Autobronceador sin dramas: exfoliar, nutrir y todo lo que tienes que hacer antes y después para no quedarte a parches
Existe un protocolo exacto con el que reducir los dramas asociados al uso de los autobronceadores. Grábate a fuego estos pasos y luce bronbceado sin parches
Lo primero es comprender cómo funcionan los autobronceadores tradicionales para sacarles el máximo partido sin riesgos. Aunque se trata de toallitas, cremas, mouses o brumas, la gran mayoría de los autobronceadores llevan DHA.
El DHA es dihidroxiacetona, procedente del azúcar y que actúa oxidando la capa más superficial de la piel. Es decir, los autobronceadores con DHA no te pintan ni te tiñen, sino que oscurecen tu piel y su color se va perdiendo poco a poco según se renueva la piel. Identificarás el DHA por el característico olor que deja en la piel al poco de aplicarlo y que te acompaña hasta que te duches.
Sabiendo esto, si te aplicas el audobronceador directamente sobre la piel, el DHA oxidará la capa más superficial de tu piel en la que habrá acumuladas piel muerta. Esta piel será la que “se bronceará” y por ello, cuando se vaya cayendo, el moreno quedará a parches.
Normas para un buen moreno de autobronceador
- Exfoliar. Para conseguir que el producto se distribuya de una forma más uniforme y el efecto de moreno dure más, el primer paso es la exfoliación. Aprovecha por ejemplo el momento de la ducha para realizar una exfoliación física o química. La mecánica o física ocurre por la fricción. Los scrubs con grano van despegando las células muertas. Pero también puedes utilizar un esponja exfoliante o un guante de crin que no sea muy áspero para ejercer una exfoliación efectiva.
- Hidratar las zonas conflictivas. Puede aparecer una locura eso de hidratar antes de aplicar el producto, pero zonas con tendencia a la sequedad como los codos, las rodillas y los tobillos absorben el autobronceador y terminan con un color más oscuro si no están hidratadas. Basta con que apliques un poco de crema o una vaselina en esas zonas antes de aplicar el autobronceador.
- Aplicar. Para conseguir un resultado óptimo y que no se concentre el bronceador en un punto, aplica el producto, preferiblemente con un guante, para evitar el contacto con las manos. A la hora de dpositarlo sobre la piel, comienza siempre por zonas amplias, como a lo largo del muslo para que ahí se distribuya la mayor parte del producto y con lo sobrante toques las zonas conflictivas (curvas o con tendencia a resecarse).
- Lavar las manos. Aunque hayas usado guantes, recuerda lavarte las manos siempre porque no sabes por dónde se puede haber colado el producto y presta atención a las muñecas y antebrazos.
- Espera. Aunque algunos autobronceadores ya hacen efecto en el mismo momento, según pasan las horas, el tono se va intensificando. Para los mejores resultados, espera 8 horas hasta que te duches. Por ello, lo mejor es aplicarlo antes de dormir (duerme con pijama oscuro por si sudas para no manchar) y que la fórmula actúe sin complicaciones. A la mañana siguiente, ducha y listo.
- Hidrata mucho. Aunque el producto no tiene por qué resecar la piel, para evitar que la exfoliación natural ocurra y se pierda el tono antes, hidrata a diario, incluso dos veces al día, para que el bronceado dure más tiempo.
Como detalle final, recuerda que, cuando más producto, más intenso será el color, así que intenta broncearte de forma gradual.
Lo primero es comprender cómo funcionan los autobronceadores tradicionales para sacarles el máximo partido sin riesgos. Aunque se trata de toallitas, cremas, mouses o brumas, la gran mayoría de los autobronceadores llevan DHA.