Es noticia
Menú
Jim Rohn, experto en crecimiento personal: “Si dedicas 30 minutos de tu día a quejarte habrás desperdiciado casi 1 año de vida en 40 años”
  1. Vida saludable
bienestar

Jim Rohn, experto en crecimiento personal: “Si dedicas 30 minutos de tu día a quejarte habrás desperdiciado casi 1 año de vida en 40 años”

Jim Rohn falleció en 2009, pero su mensaje parece escrito para nuestra era hiperconectada y dispersa

Foto: Jim Rohn, en una foto de archivo. (Wikipedia)
Jim Rohn, en una foto de archivo. (Wikipedia)

En una sociedad donde el "no me da la vida" se ha convertido en saludo cotidiano, el mensaje del empresario y mentor estadounidense Jim Rohn cobra una vigencia sorprendente. Vivimos rodeados de comodidades que prometen ahorrar tiempo, pero la paradoja es que cada vez nos sentimos más saturados, más distraídos y más lejos de aquello que queremos construir. En medio de esa confusión, Rohn dejó una advertencia tan simple como contundente: no es que falte tiempo, es que falta disciplina para usarlo bien.

Rohn sostenía que todos, sin excepción, recibimos la misma cantidad de tiempo cada día: 86.400 segundos. Lo verdaderamente determinante no es la cifra, sino la forma en que cada persona decide invertirla. Para ilustrarlo, recurría a una historia que contaba en sus charlas: la de dos vecinos con vidas aparentemente idénticas. El primero vive atrapado en la inercia. Se levanta con el despertador al límite, desayuna frente a la televisión, hojea redes sociales y corre al trabajo. Al final del día dedica media hora —larga y repetitiva— a quejarse de su jefe, para luego entregarse a la serie de moda. Veinte años después, su vida permanece exactamente igual.

placeholder Cómo crecer personalmente. (Pexels/ Letícia Alvares)
Cómo crecer personalmente. (Pexels/ Letícia Alvares)

El segundo vecino, en cambio, se despierta temprano, hace ejercicio, lee y organiza sus ideas antes de comenzar la jornada. Al volver a casa, invierte su tiempo en aprender, construir relaciones profundas y avanzar en proyectos personales. Dos décadas más tarde, ha levantado un negocio, forjado una familia sólida y cultivado oportunidades que muchos solo imaginan. Ambos tuvieron las mismas 24 horas, recordaba Rohn. La diferencia estuvo en cómo decidieron administrarlas.

Para Rohn, el tiempo es el único recurso verdaderamente igualitario. “No le importa tu origen, tu educación ni tu dinero. Todos recibimos el mismo depósito diario”, decía. Un depósito que comparaba con una transferencia bancaria: 86.400 dólares que deben gastarse por completo cada día, sin posibilidad de ahorro para mañana. Mientras algunos transforman esas horas en conocimiento, bienestar y riqueza emocional o financiera, otros las convierten en frustración y sueños postergados. Y aquí Rohn lanzaba una de sus frases más punzantes: “Las palabras más caras del mundo son: ‘No tengo tiempo’”.

placeholder El crecimiento personal dura toda la vida. (Pexels/ Cristian Rojas)
El crecimiento personal dura toda la vida. (Pexels/ Cristian Rojas)

Rohn sabía que el problema real suele esconderse en los pequeños hábitos. Aquellos que parecen inofensivos: mirar redes, ver un episodio más o quejarse de lo que no se puede controlar. Lo simplificaba con una operación: 30 minutos al día equivalen a 182,5 horas al año, más de siete días completos. En cinco años son 36 días enteros. Y en cuarenta años, casi 293 días, es decir: casi un año de vida perdido. La reflexión es inmediata: si esos 30 minutos diarios se dedicaran a aprender, estudiar, entrenar o emprender, en solo cinco años una persona podría convertirse en experta en cualquier materia. Rohn no se limitaba a motivar; proponía acciones concretas. La primera, medir el tiempo real. Durante una semana, sugería anotar en qué se invierte cada hora del día y dividirlas después en tres categorías: actividades que generan ingresos, actividades que aportan vida y actividades que no aportan nada. La verdad suele ser reveladora.

El segundo hábito clave es planificar el día siguiente cada tarde, dedicando unos minutos a revisar qué funcionó, qué falló y qué merece cambiar. Decir “no” a lo irrelevante es, para Rohn, la manera más efectiva de decir “sí” a lo importante. También insistía en aprovechar la primera hora del día, la de mayor claridad mental, para hacer tareas realmente trascendentes: ejercicio, pensamiento estratégico, creatividad. Y, por último, recomendaba empezar con un solo objetivo, pequeño pero constante: reservar 30 minutos al día para aquello que siempre se posterga, y convertir ese hábito en piedra angular del cambio personal.

En una sociedad donde el "no me da la vida" se ha convertido en saludo cotidiano, el mensaje del empresario y mentor estadounidense Jim Rohn cobra una vigencia sorprendente. Vivimos rodeados de comodidades que prometen ahorrar tiempo, pero la paradoja es que cada vez nos sentimos más saturados, más distraídos y más lejos de aquello que queremos construir. En medio de esa confusión, Rohn dejó una advertencia tan simple como contundente: no es que falte tiempo, es que falta disciplina para usarlo bien.

Bienestar
El redactor recomienda