Es noticia
Menú
Silvia Severino, psicóloga: "Las personas buenas se cansan, no están hechas de acero y acumulan silencios"
  1. Vida saludable
ser bueno

Silvia Severino, psicóloga: "Las personas buenas se cansan, no están hechas de acero y acumulan silencios"

Hay actitudes que durante mucho tiempo se perciben como fortalezas, pero que con el paso del tiempo pueden empezar a pesar más de lo que parece. Saber identificar ese punto de desgaste es clave para cuidar el equilibrio emocional

Foto: Silvia Severino en su vídeo de TikTok (@silviaseverinopsico)
Silvia Severino en su vídeo de TikTok (@silviaseverinopsico)

Ser comprensivo, paciente y estar siempre disponible puede parecer una virtud incuestionable, pero también tiene un desgaste. La psicóloga Silvia Severino ha reflexionado sobre esa forma de bondad que, cuando no va acompañada de límites, termina convirtiéndose en una carga emocional difícil de sostener.

La especialista lo resume con una frase clara: “Las personas buenas también se cansan algún día”. No habla de dejar de ser amable ni de volverse frío con los demás, sino de entender que la empatía constante, cuando no encuentra reciprocidad, puede acabar pasando factura.

Según explica Severino, hay personas que se acostumbran a callar para evitar conflictos, a comprender siempre al otro o a sostener situaciones incómodas “en nombre de la paz”. Sin embargo, esa actitud no siempre protege: a veces solo aplaza el malestar. Por eso advierte que las personas buenas “no están hechas de acero” y también arrastran cansancio, silencios y heridas que no siempre se ven desde fuera.

TE PUEDE INTERESAR

El mensaje conecta con una idea cada vez más presente en psicología y bienestar emocional: poner límites no es un gesto egoísta, sino una forma de autocuidado. Cuando una persona se entrega de manera constante sin sentirse respetada, escuchada o tenida en cuenta, la bondad puede dejar de ser una elección libre y convertirse en agotamiento.

Severino también subraya que llega un momento en el que el propio cuerpo emocional pide parar. No por rencor ni por falta de cariño, sino por necesidad. “La bondad sin respeto se convierte en agotamiento”, señala, poniendo el foco en la importancia de diferenciar entre ser buena persona y permitir dinámicas que dañan.

TE PUEDE INTERESAR

La clave está en comprender que la empatía no debería funcionar en una sola dirección. Escuchar, acompañar y cuidar a los demás es valioso, pero también lo es reconocer cuándo una relación empieza a pesar demasiado. En ese punto, elegir distancia, decir que no o expresar una necesidad puede ser más sano que seguir acumulando silencio.

Ser bueno, recuerda la psicóloga, no significa destruirse por los demás. También implica saber cuándo parar, cuándo protegerse y cuándo empezar a elegirse sin culpa.

Ser comprensivo, paciente y estar siempre disponible puede parecer una virtud incuestionable, pero también tiene un desgaste. La psicóloga Silvia Severino ha reflexionado sobre esa forma de bondad que, cuando no va acompañada de límites, termina convirtiéndose en una carga emocional difícil de sostener.

Psicología Bienestar Vida saludable
El redactor recomienda