Freek van Litsenburg, experto en precisión mental: "La claridad no llega antes de actuar, llega por actuar"
A veces esperamos la seguridad perfecta antes de dar un paso, pero esa certeza rara vez llega a tiempo. Avanzar con dudas también es avanzar, y puede ser la clave
Freek van Litsenburg apuesta por avanzar sin esperar a tener todas las respuestas. (YouTube / TEDx Talks)
Tomar decisiones sin tener todas las respuestas puede generar vértigo. A menudo esperamos a sentirnos más seguros, más preparados o más claros antes de empezar algo nuevo: cambiar de trabajo, emprender un proyecto personal, volver a estudiar o simplemente atrevernos a dar un paso diferente. Pero la vida rara vez ofrece un mapa completo antes del viaje. Los primeros movimientos suelen hacerse con dudas y con la vista puesta solo en el siguiente escalón.
Esa es exactamente la filosofía que comparte Freek van Litsenburg, fundador del proyecto de bienestar mental @wethinkdeeply. En una de las últimas reflexiones compartidas en Instagram recuerda que “la claridad no llega antes de actuar, llega por actuar”. Para él, los avances nacen del movimiento y no de la planificación perfecta: cada paso revela el siguiente, y la niebla se despeja poco a poco, no de golpe.
Su propuesta es sencilla, pero poderosa: dejar de esperar a la perfección para avanzar. No hay una ruta garantizada ni un momento ideal para empezar. Tomar acción —aunque sea con miedo y sin certezas— es lo que activa el proceso de aprendizaje, de descubrimiento y de crecimiento personal. Como apunta Van Litsenburg, la claridad se construye mientras caminamos.
Aceptar esta idea implica reconciliarnos con el error, con el cambio de opinión y con la posibilidad de empezar de nuevo tantas veces como sea necesario. Lejos de ser un síntoma de fracaso, los giros inesperados pueden ser la prueba de que seguimos atreviéndonos a elegir. Y esa valentía cotidiana no siempre se celebra: muchas veces la escondemos, o la minimizamos, sin darnos cuenta de que avanzar sin garantías es una verdadera muestra de confianza en nosotras mismas.
La claridad llega mientras avanzamos. (Freepik)
Además, esta forma de pensar ayuda a combatir una de las trampas más habituales del perfeccionismo: la parálisis por análisis. Esa sensación de no estar listas todavía, de posponer el inicio porque “todavía falta algo”, suele convertirse en un freno que bloquea oportunidades. La perspectiva de Van Litsenburg plantea justo lo contrario: empezar aunque el plan no esté terminado, y permitir que la experiencia nos vaya dando las piezas que faltan.
Quizá la clave no sea tener todas las respuestas antes de avanzar, sino avanzar para encontrarlas. El primer paso —aunque sea pequeño— siempre vale más que quedarse quietos esperando la señal perfecta. Porque moverse, aunque sea con dudas, es ya una decisión clara.
Tomar decisiones sin tener todas las respuestas puede generar vértigo. A menudo esperamos a sentirnos más seguros, más preparados o más claros antes de empezar algo nuevo: cambiar de trabajo, emprender un proyecto personal, volver a estudiar o simplemente atrevernos a dar un paso diferente. Pero la vida rara vez ofrece un mapa completo antes del viaje. Los primeros movimientos suelen hacerse con dudas y con la vista puesta solo en el siguiente escalón.