Los cojines de exterior son un imprescindible en terrazas, balcones y jardines, pero también uno de los textiles que más sufren con el paso del tiempo. La exposición continuada al sol, la humedad nocturna y los cambios de temperatura provocan manchas amarillentas, cercos oscuros y un aspecto envejecido que afea cualquier espacio.
Aunque muchas personas optan por guardarlos o directamente sustituirlos, las expertas en limpieza coinciden en que, con una técnica adecuada, es posible devolverles el buen aspecto sin estropearlos. Antes de empezar, conviene comprobar si las fundas son extraíbles y leer la etiqueta. Este paso previo evita errores comunes que pueden dañar el color o la textura del tejido.
Cómo devolverles el mejor de los aspectos a los cojines de tu jardín o balcón. (Pexels)
El primer paso: eliminar restos de polvo y humedad
Si los cojines han estado almacenados en un lugar húmedo, conviene dejarlos airear varias horas al sol suave. Este gesto reduce el olor a humedad y facilita una limpieza más eficaz. Este paso inicial marca la diferencia, ya que evita que la suciedad se redistribuya durante el lavado.
Antes de anda conviene eliminar el polvo o la suciedad que hayan acumulado. (Pexels)
Las manchas provocadas por el sol suelen aparecer como zonas amarillentas o apagadas. Para tratarlas, las expertas recomiendan una mezcla de agua tibia, bicarbonato y un poco de jabón neutro.
Aplica la pasta sobre la zona afectada con un cepillo suave y deja actuar unos 20 minutos sin frotar con fuerza. Este tiempo permite que el producto actúe sin dañar las fibras. En el caso de manchas de humedad, es importante no usar lejía, ya que puede fijar el cerco.
Las claves para eliminar las manchas de humedad de los cojines. (Pexels)
Para cojines que no se pueden desmontar, lo más recomendable es lavarlos a mano en una bañera o barreño grande, presionando el tejido suavemente para que el agua penetre sin retorcer. El aclarado debe ser abundante para evitar restos de jabón que pueden atraer más suciedad con el tiempo.
Un buen aclarado y secado, otra de las claves. (Pexels)
El secado es tan importante como el lavado. Los cojines deben secarse al aire libre, en posición horizontal y a la sombra, evitando el sol directo que puede volver a amarillear el tejido. Una vez secos, guardarlos en un lugar ventilado o usar fundas protectoras ayuda a prolongar su buen estado. Cuidar los cojines de exterior no solo mejora la estética de la terraza, también alarga su vida útil y mantiene ese aspecto cuidado que convierte cualquier espacio exterior en un lugar acogedor.
Los cojines de exterior son un imprescindible en terrazas, balcones y jardines, pero también uno de los textiles que más sufren con el paso del tiempo. La exposición continuada al sol, la humedad nocturna y los cambios de temperatura provocan manchas amarillentas, cercos oscuros y un aspecto envejecido que afea cualquier espacio.