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Iván Trujillo, profesor de Taichi: "Con esta sencilla práctica tradicional hará que no vuelvas a sufrir mareos en cualquier tipo de transporte"
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Iván Trujillo, profesor de Taichi: "Con esta sencilla práctica tradicional hará que no vuelvas a sufrir mareos en cualquier tipo de transporte"

Su consejo se suma a una corriente cada vez más extendida que busca alternativas naturales para mejorar el bienestar, recordando que la salud depende del equilibrio

Foto: Iván Trujillo en su página web (Cortesía)
Iván Trujillo en su página web (Cortesía)

El mareo durante los desplazamientos es una molestia común que muchas personas experimentan al viajar en coche, autobús, tren o avión. Aunque suele asociarse al movimiento y al desequilibrio del oído interno, desde la perspectiva de disciplinas como el Taichi o la medicina tradicional china, este malestar también puede estar relacionado con un desequilibrio energético en el cuerpo. Precisamente desde esa mirada, el profesor de Taichi Iván Trujillo propone una práctica sencilla y natural que ayuda a prevenir los mareos de forma eficaz y sin recurrir a fármacos.

Trujillo explica en su demostración que la clave está en activar el flujo energético a través del calor corporal. Antes de iniciar el viaje, aconseja frotar las manos “hasta que se sientan bien calientes” y colocarlas sobre el ombligo durante unos segundos. Después, recomienda repetir el proceso de ocho a diez veces, manteniendo la atención en la sensación de calor que se genera. Según el maestro, este ejercicio contribuye a armonizar el punto energético Shen Ke, una zona central del cuerpo vinculada al equilibrio físico y emocional.

“Estamos aplicando calor y energía en nuestro punto energético llamado Shen Ke”, señala Trujillo, quien subraya que este pequeño gesto puede realizarse “siempre que lo necesitemos”, tanto antes como durante el viaje. La técnica, afirma, no requiere experiencia previa, solo basta con dedicar unos minutos a respirar con calma y conectar con la sensación de calor en el abdomen.

El Taichi, práctica tradicional china de movimientos lentos y conscientes, se basa en la búsqueda del equilibrio entre cuerpo y mente. Desde esta perspectiva, el mareo no solo se entiende como una reacción física, sino también como un síntoma de desajuste energético. Aplicar calor en el abdomen ayuda a estabilizar el centro del cuerpo, reforzando la sensación de estabilidad y calma.

placeholder Un ombligo con el agujero de un piercing (pexels)
Un ombligo con el agujero de un piercing (pexels)

Iván Trujillo, conocido por su labor divulgativa, combina en sus enseñanzas los fundamentos clásicos del Taichi con ejercicios adaptados a la vida moderna. Su propuesta no pretende sustituir tratamientos médicos, sino ofrecer una herramienta complementaria que puede integrarse con facilidad en la rutina diaria. “Lo importante es aprender a escuchar el cuerpo y atender los pequeños desequilibrios antes de que se transformen en malestar”, suele recordar en sus clases.

La práctica que sugiere Trujillo es, ante todo, una invitación a detenerse y reconectar con uno mismo. En lugar de asumir el viaje como un momento inevitable de estrés o incomodidad, plantea convertirlo en una oportunidad para cultivar la atención plena y la serenidad corporal. La idea de que un gesto tan simple como frotar las manos y llevarlas al centro del abdomen pueda aliviar los mareos ilustra la esencia del Taichi.

El mareo durante los desplazamientos es una molestia común que muchas personas experimentan al viajar en coche, autobús, tren o avión. Aunque suele asociarse al movimiento y al desequilibrio del oído interno, desde la perspectiva de disciplinas como el Taichi o la medicina tradicional china, este malestar también puede estar relacionado con un desequilibrio energético en el cuerpo. Precisamente desde esa mirada, el profesor de Taichi Iván Trujillo propone una práctica sencilla y natural que ayuda a prevenir los mareos de forma eficaz y sin recurrir a fármacos.

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