestidor. A las vírgenes se les toma medidas por otras prendas que llevan con anterioridad. A mi Virgen Dolorosa la he visto sin ropa porque he sido hermano mayor. Pero, normalmente, no se les puede tomar medidas. Con devoción se entiende. No queremos que se pierda ese halo de misterio y respeto.

Urquizar en su taller. (Foto: Jesús Domínguez)
Urquizar en su taller. (Foto: Jesús Domínguez)


'Maestros de la costura' es un 'GH'

P: Los costureros están muy de moda, diez mil diseñadores amateur se presentaron para ser 'Maestros de la costura'...

R: No sigo estos programas, pero lo que escucho no es nada bueno. Ha entrado un poco el frikismo y cuando accede a esos concursos gente que no sabe coser, flaco favor nos hacen. Es como un 'Gran Hermano' con costureros.

P: Hay otros hitos que han animado a la gente a ponerse a diseñar como 'El tiempo entre costuras'.

R: Esa serie ha marcado y ha realzado la profesión. Aunque sea de otra época, se ha enseñado tal y como es este oficio.

P: Y ahora 'El hilo invisible'....

R: Eso es lo que queremos rescatar dentro de la alta costura: el nivel de antes. Tenemos una plataforma en la que solo entran modistos españoles. Siempre tuvimos al mejor, que es Balenciaga, y es lo que reivindicamos.

P: Su pasión es la alta costura…

He desfilado en Madrid Cibeles, Barcelona Gaudí... La moda española está para temas muy limitados. Nos tenemos que centrar en dar calidad. Todos sabemos que tenemos un enemigo que se llama Inditex y, ante él, no podemos luchar.

Vestir a famosas es una cosa y vender vestidos...

P: Otro diseñador como Eduardo Ladrón de Guevara, que viste a Dolores de Cospedal, también le ha dado por la imaginería 'semanasantera'. ¿Es una moda o una devoción?

R: Vestir celebridades es muy fácil. Piden que se les dejen vestidos, pero venderlos es otra cosa. Se lleva mucho eso del 'tú me dejas'. Laura Sánchez, Remedios Cervantes, Judit Mascó... Son algunas de las que he vestido. Pero clientelas famosas, de las que compran, tengo muy pocas. Me ocurre a mí y a la mayoría de los modistos.

P: ¿Ni siquiera Antonio Banderas, que va siempre haciendo alarde de su tierra malagueña?

R: Pues no. Nunca me ha traído a mi taller ni a Melanie Griffith ni a Nicole Kimpel.

Noticias

El redactor recomienda

Escribe un comentario... Respondiendo al comentario #1
0 comentarios
Por FechaMejor Valorados
Mostrar más comentarios