¿Por qué nos fascina ver películas o series, incluso cuando abordan situaciones límite o moralmente complejas? La psicóloga Claudia Nicolasa lo explica en un vídeo de TikTok analizando qué hay detrás del interés que despiertan estos contenidos, desde un enfoque psicológico y funcional.
Esta simulación mental, aunque sea ficticia, le ofrece al cerebro una forma de prepararse y anticiparse. En ese ejercicio interno, también se abre una oportunidad de conocerse mejor a uno mismo. Este mismo mecanismo se activa cuando nos enfrentamos como espectadores a tramas más emocionales o controvertidas, como las que giran en torno a relaciones de pareja, infidelidades o celos.
Temas que, en muchas ocasiones, son considerados tabú y de los que no solemos hablar abiertamente. Sin embargo, al verlos representados en pantalla, surge una doble reacción: por un lado, el deseo de observar cómo otras personas lidian con esas emociones; por otro, una curiosidad interna sobre cómo actuaríamos en su lugar.
El éxito del cine. (Pexels)
Nicolasa señala que estas narrativas no solo responden al morbo o al deseo de espiar la intimidad ajena. También cubren una necesidad psicológica de comprender dimensiones internas que normalmente permanecen ocultas. A través de lo que otros viven —aunque sea en la ficción— las personas pueden explorar aspectos de sí mismas que, en la vida real, tal vez no se atreverían a confrontar.
Desde esta perspectiva, el éxito de determinadas series o películas no debería juzgarse únicamente desde una óptica moral, sino también desde una mirada más funcional. Si despiertan tanto interés, es porque conectan con necesidades reales: el deseo de prepararse ante lo incierto, de entender emociones complejas y, en última instancia, de conocerse mejor a través del reflejo que ofrece la ficción.
¿Por qué nos fascina ver películas o series, incluso cuando abordan situaciones límite o moralmente complejas? La psicóloga Claudia Nicolasa lo explica en un vídeo de TikTok analizando qué hay detrás del interés que despiertan estos contenidos, desde un enfoque psicológico y funcional.